Petroglifos de Pitaya, Huancas

Los Petroglifos de Pitaya son un ancestral atractivo turístico que se encuentra ubicado en el distrito de Huancas, dentro de la provincia de Chachapoyas (a unos 20 kilómetros de esta ciudad) , en la región de Amazonas.

Los Petroglifos tendrían un tiempo de origen de aproximadamente 3 000 años y pueden encontrarse en la zona un promedio de treinta de ellos. En estos vestigios pueden observarse diferentes motivos o temas, entre los cuales algunos están ligados a la reproducción de la flora, y otros a la fauna del lugar, junto con imágenes de las actividades realizadas por los hombres de aquella época como la caza, en especial la que estaba destinada al venado. Todos estos petroglifos se encuentran hechos en piedra y comprenden en total un área de 100 m2, las imágenes están hechas bajo la técnica del raspado en alto relieve. Esta técnica constaba en limpiar la superficie de las piedras con otras piedras usadas en forma de lima, para conseguir los diferentes dibujos o motivos deseados

Cerca de la zona podemos ubicar también el río Utcubamba (palabra en quechua que en español significa pampa del algodón) que baña el valle y que da vida a aquella flora típica de la zona que inspirara los petroglifos de los antiguos. Entre esta flora tradicional podemos encontrar tales como la yuca, el maíz, arroz, la caña, el plátano, entre otros.

El ingreso para conocer los Petroglifos es totalmente libre y se estima un tiempo de llegada hasta ellos, desde el distrito, de 30 minutos en vehículo motorizado además de una hora de caminata. Quienes visiten esta zona podrán también disfrutar en el camino de diversas pinturas rupestres en los diferentes muros rocosos, aunque llegar frente a muchos de ellos es casi imposible debido a que por el paso de los años y algunos sucesos naturales, mucha de estas zonas se encuentran inhabilitadas.

Ubicación:

Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito Huancas
Latitud -6.14247
Longitud -77.8777
Altitud 2470 msnm




Complejo Arqueológico de Olan

El Cerro o Centro Poblado Olan, está ubicado en el distrito de Mariscal Castilla, en la provincia de Chachapoyas, dentro de la región de Amazonas. Se trata de un complejo habitacional construido por los años 1100 a 1300 d.C. por el pueblo de los Chachapoyas. Este complejo tiene la forma de media luna, misma que se eleva encima de los cerros que rodean el poblado en el que se asienta.

El Centro Poblado de Olan, está asentado específicamente en el cerro del mismo nombre en el pueblo llamado San Pedro de Utac. El Complejo arqueológico de Olán está dividido en tres áreas: Norte, Sur y Media, y cada espacio tiene su propio atractivo. En la zona norte podemos observar la presencia de plataformas circulares, típicas de la arquitectura de los Chachapoyas, además de casas decoradas con balcones y diferentes frisos. En la parte sur, se exhiben al menos tres torres, también de forma circular, siendo la construcción más alta una de aproximadamente cinco metros. Y en la parte Media, se mira, principalmente, una edificación conservada en perfecto estado en la que se hace presente un excelente trabajo de mampostería, similar a la encontrada en los edificios de la Congona, aunque en diferente en magnitud. El motivo circular constante en las edificaciones Chachapoyas (salvo en las chulpas de forma cuadrangular) parecería responder a alguna creencia o fervor hacia los astros, aunque aún es motivo de discusión.

Olan se caracteriza y distingue de los otras construcciones de los Chachapoyas (ya sean centro poblados, cementerios, fortalezas o mausoleos) por ser el más rico en decoraciones, ya que en este la presencia de frisos es importante (tanto a nivel artístico como por cantidad). Estos frisos continúan la tradición Chachapoyas de representar en ellos el fervor religioso del pueblo, en especial el que este realizara hacia los animales como por ejemplo el puma, simbolizado en los frisos romboides y la serpiente en aquellos de forma zigzagueante.

Para llegar a este Complejo arqueológico, el turista deberá viajar desde Chachapoyas por tres horas hasta San Pedro de Utac, desde donde realizará una caminata de aproximadamente media hora para observar un vestigio Chachapoyas en el que se comprenden al menos 500 edificios circulares, mismo que pueden verse ya desde el mismo pueblo desde el que se parte.

