La Cultura Parácas y Los Mantos Monumentales

En todos los espacios geomórficos y en diversos tiempos la técnica es básicamente un producto cultural, pues es el resultado del trabajo social, la organización humana, descubrimiento de recursos naturales, experimentación con recursos materiales al impulso de las necesidades sociales, resueltas mediante el incremento técnico multirregional, así como despliegue de mentalidad creativa en los diferentes campos de las técnicas orientadas a producir alimentos, procurar abrigo, fundar aldeas, confeccionar cestería,inventar y producir textiles pre-telar tempranos, construir edificios,pirámides y centros ceremoniales. La creación de arquitectura e imágenes pictóricas asociadas permiten acceder a inferir ceremonias, rituales, envoltorios de paquetes funerarios, escenas de deposición mortuoria con selección de ajuar fúnebre, etc.; en todo caso la técnica en arqueología es modificante de los medios y estados naturales. En la cultura humana las técnicas prosiguen a partir de las precedentes y se acumulan en las formaciones sociales sucesivas. Hay una relación inextricable entre el temprano espacio de ocupación de un territorio y la aparición del espacio cercado sencillo originante de los habitáculos precerámicos experimentales iniciales, para luego pasar a practicar hábitos gregarios aldeanos donde las técnicas maduran, se diversifican e inventan las herramientas destinadas a alcanzar complejidad tecno social. En el caso de la Bahía de Paracas, las Pampas de Santo Domingo,descubiertas y trabajadas por el Dr. Frèdérick Engel (1966)al este del malecón del Balneario de Paracas, es el más antiguo sitio publicado para el territorio del Sur Medio (5,200 a.C.). Hay que evaluar y volver a investigar el sitio, por si las migraciones oriente-occidente empezaron u ocurrieron más temprano al Sur Medio; el componente cultural de este sitio en la margen este dela bahía sugiere intercambios a larga distancia.

A continuación ensayaremos considerar a la cultura en arqueología como el proceso de registro y documentación de datos expresados en el conjunto de materiales complejos, es decir lo que se vive en acción y comportamientos concretos.En el caso de la cultura Paracas, la mayor concentración de sus sitios arqueológicos los encontramos en el valle de Chincha; donde lo más destacable son los monumentales edificios rectangulares alargados e interiores abiertos; por supuesto, no son pirámides:

Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “La Cumbe”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “San Pablo”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Huaca Partida”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Huaca Soto”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Alvarado”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Santa Rosa”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Limay”.
Sitio Arqueológico de Cultura Paracas “Tambo de Mora”.
Sitio Arqueológico “Chococota”.

Esta arquitectura monumental nombrada está caracterizada por el componente de adobitos tipo cuña como material constructivo diagnóstico, lo cual identifica a la cultura Paracas instalada en el valle de Chincha, etc.

A la fecha estos monumentos arqueológicos de cultura Paracas emplazados en el valle de Chincha y sus márgenes laterales, no han sido excavados técnico-científicamente; esta es una tarea futura;tampoco hay datos publicados que señalen procedencia de grandes fardos funerarios de tales monumentos. Al parecer elárea desértica de la Península de Paracas (Pisco) fue convertida en el territorio funerario por excelencia: mayor tiempo Paracas(1,000 a.C. – 300 d.C.), Paracas-Nasca Transicional (200 a.C.-100a.C.) y Nasca (200 a.C.-900 d.C.), probablemente motivados por la sequedad ambiental y la vasta soledad de umbral fúnebre de ese “fin de la tierra” e inicios de la inmensidad marina. Las excavaciones arqueológicas del Dr. Julio C. Tello y su equipo en la península y arenales adyacentes fueron ejecutados entre 1,925 a1,930, según el Cuaderno de Investigación de Archivo Tello Nº7,2009. Los trabajos se iniciaron en los cementerios de Cabeza Larga y Arena Blanca, continuaron con las primeras exploraciones por el Cerro Colorado y el Cerro Waricayan; estos trabajos se hicieron durante ocho fases laborales de campo entre el 20de agosto de 1925 y noviembre de 1927. El texto informa acerca del traslado a Lima (Museo de Arqueología Peruana) en tres viajes con un camión prestado, las difusiones periodísticas delos descubrimientos y se dan a conocer las cantidades de fardos exhumados (429) y un total general de 1,509 especímenes recuperados.En el Cuaderno de Investigación del Archivo Tello, Nº9,continúan las informaciones de las excavaciones arqueológicas en Waricayan (donde ya se está usando el etnotipo “Grandes Necropolis”, 17-12-1927, p. 113); relatan los trabajos de campodes de el 27-12-1927 al 02-05-1928, luego pasan a informar sobre aperturas de fardos funerarios, uno de los cuales fue abierto y estudiado por Wendell C. Bennett en EE.UU. (informe en inglés)publicado en el Cuaderno citado con la traducción correspondiente.Tales aperturas han continuado después de muchos años hasta 2006, año de pie de imprenta de la Editorial UNMSM. El material textil Paracas provisto por aquellos esforzados trabajos arqueológicos promovieron el conocimiento mundial y llamaron la atención acerca de su monumentalidad. Hoy los estudios y análisis arqueológicos nos permiten explicar que las materias primas textil provienen de las especies vegetales y dela lana y pelos compuestos por proteína animal (camélidos).

