Civilización Caral: ancestros nos enseñan a mitigar efectos del Cambio Climático

Directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, informó que las investigaciones en el sitio arqueológico Vichama revelan efectos del cambio climático en Perú hace 1,800 años. © Copyright Agencia Peruana de noticias. ANDINA/Eddy Ramos

Valiosa información sobre los efectos del cambio climático en el Perú, que se remonta a 1,800 años de antigüedad, y su impacto en la crisis y colapso de la civilización Caral, la más antigua del continente americano, es lo que revela la investigación y los hallazgos realizados en el sitio arqueológico Vichama, ubicado en el distrito de Végueta, provincia limeña de Huaura.
Así lo dio a conocer hoy la directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, quien dirige el equipo de arqueólogos que investiga este asentamiento agropesquero desde el año 2007.

Al respecto, refirió que Vichama es uno de los centros urbanos que fueron edificados en el período tardío de la civilización Caral. “La importancia que tiene radica en que ha dejado registrado cuáles fueron las causas que llevaron a la crisis y colapso de la civilización ”, indicó.

La investigación arqueológica y los trabajos de conservación de los monumentos de Vichama buscan recuperar y poner en valor los diversos conjuntos de edificios públicos y residenciales que componen este importante sitio arqueológico, enfatizó.

Entre los edificios destaca Las Hornacinas, en el cual se encuentra el Salón Ceremonial, donde se descubrió 34 relieves murales con figuras antropomorfas hechas de arcilla que representan cuerpos famélicos. Shady explicó que estos seres revelan los efectos que habría ocasionado el cambio climático que afectó a Vichama entre los años 1,800 y 1,850 antes de Cristo.

“Pese al impacto dramático que produjo el cambio climático en esta civilización ancestral peruana, su población pudo sobrevivir porque tuvieron acceso a actividades económicas complementarias a la pesca y la agricultura”, subrayó Shady.

Otro importante espacio del edificio Las Hornacinas que revela importante información es el Salón Ceremonial del Sapo Humanizado, donde se moldeó con arcilla el relieve de un sapo con rasgos humanos, el cual emerge del piso y tiene un canal en forma de rayo que cae sobre su cabeza. Otros edificios importantes son Las Chakanas y Los Depósitos.

“Lo que hemos estado haciendo desde que se descubrió este hallazgo, desde que se ha tenido conocimiento de él, ha sido establecer una secuencia de cómo se formó este centro urbano, qué cambios se dieron a través del tiempo, en qué se parece a los centros urbanos de la civilización Caral y en qué se diferencia. Y luego, cómo fue el proceso que impactó del cambio climático en estas sociedades”, manifestó Shady.

Reflexión y aprendizaje

La directora de la Zona Arqueológica Caral remarcó que las investigaciones realizadas desde hace una década en Vichama no tienen como finalidad solo poner al servicio del turismo el complejo arqueológico, de más de 20 hectáreas, donde se desarrolló la civilización agropesquera de Vichama. Lo más importante es generar reflexiones sobre el cambio climático que impacta cíclicamente a un territorio vulnerable como el Perú, como lo ha demostrado el reciente episodio de El Niño Costero y sus devastadoras consecuencias, dijo.

“En los diez años que llevamos trabajando en Vichama, no solo ponemos al servicio del turismo un sitio con arquitectura monumental, sino para que la historia social llegue a las poblaciones de nuestro país y genere reflexiones sobre el cambio climático, que es un fenómeno natural cíclico y que puede presentarse a corto, mediano y largo plazo y que ha tenido en el pasado efectos dramáticos con sequías que han podido durar hasta 130 años, de acuerdo a las investigaciones que se vienen realizando por diversos especialistas”, aseveró.

“Lo interesante de este sitio arqueológico es lo que han dejado marcado en uno de los edificios para que la población y la sociedad tengan memoria colectiva y no olviden en el futuro estos fenómenos naturales”, añadió.

Afirmó que en el presente debemos tener en cuenta que el Perú es un país que, por sus condiciones naturales, va a tener efectos dramáticos cuando se presenten estos eventos naturales cíclicos. Esto es algo que no estamos considerando todavía, pues el agua en nuestro país proviene de los deshielos y los glaciares han desaparecido en más del 50%.