Las visitas turísticas a estas zonas, a causa del clima de la región en la que se ubica el complejo, están recomendadas durante el periodo de estación seca comprendido entre los meses de mayo y octubre. Acudiendo por estos meses el turista podrá descubrir la belleza del Amazonas junto con los restos y prodigios dejados por los Chachapoyas sin ningún inconveniente climático mayor que incluya retrasos o frustre determinadas visitas, sobre todo a las construcciones legadas por este pueblo preincaico, mismas que principalmente están caracterizadas por su ubicación en zonas de difícil acceso.

Ubicación

Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito Mariscal Castilla
Latitud -6.65069
Longitud -77.7238
Altitud 3170 msnm




Complejo Arqueológico de Ollape

Este Complejo Arqueológico se encuentra ubicado en el distrito de la Jalca, dentro de la provincia de Chachapoyas, en la región de Amazonas. Se trata de las ruinas de un centro poblado pre-inca, un vestigio más en la zona de la arquitectura del pueblo de los Chachapoyas que ocuparan el sitio entre los años 1100 y 1300 d.C.

Las ruinas tienen una antigüedad de entre 900 y 700 años más o menos. Estas ocupan un total de aproximadamente cinco hectáreas y comprenden un promedio de al menos 120 estructuras arquitectónicas en su complejo. Las edificaciones de este poblado (aunque algunos dicen que se trata de un centro ceremonial) se caracterizan, como gran parte de las edificaciones Chachapoyas, por presentar forma circular y estar hechas a base de piedras unidas gracias al uso de argamasa de barro. El motivo de la forma circular de las edificaciones Chachapoyas aún es causa de estudio de los arqueólogos aunque podría deberse a algún tipo de creencia astronómica.

Las estructuras circulares que comprende el Complejo de Ollape están decoradas, según el uso arquitectónico-ornamental Chachapoyas; en estos observamos la presencia de diversos frisos de formas geométricas; es importante observar en ellos aquellos de formar romboide y en zigzag que se encuentran separados por una línea horizontal.

Estos motivos ornamentales son constantes en las edificaciones de este pueblo pre-incaico y se cree que podrían significar, principalmente, el culto a los diferentes animales que los poblados de Chachapoyas manifestaran, entre ellos el puma, aludido a través de aquellos frisos y pinturas que presentaban formas de rombo (que más en específico representara al ojo del animal) y el zigzag en alusión directa a la serpiente. En estas construcciones también observamos la presencia de hornacinas a base de piedras calizas y argamasa de barro, la presencia de hornacinas resulta interesante en muchas de las edificaciones Chachapoyas ya que en ellas se han solido encontrar restos de huesos humanos, aunque no hay afirmaciones de que se hallaran también como parte de las edificaciones de este complejo

Quien visite el Complejo Arqueológico de Ollape, podrá observar a su alrededor, la presencia de diferentes cultivos agrícolas además de la vegetación típica del lugar, misma que vieran también los Chachapoyas de la época y que fuera alguna de las causas a la vez la elección de su ubicación. Para llegar a este Complejo se estima un aproximado de treinta minutos si se viene desde la ciudad misma de Jalca. Se recomienda al viajero, por lo inconstante del clima amazónico que la visita a estos lugares sea hecha durante los meses de clima seco, esto es entre mayo y octubre para evitar contratiempos en sus paseos a causa de las lluvias torrenciales que puedan darse.

Ubicación:

Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito La Jalca
Latitud -6.4833
Longitud -77.757
Altitud 3425 msnm




Complejo Arqueológico de La Congona

El Complejo Arqueológico de la Congona es un vestigio y atractivo turístico peruano ubicado en el distrito de Leimebamba, en la provincia de Chachapoyas, dentro de la región del Amazonas. Y resulta, junto con El Complejo Arqueológico de Macro, uno de los conjuntos habitacionales que pertenecieran a la cultura Chachapoyas.

Al pertenecer a la cultura Pre-Inca Chachapoyas, La Congona tiene su origen por los años 1100 a 1350 d.C. y es un resto arquitectónico que no tiene aún estudios profundos, algunos estudiosos creen por ejemplo, que su ubicación podría tratarse de un fuerte militar, aunque en sí la mayoría de los edificios de la cultura Chachapoyas se caracterizan por estar ubicados en diferentes zonas de difícil acceso; ubicación que bien pueden responder o a un interés de defensa o a la conservación de sus edificaciones antes posibles desastres naturales como potenciales inundaciones producidas a causa de las profusas lloviznas típicas de la zona del Amazonas a la que pertenecen.