1. Fibras vegetales andinas: maguey, achupalla, totora, junco, algodón: (colorado, marrón, blanco y fifito); enredaderas, sauce, molle, bejucos, etc.
2. Fibras animales andinas: pieles (de camélidos, zorros, felinos, lobos de mar, etc.). Lana de camélidos (llama, alpaca, vicuña, guanaco, paco- vicuña, llama-paco); pelo de cérvidos, pelo de murciélagos, cabello humano, etc.

Descubrir que las fibras vegetales y las de animales pueden ser transformadas en hilos fue el verdadero genial descubrimiento.Convirtiendo a hombres, mujeres y niños en manufactureros y tejedores. Del cruce de datos arqueológicos, revisandomuchos autores, encontramos que los fechados relacionadoscon los textiles precerámicos están en Chilca (Engel, 1966),Ancón (Lanning, 1967), Huaca Prieta (Bird, Hyslop y Skinner,1985) y La Galgada (Grieder y Bueno, 1988). En sus trabajosen la Bahía de Paracas (1963) el doctor Frèdérick Engel definióla fase Cabezas Largas I como pueblo precerámico y asoció el hallazgo de petates, esteras, pieles de mamíferos terrestres y marinos a la arquitectura precerámica del sitio, señalando adicionalmente uso de caña brava, mucha basura vegetal y marina, etc. Es evidente que gente precerámica había descubierto la abundancia de la biomasa del mar de Paracas, siendo los que habrían recepcionado a la gente migratoria proveniente del sureste portando las técnicas textiles ya frecuentes en la selva, como hemos argumentado. Los textiles a estos desiertos es posible que hayan llegado por convergencia previa del descubrimiento del algodón y su manipulación para obtener las diminutas semillas para comerlas, ensayando escarmenar el algodón. Lo cierto es que las técnicas de cestería se inventaron antes del uso práctico del algodón en los valles cálidos.Descubiertas las propiedades del algodón, planteados los factores de convergencia temprana, así como la manipulación de fibras, las técnicas cesteras transitaron con cierta rapidez a la textilería pre-telar “inicial” (1,500 a.C.) de la selva a los Andes. El entorzalado, entretrabado, entrelazado, encordado,anillado, anudado, etc., son técnicas de la cestería de longeva duración hasta los tiempos actuales en la selva y su difusión transtemporal panandina.

Los textiles con hilos de algodón tuvieron rápida difusión así como aceleradas transformaciones verdaderamente revolucionarias,para territorios sin materia prima como los desiertos del Sur Medio. Conocidas la materia prima, las técnicas cesteras y el invento del hilo que vienen de muy antiguos tiempos y espacios, el desarrollo de las técnicas textiles evolucionaron paralelas a otras técnicas como la arquitectura funeraria y los rituales asociados.

Los textiles en general son:
1) telas llanas o tejidos sencillos, cuya fórmula es: una urdimbre se entrelaza con una trama.
2) textiles complejos: los hilos de urdimbre y trama más otros hilos supernumerarios.