“El agua que baja por las vertientes occidentales hacia el océano Pacífico y por las vertientes orientales proviene del territorio altoandino donde están los glaciares. Si los glaciares continúan desapareciendo, ¿De dónde vamos a obtener el agua que sirve para el consumo humano?, porque las ciudades más pobladas están en las vertientes occidentales. Entonces, hay que tener en cuenta cómo vamos a mitigar sus efectos”, argumentó.

Shady Solís recordó que en el pasado, nuestras sociedades ancestrales aplicaron una serie de tecnologías que no se utilizan en el presente, salvo algunas poblaciones tradicionales, como sembrar el agua y crear ríos subterráneos.

“Los municipios no coordinan entre sí porque son diferentes los que manejan una cuenca. Creo que hay una información que la arqueología debe darle a la sociedad actual para generar reflexiones, para conocer cómo se manejó el territorio del Perú que es megadiverso y qué debemos aprender del pasado para no cometer los errores de ahora donde diferentes autoridades manejan una sola cuenca y entre ellas no coordinan”, comentó.

Lecciones del pasado para mejorar el presente

La directora de la Zona Arqueológica Caral sostuvo que con las investigaciones en Vichama no solo vamos a ver el efecto de la crisis climática sino qué cambios se fueron dado a lo largo de los cinco siglos que duró este centro urbano, qué actividades económicas hubo, cómo manejaron el territorio o cómo se organizaron, y qué relaciones interculturales tuvieron.

“Hemos visto que, por ejemplo, utilizaron sodalita (mineral conocido como piedra de sodio) que no hay en territorio peruano sino que existe en Bolivia; la importancia que tuvo las relaciones interculturales en condiciones de paz, cómo manejaron el recurso no solo a nivel terrestre sino también marítimo, y todos los aspectos relacionados con un sistema social que es necesario conocer para compararnos en el presente, generar reflexiones y ver qué cambios son necesarios para implementarlos en el futuro y tener condiciones de vida adecuadas”, puntualizó.

“Nuestro interés es conocer el sistema social, cómo fue la vida de la población de Vichama, cómo se organizaron, qué ideología tuvieron, cómo fue su política, qué autoridades tuvieron, cómo fueron las relaciones entre las autoridades y la sociedad civil. La expresión material es lo que nos han acostumbrado a apreciar en los museos, y después la gente lo único que tiene presente es que fueron grandes artesanos, expertos en cerámica, en textiles. Y esa no fue la gran contribución de nuestras civilizaciones ancestrales. Hubo ciencia, tecnología y conocimiento de la organización y de los resultados que obtuvieron es lo que nosotros, a través de las excavaciones, venimos recuperando a través de los hallazgos”, sostuvo.

Décimo aniversario

Shady destacó que el trabajo que realiza el equipo que ella lidera no solo se aboca a la investigación, la conservación de los monumentos arqueológicos para que sean el medio de transmisión de la historia a la población para que no se quede solo en el ámbito académico, sino que se trabaja con las comunidades.

Refirió que el 25 y 26 de agosto se realizará un programa de actividades que incluye “Vichama, memoria colectiva del cambio climático”, actividad cultural organizado para conmemorar los 10 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión sobre este sitio arqueológico.

También se realizará una ceremonia tradicional del “Pago a la Pachamama y a la Cochamama”, en agradecimiento a los bienes recibidos y de renovación, a cargo de un chamán tradicional.

Asimismo, se realizará la escenificación del “Mito Vichama”, con participación del Centro de Arte y Cultura de la Universidad Nacional Faustino Sánchez Carrión de Huacho y del personal de la Zona Arqueológica Caral.

Otras actividades son las visitas guiadas al Museo Comunitario de Végueta, circuito de visita a Vichama, la exposición venta de productos artesanales y agropecuarios de los pobladores de Végueta, Huaura, Huacho, Carquín, caleta Vidal, Supe-Caral y Supe-Puerto, así como un festival gastronómico, y el tradicional “Runa Raymi”, festival artístico con participación de diversos centros culturales.

Cómo llegar a Vichama

Para conocer Vichama se ingresa por la antigua Panamericana Norte, a la altura del kilómetro 159, al distrito de Végueta. Luego, continuar por una vía señalizada hasta el sitio arqueológico. El tiempo estimado de viaje desde Lima es de tres horas.

El centro arqueológico está provisto de un circuito de visita y orientadores turísticos locales. Además, cuenta con un Centro de Recepción de Visitantes que cuenta con estacionamiento para automóviles y buses, servicios higiénicos, comedores, una tienda de recuerdos y publicaciones.

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