La congona se encuentra dividida en dos partes. En la Primera, la parte Norte, se pueden observar al menos treinta construcciones en las que puede observarse un rasgo tradicional de la arquitectura Chachapoyas: la forma circular, junto con la presencia de frisos de formas de olas en su decorado. Esta zona del Complejo se caracteriza también porque las edificaciones se encuentran parcialmente cubiertas por la vegetación del lugar, entre las que pueden observarse principalmente la presencia de orquídeas, entre otros.

En la parte Sur de La Congona se ha podido encontrar un aproximado de 34 estructuras arquitectónicas, aunque en esta zona la decoración de las mismas no resulta tan abundante y significativa como el de la otra área.

En este Complejo también se puede observar una construcción que difiere un tanto de las otras por la forma y los motivos. Se trata de un edificio rectangular de 16 metros por 6 en el que se puede observar seis puertas de forma trapezoide. Esta estructura más bien parecería evidenciar en ella la presencia de la influencia incaica, y que, posiblemente hubiera sido construida precisamente durante la época de ocupación y dominio de esta cultura sobre el pueblo de los Chachapoyas.

Para poder visitar y conocer los diferentes vestigios de este conjunto habitacional el viajero deberá salir de Leimebamba y caminar un promedio de dos horas y media en compañía de un guía hasta el lugar, aunque también existe la posibilidad de realizar el viaje sobre el lomo de un animal (comúnmente caballos) lo que aligerará el viaje hasta el Complejo. Es recomendable que el viajero poco acostumbrado a los climas de esta región peruana opte por acudir a esta zona entre los meses de mayo y octubre donde el clima es más seco y las lluvias no llegan a magnitudes torrenciales.

Ubicación
El complejo arqueológico de la Congona está ubicado en el distrito de Leymebamba, en la provincia de Chachapoyas, dentro de la región del Amazonas. Está localizada a dos horas de camino de Leymebamba. Este trayecto se puede hacer caminando o a caballo, pues no hay carretera. Situada sobre los 2520 m.s.n.m. de altitud.

Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito Leimebamba
Latitud -6.68855
Longitud -77.8302
Altitud 2520 msnm

¿Cómo llegar a La Congona?
Para poder conocer este hermoso complejo arqueológico, usted deberá de salir de Leymebamba, caminando aproximadamente 3 horas, siempre acompañados por un guía.




Complejo Arqueológico de Macro

El Complejo arqueológico Macro son unos restos arquitectónicos pre-incas que pertenecieron a la cultura Chachapoyas , y que se encuentran ubicados en el distrito de Leimebamba, en la provincia de Chachapoyas, a unos 25 Km de la ciudad, en la región de Amazonas, específicamente en el valle del río Uctubamba a un 50 metros del margen derecho.

A diferencia de otras edificaciones construidas por los pobladores de Chachapoyas, Macro es un Complejo con una ruta más sencilla para el visitante ya que puede llegarse hasta cerca 8 kilómetros de él a través de transporte público para proseguir con una caminata de aproximadamente 8 kilómetros de un promedio de una hora hasta el lugar.

El Complejo Arqueológico de Macro, también llamado Torres de Macro, es en sí un conjunto habitacional que tiene su origen por los años 1100 y 1300 d.C. y se encuentra construido sobre una pendiente de un espolón rugoso. Se cree que la ubicación en alturas de difícil acceso de la mayoría de las construcciones Chachapoyas responde a intereses defensivos, aunque también podrían responder a puntos territoriales óptimos para la obtención y conservación de intereses primarios, un lugar en alturas, con el inconstante clima amazónico, podía, en ese sentido, prevenir posibles inundaciones de las construcciones realizadas.

Las construcciones de Macro, que abarcan un promedio de tres hectáreas, son casas de base circular con motivos romboides, mismo que son típicos en las manifestaciones artísticas de los Chachapoyas, tanto en arquitectura, cerámica, textiles y escultura. Las casas y torreones de macho son edificios en buenas condiciones que hasta la fecha no han sufrido ni necesitado ningún tipo de restauración.

Las chocas y torreones circulares de Macro, se encuentran asentadas en plataformas escalonadas, siendo estas un total de cinco, y están construidos, como la mayoría de los edificios de estos hombres, a base de piedras y unidos con ayuda de argamasa de barro. La forma circular de las casas no tiene aún una explicación confirmada, pero se cree, que al igual que los restos arquitectónicos de Kuelap y otros vestigios de esta cultura, que responden a sus creencias astronómicas.