Hilos supernumerarios de color natural.
Hilos supernumerarios de color por teñidos; el teñido de los hilos supernumerarios es para obtener diversos hilos de colores para confeccionar tejidos polícromos con técnicas combinadas complejas.
En los textiles exhumados de Cerro Colorado, Cabezas Largas, Waricayan y Arena Blanca tenemos:

1. Telas llanas: usadas en diversos tamaños como forro, accesorios, envolventes, etc.
2. Telas de doble urdimbre.
3. Telas bordadas.
4. Telas doble cara.
5. Telas Sarga.
6. Telas listadas.
7. Telas bícromas.
8. Telas tapiz.
9. Telas polícromas flecadas.
10. Telas cosidas en cuadros tridimensionales.
11. Telas tridimensionales por el bordado.
12. Esclavinas.
13. Mantos rectangulares.
14. Gasas, etc.
15. Paños bordados, etc.

Se le asocian abanicos de plumas, piel de mamíferos, prendas de vestir, canastas, mate, alimentos (yuca, maní, maíz, pallar, camotes, etc.), varas de madera pulidas, penachos de plumas,hondas, piedras canto rodado pequeñas, mazorcas pequeñas de maíz, figurinas en oro laminado, láminas de oro, discos de oro,nariguera de oro, cueros, caña brava fragmentada, chucos, chuspas, unkuñas, trozos de madera bituminizada, ceniza, detritus de pescado, restos de grama, fragmentos de moluscos, restos de excremento humano, cerámica de 2 picos cortos y asa-puente cintada, bastones ceremoniales muy pulidos y endurecidos a fuego y tejidos en forma de red, entre otros.

En el Museo de Arqueología de San Marcos contamos con el más bello manto que hayamos visto; se trata de un textil con fondo blanco sobre la que destacan diseños bordados aplicando hilos rojos, negros y otros, que le dan un carácter único.

Acerca del Manto Blanco hay dos magníficos estudios: el de Lourdes Chocano Mena (2012) y la tesis para optar la Licenciatura en Historia del Arte, UNMSM (Sotelo 2015) a los cuales remito al lector.

Nosotros aportaremos aquí algunas precisiones analíticas:
1. El Manto Blanco es desde su aparición un ejemplar textil sin contexto; sólo se sabe que fue donado al Museo de San Marcos sin mayores referencias. Lo que es seguro señalares que no procede de los sitios de la Península de Paracas y tampoco es Paracas facie Cavernas.
2. Las materias naturales constitutivas y la belleza artística conforman unidad indisoluble del Manto.
3. La cronología relativa del Manto Blanco es de cultura Paracas Tardío Transicional (200 a.C. – 100 a.C.) porque el textil y sus figuras ya no son Paracas “estilo lineal”, sino que estátransitando a las figuras vestidas de estilo Nasca (figura 6).
4. El Manto Blanco exhibe personajes en movimiento de ritmo cuya proporción implica relaciones espaciales numéricas en función de equilibrio por alternancia continuada y compensación de la distribución armónica. Acusa continuidad de planos simultáneos en secuencia escénica de significandos y animación vital (ver figura 6).
5. La composición cambiante misma del conjunto de personajes móviles configura una escena de sentido impresionista.
6. Si atendemos a la belleza del ejemplar textil, connotamos el contenido sensorial de las figuras todas enmascaradas, lo cual les confiere sentido significativo impresionante; muestran un colectivo o conjunto en danza muy disciplinada y ordenada, donde sin embargo, los intérpretes son de necesidad individual (figura 7).
7. Los espacios ocupados por los personajes son el mismo ritmo en movimientos múltiples que no pierden compás visto como conjunto de comportamientos convergente/divergente hacia posibilidades simbólicas. Cada personaje es una realidad simbólica cuya percepción estimula analogías quizá mágico-religiosas (figura 8).
8. Cada figura ocupa su propio espacio oblicuo en la composición,permitiendo equilibrio dado por el conjunto, donde la figura humana enmascarada presenta rasgos, gestos y aditamentos corporales, permitiendo la observación de sus movimientos.
9. Cada personaje así, compone un sistema de grafemas metafóricoscuya sucesión de imágenes y símbolos son visiones próximas al mito y creencias religiosas (figura 9).
10. El hombre enmascarado es un personaje transformado,cuya metamorfosis incrementa su fuerza, autoridad y prestigio a nivel indestructible en su sociedad (figura 10).

