Unesco: Lista de patrimonio parece un desfile de moda

Crítica. Organismo mundial señala que a los Estados más les importa figurar en la lista representativa que velar por aquellas que necesitan protección urgente.

Los Estados han convertido la lista de patrimonio inmaterial que difunde la Unesco en un “desfile de moda”, sin preocuparse por su verdadero objetivo, que es salvaguardar las manifestaciones culturales que se hallan en peligro, denunció hoy la organización.

Un total de 46 candidaturas aspiran a incorporarse a la lista representativa de patrimonio inmaterial de la Unesco la semana que viene, mientras que otras ocho pretenden ser incluidas en el registro de protección urgente, que, a juicio de la secretaria de la Convención, Cécile Duvelle, es el que más debería importar.

“Desgraciadamente, los Estados no comprenden la Convención y solo se centran en la lista representativa, como si se tratase de un desfile de moda”, consideró Duvelle en un encuentro con periodistas.

Duvelle llamó la atención sobre el hecho de que la Unesco dispone de un fondo de más de cuatro millones de dólares (3,1 millones de euros) para asistencia internacional al patrimonio que este año se quedarán presumiblemente sin receptor, ya que solo se han presentado dos proyectos y un comité técnico no ha recomendado su aprobación.

“Hay un malentendido, seguimos centrándonos en la lista representativa. Eso quiere decir que hay cuatro millones de dólares esperando destino. Hace falta que la conciencia cambie”, señaló.

Entre las manifestaciones que esperan ser incluidas en la lista que necesita ayuda urgente están la tradición oral de los mapoyo, de Venezuela, y las tradiciones orales de los tolupanes de la Montaña de la Flor, en Honduras.

Un total de 46 tradiciones, entre ellas una española y cinco latinoamericanas, aspiran a ser designadas como patrimonio inmaterial de la humanidad. La selección será los próximos 24 y 28 de noviembre en París. El comité técnico que analiza a los aspirantes ha situado la candidatura española en la categoría de “aplazado”, lo que quiere decir que por ahora no recomienda su inscripción.

Ese mismo comité recomendó inscribir en el registro al pujllay y el ayarichi, músicas y danzas de la cultura yampara, de Bolivia; al capoeira brasileño; al baile chino, de Chile; y a la fiesta de la Virgen de la Candelaria, de Perú. Precisamente, esta última ha abierto la polémica en Bolivia, que ha protestado porque en esa festividad se baila la diablada, danza propia del carnaval boliviano de Oruro, que ya forma parte del patrimonio inmaterial.

DATO

De candela. Ante la protesta de Bolivia de que el Perú postule la Candelaria porque allí se baila la diablada, la secretaria de la Unesco dice que “habrá debate” al respecto, pero cree que la tradición peruana será finalmente aceptada, porque, recordó, “la inscripción no significa una noción de exclusividad”.

 

(La Republica)

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