Se cree que en Macro, se albergó a al menos unas cien personas Chachapoyas. A nivel ornamental podemos observar en estos edificios frisos de formas romboides que aluden a sus deidades animales, en este caso al puma, aunque más en específico el ojo de este animal, también hay presencia de formas zigzagueantes que responderían a su fervor por otra deidad animal: la serpiente. La presencia de estos elementos de simbolización religiosa pueden simbolizar tanto la devoción como la protección de la deidad para el habitante y o el pueblo custodiado. En el decorado de estas casas y torreones también podemos ver la presencia de hornacinas.

Fuente: turismoi.pe




Restos Arqueológicos de Yalape

Los restos arqueológicos de Yalape forman parte de un importante complejo arqueológico que pertenece a la cultura pre-inca conocida como Chachapoyas y tienen su ubicación en el distrito de Levanto, dentro de la provincia de Chachapoyas, en específico a 21 kilómetros al sur de la ciudad, en la región del Amazonas.

Los Restos arqueológicos de Yalape, a 2700 m.s.n.m, tienen una antigüedad de aproximadamente 900 a 700 años y son los vestigios dejados por la cultura pre-inca Chachapoyas que tuviera su asentamiento en dicho lugar por los años 1100 y 1300 d.C. Este complejo arqueológico es por extensión y arquitectura uno de los más importantes dejados por esta cultura en compañía de Kuelap y se encuentra construido estratégicamente sobre la cima de la montaña Puma Urko (montaña o cerro del puma en español).

El terreno ocupado por el resto arqueológico de Yalape tiene una extensión aproximada de entre cuatro y cinco hectáreas y dentro de él podemos observar las ruinas de las fortificaciones de un centro urbano. En estas construcciones priman aquellas de estructura circular, aunque se pueden ver algunos restos de casas rectangulares iniciando el recorrido. Las casas y fortificaciones están hechas a base de piedras y resultan unidas gracias al uso de argamasa de barro. Estas edificaciones caracterizadas por su forma circular son al menos 250 y están ornamentadas con los llamados frisos de alto relieve, característicos de a arquitectura de esta cultura, mismos que tienen forma de rombos y algunos que podemos apreciar en zigzag.

Los frisos que tienen estos edificios de los Chachapoyas no responden únicamente a motivos decorativos, también son producto de lo que fueron sus creencias religiosas y es que representaban a sus deidades. Los Chachapoyas adoraban a muchos dioses, entre ellos a animales, y algunas figuras que podemos observar en sus construcciones – y también en otras manifestaciones artísticas – como el rombo por ejemplo, representaban a uno de sus dioses: en este caso al puma o más específicamente al ojo de este. El zigzag, presente también en las casas circulares de Yalape es el símbolo que los hombres de esta cultura utilizaban en representación de otro de los dioses a quienes rendían culto: la serpiente, este también era usado para la decoración de las bases circulares de sus fortificaciones.

Algunos arqueólogos dicen, junto con lo anterior, que la causa de que las construcciones de los Chachapoyas prioricen la forma circular como base responde a que estos rindieran culto a los astros, aunque esto aún se mantiene como una hipótesis a comprobar aunque resulta.

Cerca de Yalape, y como parte a la vez de su atractivo turístico podemos encontrar el camino pre hispánico de Levanto, mismo que, afortunadamente, aún puede notarse en buen estado, y que los turistas pueden recorrer, bajo la distracción de cuatro horas de caminata, para llegar de Levanto a Yalape y también proseguir con su visita y disfrute del conocimiento de la cultura Chachapoyas visitando seguidamente Kuelap.

Ubicación
Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito Levanto
Latitud -6.2217
Longitud -77.8551
Altitud 2238 msnm




Complejo Arqueológico Laguna de Los Cóndores

El Complejo Arqueológico Laguna de los Cóndores, también conocido como Laguna de las Momias (Lagoon of the Mummies) tiene su ubicación en el distrito de Leimebamba, comprendido en la provincia de Chachapoyas, a 93 kilómetros de la ciudad, en la región de Amazonas y fue recorrida por arqueológicos experimentados en 1993 por primera vez.

La Laguna de los Cóndores es conocida también con el nombre de Laguna de las Momias, ya que en su complejo se ha llegado a encontrar un promedio de 200 momias en perfecto estado de conservación, mismas que actualmente pueden ser apreciadas, por el visitante, en el museo de sitio de Leymebamba junto con los restos de cerámica, fardos funerarios, tejidos y tallados en madera hallados en la zona.

