2:44 am - Domingo Febrero 26, 2017

Software

La introducción de las computadoras en la rutina laboral es más que evidente hoy en día. Aún más, difícilmente podemos imaginarnos hoy en día un puesto de trabajo cualquiera si no le asociamos un ordenador de sobremesa o una terminal cualquiera.

Lo que se ha llamado brecha digital va disminuyendo día a día, haciéndose casi nula dentro del campo profesional en el mundo desarrollado. La introducción de dispositivos móviles (PDAs, Tablet PC, teléfonos móviles 3G, etc.) en la vida y el trabajo diario es también más que evidente hoy en día, ya sea para uso profesional o de ocio.

La Arqueología no se ha quedado atrás dentro de esta dinámica. Las computadores están cada vez más presentes dentro de la investigación arqueológica. Ya en los inicios con los estudios del profesor F. Bordes utilizando computadoras para el cálculo de estadísticas para la clasificación de útiles líticos paleolíticos, se obtuvieron resultados que tuvieron una gran repercusión.

Hoy en día las aplicaciones informáticas para el campo de la arqueología son innumerables: la edición de textos, la fotografía y el retoque digital, la gestión de planimetrías CAD, las bases de datos, los sistemas de registros de material arqueologico, los Sistemas de información Geográfica (SIG), el sistema de dibujo vectorial, etc. Todo eso sin contar con las aplicaciones destinadas a la difusión de contenidos gracias a internet.

En este caso los pioneros en innovación en este campo son las instituciones destinadas a la investigación, normalmente de carácter público, universidades, administración pública, proyectos, etc.). Uno de los factores determinantes que explica ésto, aunque no el único, es el alto coste de las herramientas que hacen falta para la gestión de todas las aplicaciones que hemos mencionado antes.

Existen una serie de alternativas totales o parciales en cuanto a software se refiere; en el caso de los programas podemos buscar opciones más económicas. Éste es el caso del conocido como software Open Source. Se trata de una alternativa al software de propietario que es menos conocido por el gran público y mucho más económico, llegando muchos programas a ser gratuitos. Esta rebaja económica en algunos casos conlleva una rebaja en las capacidades finales del producto y en todos los casos un conocimiento medio de informática. Como con los programas pagados todo llevará un tiempo acostumbrarse pero lo mismo que acostumbrarse a un software de propietario normalmente caro.

Aplicaciones ofimáticas
Una de las principales utilidades de los ordenadores aplicables a todas las disciplinas son las herramientas ofimáticas: procesamiento de textos, hojas de cálculo, presentaciones y otros.
Por todos conocidos es el paquete de Microsoft Office que incluye todos estos programas. Dentro del software libre y gratuito tenemos aplicaciones igual de útiles y potentes. Destacamos el paquete OpenOffice.org por sus grandes prestaciones así como por su gran difusión. Este paquete al igual que el Microsoft Office se compone de diferentes programas como son el OpenOffice.org Writer, el OpenOffice.org Calc, OpenOffice.org Impress por citar los similares a Microsoft Word, Microsoft Excel y Microsoft PowerPoint respectivamente. Gracias a la hoja de cálculo OpenOffice.org Calc podremos gestionar gran cantidad de datos numéricos y trabajar con estos ya sea con gráficas o estadísticas. También podremos gestionar datos administrativos y contables como sucede en diversos gabinetes que diseñan aplicaciones en hojas de cálculo para gestionar costes, presupuestos mediciones, etc. Al igual que el anterior es perfectamente compatible con su análogo Microsoft Excel. Con OpenOffice.org Impress podremos crear y modificar presentaciones de diapositivas para ver en pantalla o cañones de proyección. Esta ampliación es ideal como ayuda en conferencias o comunicaciones en público. También es compatible con Microsoft PowerPoint.

Programas de retoque fotográfico
La fotografía ha sido una ayuda vital para la documentación arqueológica. Desde su invención y perfeccionamiento ha sido utilizada en multitud de excavaciones arqueológicas no solo para fotografiar los restos aparecidos sino el proceso de los trabajos.

La introducción de programas informáticos de retoque fotográfico dió una vuelta a la documentación arqueológica pues ahora es posible no sólo mostrar una fotografía con un resto fotográfico sino apoyarla de anotaciones e indicaciones que hace que la lectura de dicha fotografía mejore notablemente. Gracias a estos programas podemos anotar estratos, cotas, interfacies, espacios, reconstrucciones, etc…
La gran mayoría de los usuarios conocen Adobe Photoshop que es con mucho el mejor programa de retoque fotográfico. Contiene gran cantidad de soluciones tanto para mejorar la apariencia de las fotografías como para insertar anotaciones en ellas.