La deposición de los cadáveres fueron precedidas por ceremonias que habríanse trasladado desde los grandes sitios de cultura Paracas del valle de Chincha hasta la península, llegados ala cual cumplirían el ritual de deposición del bulto funerario si ya llegaba armado; si no llegaba armado había que proceder a amortajarlo, envolverlo y deponerlo en las tumbas abotelladas(Cavernas) de Cerro Colorado. En cambio Waricayan tiene enterratorios en el Cerro Waricayan y en el arenal norte adyacente,donde los cadáveres han sido encontrados dentro de -al parecer-casas de planta ortogonal, techo de durmientes de maderay piso empedrado, según dibujos que presenta el Cuaderno Nº9,pp. 198-202, a los cuales el Dr. Tello consideró “Necrópolis”.

Necesitamos más tiempo y mayores estudios acerca de los legados por el Dr. Tello y su equipo. De hecho necesitamos excavar en nuestros días, con técnicas actuales los sitios de la Península de Paracas, como los casos de Disco Verdey Puerto Nuevo, los que están siendo reexcavados por arqueólogos contemporáneos (Dulanto 2013, Dulanto et al. 2013).Los mantos de la Cultura Paracas obtenidos a partir de las informadas son textiles confeccionados en algodón/fibra de camélidos y viceversa indistintamente, rectangular y han sido encontrados componiendo grandes envoltorios cónicos mortuorios, cubriendo a cadáveres depuestos en tumbas abotelladas (Cerro Colorado y Waricayan)y arenales de la Península Paracas (Arena Blanca y Cabezas Largas).Son telas, en este caso, destinadas a ser prendas funerarias cuya función habría sido proteger y “abrigar” la frialdad dela muerte. Quizá los cadáveres Paracas (de hombres, mujeres y niños) serían trasladados en tales mantos hasta el sitio de la deposición.¿Los mantos habrían servido para cubrir la superficie de literas de palos o caña brava en que se cargaba a los difuntos,desde el sitio de la muerte y ceremonias públicas, hasta su yacimiento final?.

Muchas ideas y funciones podrían ser planteadas,pero según el contexto de los hallazgos publicados, fueron confeccionados para el arropamiento funerario.El textil arqueológico Paracas es un tejido conformado por hilos a base de dos fibras naturales entorzaladas por movimientos de rotación torzal, lo que es indicador para saber que habían inventado el aparato hilador más tarde conocido como “pushka”en los Andes. Los hilos constitutivos de las manufacturas elaboradas, al mismo tiempo es posible señalar haberse buscado la técnica necesaria para teñir los hilos blancos de lana y algodón, pues el algodón marrón, colorado y fifito se usan ensus colores naturales.

El gusto por la policromía alentaría teñirlos hilos blancos para disponer hilos teñidos rojos, amarillos,negros, verde, azul añil, azul claro, negro, gris, etc. También es importante acotar que siendo Chincha un valle productivo de algodón, pallares morusa, poroto negro, zapallos, ajíes, yuca, camote, etc., podemos considerarlo autoproductivo. Además, la arquitectura monumental solucionada con adobitos tipo cuña afirma la residencia de jerarquías sociopolíticas de cultura Paracas con economía autosuficiente en los valles del Sur Medio.

En cuanto a la evidencia concreta de algún tipo de religión de la cultura Paracas está en torno al culto “ser oculado”, representado en petroglifos, cerámica y sobre todo en los textiles grandes y pequeños.

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Autor:
Alberto Bueno Mendoza
Profesor Principal a Dedicación Exclusiva, Departamento Académico de Arqueología.
Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Fuente: Extracto del articulo PARACAS: CULTURA FORMATIVA DEL SUR MEDIO DEL PERÚ

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