La Laguna de las Momias es un complejo arqueológico que comprende al menos seis mausoleos ubicados, como la mayoría de las edificaciones Chachapoyas, de manera estratégica y de difícil acceso. Baste decir, que para llegar al lugar en el que se encuentran, el visitante deberá estar dispuesto a emplear un promedio de diez horas de caminata, aunque también se puede ir sobre el lomo de un animal. El recorrido para conocer todo el complejo, tampoco resulta rápido, se estima para tal objetivo un promedio de tres días en el que el turista deberá estar dispuesto a enfrentar las condiciones toscas de la zona. Por lo mismo del territorio agreste y la región en la que se encuentra es recomendable que las visitas sean durante los meses de mayo y octubre donde se registra un clima más seco que facilite el acceso.

De este Complejo resultan importantes y dignos de la admiración del observador los mausoleos. Estos se encuentran ubicados con vista a la Laguna de los Cóndores y ocupan una gruta de complicado acceso ya que se encuentran esculpidos en el muro de un peñón que emerge de la laguna negra. Estas tumbas albergaron, hasta su traslado al museo, los cuerpos de momias de personajes ilustres o de poder del pueblo Chachapollas, se han encontrado incluso momias de niños, hijos de estos y por haber fallecido a temprana edad.

Las tumbas eran cubos de solo tres paredes, además del muro posterior que comúnmente era el natural que formaba la piedra en la que la cavidad era esculpida. Estas tumbas estaban elevadas a aproximadamente seis metros y presentaban dos pisos, de los cuales el inferior albergaba el cuerpo momificado y el superior servía de ventana estratégicamente construida para facilitar la conservación del cuerpo momificado. Las paredes exteriores de la tumba estaban cubiertas de una pasta arcillosa pintada de blanco con franjas rojas. De igual manera podemos observar en ellas ornamentos simbólicos zigzagueantes que aluden a sus deidades además de algunas pinturas rupestres.

La laguna de este complejo también resulta un atractivo por sí mismo, ya que quienes la visiten tienen la posibilidad de navegar en bote y pescar en ella. Del mismo modo además de que en este complejo se descubrieran las momias y mausoleos Chachapoyas, también resultan importante por haberse encontrado en sus territorio los llamados quipus (al menos 32) aunque aún no han podido ser ligados aún a las tumbas encontradas.

Ubicación
Región Amazonas
Provincia Chachapoyas
Distrito Leimebamba
Latitud -6.85066
Longitud -77.6935
Altitud 2914 msnm

 




PACHAPUPUM: naturaleza que maravilla, en Perú

El volcán Pachapupum también conocido como “El Volcán Dormido”, es una maravilla natural que se encuentra en la provincia de Huancasancos en la región Ayacucho. Esta rodeada de piedras volcánicas y de lagunas con aguas termales de diversas formas. Esta expresión natural única en el mundo y tiene su forma escalonada debido a la solidificación de la lava alrededor del cráter.

Huanca Sancos (3427 msnm) es una de las 11 provincias del departamento de Ayacucho. A su vez, Huanca Sancos tiene 4 distritos: Sancos, Lucanamarca, Carapo y Sacsamarca. Es en este último distrito donde se encuentra Pachapupum.

Se puede acceder a la parte alta de este volcán, de aproximadamente 30 metros de altitud, por una formación de pasos que forman algo similar a una escalera formadas naturalmente. Al llegar al cráter que tiene un diámetro aproximado de 8 a 10 metros. Se puede observar al interior y en el fondo de este volcán, agua está en constante ebullición.




El peregrinaje a Qoyllur Rit’i en los Andes cusqueños en Peru, en busca de la Estrella de la Nieve

Cada año, una semana antes del festival cristiano de Corpus Christi, decenas de miles de peregrinos en Cusco escalan los Andes peruanos para asistir al Qoyllur Rit’i – el Festival de la Estrella de la Nieve. Estas imágenes fueron tomadas en 2014 por Timothy Allen.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Para esta antigua celebración religiosa cada pueblo de la región envía una delegación de bailarines y músicos vestidos con brillantes colores a la Capilla del Señor de Qoyllur Rit’i. El ritual está asociado con la fertilidad de la tierra y con la adoración a los Apus (cerros, dioses tutelares) y forma parte de una de las fiestas de naciones indígenas más grande de América.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