The GIMP
Existe una aplicación gratuita y libre llamada The Gimp que pasa por ser un programa casi clónico de Adobe Photoshop, aunque no llega a la potencia y la versatilidad del segundo. Aún así se trata de una aplicación con gran cantidad de soluciones para el retoque fotográfico que a los arqueólogos nos puede ayudar de una manera sobresaliente.

Programas de dibujo vectorial
La representación gráfica de materiales arqueológicos, cada vez más, se realiza gracias a programas de dibujo vectorial del tipo Adobe/Macromedia Freehand o Corel Draw.

Deberemos explicar la diferencia entre dibujo vectorial y dibujo de mapa de bits. Un dibujo de mapa de bits guarda la información de la imagen relacionando la posición de un pixel concreto con el color de dicho pixel. Un dibujo vectorial por el contrario almacena la información de la imagen convirtiendo las líneas que forman dicha imagen en datos matemáticos y almacenando éstos. Esto hace que el formato de imágenes en mapa de bits sea el optimo para guardar fotografías (con muchos colores y pocas líneas definidas) pudiendo obtener altísimas resoluciones. Por el contrario el formato de imágenes vectoriales es ideal para el almacenamiento de gráficos y planimetrías. Los dibujos vectoriales frente a los dibujos de mapa de bits son óptimos para la representación de materiales arqueológicos ya que pueden escalarse al tamaño que queramos sin pérdida de calidad. Mientras que una imagen de mapa de bits si la ampliamos mucho se producirá un efecto llamado pixelado que hace que veamos las líneas curvas como serreteadas.
Para dibujo vectorial disponemos de programas libres y gratuitos como OpenOffice Draw, que forma parte de la suite OpenOffice ya comentada antes. Como es el caso de los programas de retoque fotográfico estos programas libres no son tan potentes como podía ser los programas de propietario. Los archivos que maneja este programa son exportables a formatos estandar de trabajo como es el caso de los formatos TIFF, EPS o WMF.

Programas CAD
Al igual que en el apartado anterior las planimetrías que manejamos los arqueólogos suelen presentarse en formato CAD que es un sistema de dibujo vectorial optimizado para planos y mapas. Para la realización de planimetrías arqueológicas nos servimos de dos métodos. El primero consiste en un dibujo manual de los restos a escala siguiendo el método tradicional, tras esto procedemos a la digitalización de los dibujos y de los puntos de referencia que nos servirán para insertarlos en el plano general del yacimiento. El segundo método consiste en fotografiar los restos bajo unas condiciones predeterminadas y la ortocorrección de dicha fotografía gracias a una serie de puntos taquimétricos y unos programas determinados, tras esto obtenemos una fotografía a escala y completamente plana que podremos digitalizar obteniendo un resultado óptimo. Apuntamos aquí que estos dos métodos son igualmente válidos para el dibujo de plantas arqueológicas como de alzados para estudios de alzados y estratigrafía muraria.
Los planos de CAD están organizados en capas, esto es, podemos visualizar, como si de capas de papel cebolla, distintas estructuras. Así si organizamos las capas según las diversas fases culturales que tenemos es el yacimiento podemos visualizar todo un momento cultural en un yacimiento. Por el contrario, si visualizamos varias fases podemos entender la superposición de estructuras en una zona concreta o la dispersión de las mismas en distintos momentos.
La estrella de los programas CAD en el mercado es Autodesk AutoCAD que pasa por ser el más utilizado. Aunque también existen otros programas como MicroStation, TurboCAD, ArchiCAD (muy famoso dentro de los usuarios de Apple) entre otros.

QCAD
En este caso la diversidad de programas libres y gratuitos es todavía menor que en el caso de los programas de dibujo vectorial. Debemos destacar qCAD que está disponible de manera gratuita para el sistema operativo Linux y para Windows tiene un coste. Lo cierto es que se trata de un programa bastante limitado que no llega a la potencia de AutoCAD ni mucho menos a sus complementos. No obstante para un manejo a nivel de usuario básico se trata de un programa más que válido. qCAD maneja archivos DXF compatibles con la mayoría de programas CAD del mercado.

Otros programas
Disponemos de multitud de programas de código abierto, libres y gratuitos para otro tipo de aplicaciones que pueden resultar útil para el arqueólogo que pasaremos a resumir:

Objetos y mundos 3D: Blender, K-3D, POV-Ray.
Diseño Web: Nvu, Quanta, Bluefish.
GIS: qGIS, GRASS, gvSIG
Navegador de Internet: Mozilla Firefox, Galeon, Konqueror.
Gestor de calendarios: Mozilla Sunbird, Evolution, Aethera.
Lector de Correo Electrónico: Mozilla Thunderbird, Kmail, LiveMail.
Cliente FTP: FileZilla, Kbear, gFTP.
Base de Datos: MySQL.

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