Aproximación a los queros incaicos de la Colonia

El arco tricolor: verde, rojo y amarillo ocre del quero MO-10395, enmarca las figuras más importantes en este tipo de queros. Por un lado, una mujer de perfil izquierdo vestida a la usanza Inca, con acxo (túnica que cubre hasta los tobillos) y lliclla (mantilla que cubre los hombros y sujeta en el pecho por un tupu o gran alfiler), sin tocado y sosteniendo un ramo con dos grandes flores estilizadas que caen hacia delante. Está flanqueada, asimismo, por dos flores con cálices dentados cremas y anchas corolas bícromas que surgen de tallos rojos con hojas lanceoladas ejecutadas con dos tonos de verde. El fondo, color natural de la madera, de este campo está relleno de gruesos puntos blancos.

En el lado opuesto se encuentra una figura zoomorfa de perfil derecho, de cuerpo alargado y listado longitudinalmente con bandas de colores rosa, marrón claro, marrón oscuro y rojo, cada una de las cuales lleva inscritas puntos o líneas transversales rojo, blanco, verde y rosa; la cola del animal es de color rosa, lleva puntos rojos y marrones dispuestos alternadamente a lo largo de esta extremidad, que hace un giro sobre sí para enroscarse de manera serpentiforme. Sobre el lomo del animal se alza desplegada un ala membranosa y decorada con coloridas bandas horizontales y círculos cerca al borde superior. Su cuello y cabeza son de color crema con líneas transversales verdes, ostenta orejas aguzadas y ligeramente dirigidas hacia delante, el ojo tiene la pupila hacia arriba y las fauces abiertas muestran agudos dientes blancos sólo en la mandíbula superior pues carece de mandíbula inferior. De las fauces abiertas, se proyecta recta, una delgada lengua roja que remata en un triángulo a manera de punta de flecha. Posee dos delgadas patas con garras de tres dígitos, como de ave; la pata delantera alzada y la posterior perpendicular al piso otorgan tensión a la marcha del animal que muestra una actitud dinámica y enérgica hacia adelante, donde se encuentran flores similares a las que porta la mujer. Por lo menos, una flor y otros tres coloridos cuerpos lenticulares sueltos, juntamente, con puntos blancos rellenan el fondo de este campo.

Figura 2. Iconografía del quero MO-10395. Dibujo: Victor Falcón y Mónica Suárez

Las cabezas zoomorfas de cuyos costados brotan los arcos son gemelas, de colores marrón claro, redondeados y presentan una especie de barbilla blanca, al igual que las orejas redondas. Notablemente, el rostro carece de fauces y sólo los ojos se delinean con detalle, pues una línea define unas “cejas” que se proyectan desde su encuentro en la frente hacia delante, insinuando una nariz. De la coronilla de estas cabezas brota un recio tallo blanco del cual, a su vez, brotan ramas y hojas verdes de cuyos extremos cuelgan alargadas vainas marrones, rojas y rosas. Estos motivos vegetales están, a su vez, adornados con pequeños puntos y detalles multicolores en cada una de sus partes. Además, dos rombos blancos con punto central flanquean cada uno de los motivos fitomorfos. Algo que merece la pena mencionarse es que debajo de las cabezas zoomorfas se muestran los puntos blancos que rellenan el fondo delimitado por los arcos, lo cual señala que este campo se extiende por debajo de estas cabezas.

El campo central, que ocupa la cintura del vaso, está decorado con ocho paneles cuadrangulares que alternan diseños de dos tipos. Cuatro corresponden a los clásicos cuadrados anidados de los queros Inca precolombinos, trazados con incisiones. Los otros cuatro son composiciones estilizadas a manera de blasones compuestas de una estructura base en “U” cuyo espacio interior fue dividido por una línea horizontal que, a su vez, definió dos rectángulos; el superior contiene un triángulo isósceles cuya base mayor se dispuso hacia el límite superior del motivo “U”, y, el rectángulo inferior contiene una línea en “W” que define dos espacios. Esta figura “heráldica” combina colores y detalles que configuran dos tipos que se alternan y combinan con los cuadrados anidados incisos.

Finalmente, el campo inferior del quero que nos ocupa está decorado con tres flores estilizadas de tres pétalos y dos pares de estambres, similares a las que porta la mujer, cuya corola se inclina horizontalmente hacia la izquierda. Estas flores se alternan con otras de otro tipo, más pequeñas, con dos pétalos y un par de estambres, pero que se inclinan hacia la derecha. Esta orientación y la combinación de los colores logran un contraste rítmico y sobriedad estética notables.

Identificación de los motivos representados

Figura 3. Colección Poli, Lima. Foto: Wilfredo Loayza.
Figura 4. Quero MI-MOMAC. Colección Museo Inka. Foto: Mary Frame.

Para comenzar, el “patrón A” de estructura de los campos decorativos corresponde a queros de estilo Formal. Sin embargo, dado que el quero MO-10395 muestra un rasgo decorativo Inca precolombino justifica su asignación al estilo trancisional, de ahí nuestra designación mixta trancisional-formal para este ejemplar.

En segundo lugar, el campo decorativo superior del “patrón A” ostenta el motivo diagnóstico identificado con el arco iris que siempre presenta sólo tres bandas de colores brotando de cabezas de felinos (generalmente el uturunku) sobre las cuales se ubican otros motivos de carácter fitomorfo, antropomorfo u ornitomorfo, principalmente.

Por su asociación, ubicación y recurrencia en otros queros inca-colonial las cabezas zoomorfas del quero MO-10395 se pueden correlacionar con las cabezas de ututunku o jaguar de cuyas fauces brota el haz colorido del arco iris (Figura 3).17 Sin embargo, es de notar el carácter estilizado de la cabeza felínica representada en el quero MO-10395, su color leonado uniforme, la ausencia de manchas negras sobre la piel, así como, orejas y barbilla blancas lo que indicaría que se trata del puma (Felis concolor).

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