El festival tiene una base católica que data de fines de los 1700, cuando según se dice, una imagen de Jesús apareció en una roca tras la muerte de un niño pastor. También está basado en una reverencia a la constelación de las Pléyades, que desaparece y reaparece en el hemisferio sur en esa época del año y está vinculada a una cosecha abundante.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

El campamento principal, conocido como el Santuario, está en el valle de Sinakara, a 4.600 metros sobre el nivel del mar. Muchos preregrinos se preparan para el cambio de altura bebiendo o masticando hojas de coca. Sobre el valle se ubican los glaciares sagrados de Monte Quillqip’unqu.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICE

 

En la ruta hacia el Santurario se colocan cruces donde los peregrinos cristianos muestran reverencia encendiendo velas y orando.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICE

 

El uso de látigos en Qoyllur Rit’i es común. Los ancianos suministran un castigo ceremonial a los jóvenes peregrinos que violen las estrictas reglas del festival religioso.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Los machulas (músicos) enmascarados representan a los machus nawpa, los míticos primeros pobladores de los Andes. Estos hablan con voces chillonas y agudas para reflejar sus múltiples personalidades que muestran con personajes que van desde bufones hasta policías.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Cuando los peregrinos llegan al Santurario, emerge un pueblo enorme de carpas con puestos de alimentos y restaurantes. Incluso se puede comprar pescado fresco que llega al lugar vivo en barriles de agua transportados por burros.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Los Ukukus -personajes míticos mitad oso mitad hombre- se visten con ropas de lana de colores oscuros y máscaras. Quienes asisten al festival con regularidad hablan de la disminución del tamaño de los glaciares en décadas recientes y dicen que el hielo ha retrocedido considerablemente.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Después de depositar sus cruces en la nieve, los grupos de Ukukus descienden a la base del glaciar para pasar la noche juntos y rodeados de velas.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICE

Cuando amanece, la llegada de las cruces que regresan al Santuario es motivo de gran celebración. Los peregrinos entonces se preparan para un día entero de procesiones hacia el pueblo de Tayancani.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagenBBC WORLD SERVICE

El viaje de Yanacocha hacia la iglesia en el pueblo de Tayancani debe realizarse en la noche. La luz de las antorchas de los peregrinos puede verse a través de las montañas durante las ocho horas del trayecto bajo las estrellas.

@TimothyAllen Derechos de autor de la imagen BBC WORLD SERVICE

 

Con su encarnación colorida, ecléctica y contemporánea, el festival de Qoyllur Rit’i no sólo honra a Jesús sino tambiéjn a los dioses de la montaña, los Apus, que eran adorados por los sudamericanos antes de la llegada del cristianismo al continente. (Todas las fotos son propiedad de Timothy Allen y están sujetas a derechos de autor).

 

Fuente. BBC Mundo




Cómo se explica la belleza de Vinicunca, la montaña de los siete colores que atrae a miles de turistas en Perú

La Montaña de los Siete Colores queda a 5.200 metros sobre el nivel del mar.

A unos 100 kilómetros al sureste de Cusco, Perú, existe un arcoíris hecho montaña.

Se trata de la montaña de los Siete Colores, también conocida como Vinicunca o Arcoíris.

El peregrinaje en los Andes peruanos en busca de la Estrella de la Nieve
El monte se encuentra en la Cordillera del Vilcanota a 5.200 metros sobre el nivel del mar, en el distrito de Pitumarca.

Sus laderas y cumbres están teñidas por unas franjas de intensos tonos de fucsia, turquesa, lavanda y dorado.

El espectáculo visual que ofrece Vinicunca atrae visitantes desde inicios de 2016, según le dijo Haydee Pacheco, funcionaria de turismo de la Municipalidad de Pitumarca, a BBC Mundo.

En poco más de dos años, los viajeros que llegan a tomarse fotos con la cumbre pasaron de unas pocas decenas a cerca de 1.000 al día, aseguran medios peruanos, pese al frío y la altitud del lugar.

Los habitantes de la comunidad de Pampachiri, en Pitumarca, suelen trabajar como guías o vendedores de artesanías alrededor de la montaña.

Gracias a su popularidad, impulsada también por las redes sociales, el cerro se convirtió en un destino habitual en los rankings de atractivos turísticos del mundo.

