Recientes hallazgos en ciudad sagrada de Caral fueron abiertas al público

Todos los misterios, costumbres ancestrales y complejidad arquitectónica que encierra la Ciudad Sagrada de Caral desde hace cinco milenios fueron develados a los ojos de turistas nacionales y extranjeros al cumplirse 16 años de investigación del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe (PEACS), el último fin de semana.

Durante el recorrido por los 1.6 kilómetros del circuito habilitado al interior de las 66 hectáreas que comprende la Ciudad Sagrada, los visitantes conocieron más de 30 edificaciones arquitectónicas entre  las que se encuentran la Plazuela de la Confluencia o Tinkuy Runa Kancha, en la mitad baja de la ciudadela.

Esta plazuela, puesta en valor recientemente, sirvió como un espacio de congregación pública, principalmente, de sus pobladores residentes en los sectores P y N, y denota la ampliación de Caral hacia el suroeste.

Según el arqueólogo Pedro Silva, integrante del PEACS, la existencia del Tinkuy Runa Kancha demuestra que la Ciudad Sagrada de Caral fue el centro urbano de mayor complejidad arquitectónica y orden en el espacio de los 20 asentamientos identificados en el período Arcaico Tardío en el Perú (3000-1800 antes de Cristo).

Asimismo, los turistas apreciaron el más reciente hallazgo realizado en la ciudadela: diseños ornamentales en forma de “V” en la fachada del edificio piramidal La Galería, localizado en el sector H, entre los edificios La Huanca y Piramidal menor.

“Las edificaciones expuestas representan más del 60 por ciento de todos los hallados en la ciudadela. Hemos priorizado la investigación en las fachadas de los principales edificios. Aún faltan explorar las viviendas y talleres de especialización”, explicó Silva.

Entre las demás estructuras arquitectónicas visitadas figuran el Anfiteatro y el Edificio Piramidal Mayor que sirvieron para las reuniones de gobierno y actividades públicas, en la zona alta y baja de la ciudadela, respectivamente.

Por su parte, Marco Machacuay, también arqueólogo del PEACS, explicó que las estatuillas en barro no cocido halladas en la pirámide La Huanca habrían servido como ofrendas en rituales de renovación arquitectónica.

El tocado que llevan en sus cabezas y sus peinados son indicios que dichas figuras representaron a personajes muy importantes en la civilización. Recordemos que en la cosmovisión del Perú antiguo era un honor ser ofrendado a las divinidades, apuntó.

En la víspera del 30 de octubre, los visitantes también pudieron apreciar la imponente iluminación nocturna de las edificaciones y el Culto a la Pachamama ofrecido en agradecimiento por los 16 años de éxito en las investigaciones del PEACS.

Primera civilización de América

Ruth Shady, directora del PEACS, sostuvo que Caral posee la categoría de civilización porque sus pobladores desarrollaron actividades económicas, construyeron edificaciones y dominaron la naturaleza en un contexto de gobierno organizado durante más de mil años.

“Crearon artículos como el Quipu que continuaron siendo utilizados hasta la época incaica, así como los geoglifos que Nazca también los representaría en sus líneas tres mil años después”, indicó.

Señaló que el PEACS ha priorizado la exploración de las fachadas de los edificios para identificar el diseño arquitectónico del espacio. Asimismo, anunció que iniciarán trabajos para conocer el estado de las viviendas y encontrar el cementerio de Caral.

“Todos los peruanos deben conocer la ciudadela de Caral porque es un orgullo que el país haya tenido un desarrollo precoz en la región tanto en organización como en ciencia. Tenemos una exposición en Plaza Norte hasta diciembre”, agregó.

Danzas en honor al Apu

Una escenificación del Qoyllur R’iti o peregrinación a la Estrella de la Nieve, tradición ancestral cusqueña en veneración al nevado de Ausangate, fue realizada por más de medio centenar de artistas de la Escuela de Folklore José María Arguedas en la Ciudad Sagrada de Caral.

En una fusión de danza, música, teatro y ciclorama (proyección de efectos solares sobre una superficie), los semidioses paganos como ukukos y pabluchas ordenaron la peregrinación trasladando bloques de nieve en señal de sacrificio y penitencia.

Al compás de los pututos, recrearon una serie de ancestrales tradiciones como la venta de ilusiones y deseos (piedras) “pukllanapata” en la danza Mestiza qollacha, las acciones de petición a los altares de piedra y el amanecer de los peregrinos.

Durante el Caral Raymi o Día Central también se desarrolló el “Catu” o mercado andino con una expoferia de recuerdos y artesanías con motivos de la Civilización Caral  y la premiación a los ganadores del segundo Concurso Gastronómico “El Sabor de mi Tierra”.

Circuito

1 Se inauguró un nuevo circuito habilitado para personas con discapacidad motora utilizando tierra y pequeñas piedras apisonadas en la parte lateral izquierda del circuito original.

2 Las personas con dicha discapacidad podrán desplazarse con comodidad por los 1.6 kilómetros de caminos afirmados

3 Se han construido para ellos rampas de acceso y miradores especiales muy cerca a los principales monumentos arquitectónicos.

Datos

– Caral se ubica en el inicio de la zona norte del valle medio inferior del río Supe, en la provincia de Barranca, al norte de Lima, a la altura del kilómetro 184 de la Panamericana Norte.

– Es el asentamiento de mayor complejidad arquitectónica y ordenamiento espacial de los 20 construidos en el período Arcaico Tardío (3000 – 1800 a.C.), en 40 kilómetros del valle medio y bajo de Supe.

– Se divide en Caral Alto y Caral Bajo, y presenta seis períodos de ocupación: remoto, antiguo, medio inicial, medio final, tardío inicial y tardío final.

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