Por ejemplo, en agosto de 2017, apareció en la lista de 100 lugares para visitar antes de morirrecomendados por expertos en viajes en la página web Business Insider.

El boom turístico es bastante reciente, pero la historia de la montaña y sus colores, empezó hace millones de años.

Minerales
El aspecto de arcoíris de Vinicunca se debe a “una compleja historia geológica de sedimentos marinos, lacustres y fluviales”, según un informe de la Oficina de Paisaje Cultural de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.

10 formaciones rocosas de una belleza insuperable
Estos sedimentos, transportados por el agua que antes cubría la zona, datan de entre los periodos terciario y cuaternario, es decir, de hace unos 65 a dos millones de años.

Los turistas caminan un par de horas para llegar al mirador de la montaña y tomarse la deseada foto.

A lo largo del tiempo, los sedimentos fueron formando capas (con distintos tamaños de granos) que hoy se ven como las franjas que tanto atraen a los turistas.

El movimiento de las placas tectónicas del área elevó estos sedimentos hasta que se convirtieron en montañas.

5 destinos turísticos amenazados por el exceso de visitantes (y dos están en Latinoamérica)
Luego fueron adquiriendo sus colores llamativos a causa a la oxidación de sus minerales, ejercida por la humedad de la zona, y a la erosión de los mismos, le explica a BBC Mundo César Muñoz, miembro de la Sociedad Geológica del Perú (SGP).

Muñoz y el estudio de la Oficina de Paisaje Cultural detallan la composición de cada franja de acuerdo a su color.

  • Rosado o fucsia: mezcla de arcilla roja, fangolitas (fango) y arena.
  • Blanquecino: arenisca (arena de cuarzo) y piedra caliza.
  • Morado o lavanda: marga (mezcla de arcilla y carbonato de calcio) y silicatos.
  • Rojo: argilitas y arcillas.
  • Verde: arcillas ricas en ferro magnesiano (mezcla de hierro y magnesio) y óxido de cobre.
  • Pardos amarillentos, mostaza o dorado: limonitas, areniscas calcáreas ricas en minerales sulfurados (combinados con azufre).

 

También hay montañas de colores en el Parque Nacional Geológico Zhangye Danxia, en China.
Fabián Drenkhan, investigador del Instituto de Ciencias de la Naturaleza de la Pontificia Universidad Católica del Perú, le señaló a BBC Mundo que estas mezclas también contienen óxidos de hierro, que suelen ser de color rojizo.

Pero, si estos colores llamativos llevan millones de años tiñiendo la montaña, ¿por qué se hizo famosa hace relativamente poco tiempo?

¿Instagram?

Algunos medios internacionales y peruanos señalan que Vinicunca quedó al descubierto debido a que el cambio climático derritió la nieve que la cubría.

Sin embargo, los geólogos consultados por BBC Mundo no apoyaron esa afirmación al 100%.

Los maravillosos cerros de Bogotá que solo se pueden visitar con policía
Juan Carlos Gómez, del Instituto Geofísico del Perú (IGP), le dijo a BBC Mundo que el cerro estaba cubierto “parcialmente” de hielo y que recibía nieve temporal hasta inicios de los años 90.

En la misma línea, Fabián Drenkhan señaló que no cree que la cumbre haya sido un glaciar en los últimos años o décadas.

IMG_0275
Valle Vinicunca (Jaime Briceno)

“Mientras no tenga la evidencia de qué pasó exactamente en esta montaña, tendría cuidado de decirlo (que el cambio climático la dejó al descubierto), pero sí se puede decir que alrededor sí ha habido un derretimiento glaciar bastante fuerte”, afirmó.

A veces cae nieve temporal alrededor de la montaña, pero no suele impedir el turismo.
Los pobladores de Pitumarca -según Haydee Pacheco, de la municipalidad de este distrito- cuentan que había nieve hace unos 70 años.

Pacheco explica que la montaña ganó popularidad gracias a la promoción de los turistas que pasaban caminando por el lugar en dirección al Ausangate, un nevado sagrado para los cusqueños.

La revista colombiana Semana atribuye el éxito del fenómeno a los usuarios de Instagram y Facebook.

Un artículo de julio de 2017 dice que “las imágenes que se muestran (en la red social) están llevando a que la gente se embarque en un avión para replicar la foto”.

Al leer este artículo, ¿estabas pensando ya en cuántos “me gusta” recibirías por un retrato con el arcoíris macizo detrás?

 

Fuente: BBC Mundo