Qhapaqñan: trascendencia del camino inca

complejo_arqueológico_pikillacta“Demás de lo que della dizen, es de saber que hicieron en el camino de la sierra, en las cumbres mas altas, de donde más tierra se descubría, unas placetas altas, a un lado o a otro del camino, con sus gradas de cantería para subir a ellas, por aquellas sierras altas y baxas, nevadas y por nevar, que cierto es una hermosísima vista, porque de algunas partes, según la altura de las sierras por do va el camino, se descubren, cincuenta, sesenta, ochenta y cien leguas de tierra, de donde se ven puntas de sierras tan altas que parece que llegan al cielo y por el contrario, valles y quebradas tan hondas, que parece que van a parar al centro de la tierra…”.
Garcilaso de la Vega
(Comentarios Reales)

En el año 2003, se suscribió la Declaración Conjunta de Presidentes del Grupo de Río, que incluyó de manera novedosa y visionaria el compromiso del Perú, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador, de desarrollar conjuntamente el proyecto del “Qhapaq Ñan o Camino Principal Andino”.

Pocos podrían haber vislumbrado entonces la importancia del paso que se estaba dando para encontrar en las raíces mismas de nuestra identidad, el sustento de la integración entre nuestros pueblos.

complejo_arqueológico_pikillactaSe encontró en la estructura vial denominada Qhapaq Ñan el símbolo más claro de cuán articulado podíamos concebir el ordenamiento de los pueblos andinos y cómo a partir de ese esquema, los pueblos contemporáneos encontramos ligazón, puntos de unión, pautas de entendimiento, criterios comunes y sobre todo, una red sobre la que podemos seguir tejiendo nuestros destinos.

El Qhapaq Ñan ha aportado desde ese momento una forma distinta de comprender nuestra historia y territorio dándole al Perú la justa oportunidad de posesionarse en el panorama de América Latina, como actor y gestor de actividades culturales futuras, basadas en los elementos fundamentales del pasado.

El Camino Principal Andino nos otorga la posibilidad de comprender y desarrollar formas armoniosas de entendimiento entre el hombre y la naturaleza, da ejemplos sensatos de manejo territorial y muestra de manera admirable la habilidad de los antiguos para dominar su espacio y hacer del Camino, la columna fundamental de los logros alcanzados en los aspectos social, político y económico.

A partir del año 2003, el Instituto Nacional de Cultura a través del Programa “Qhapaq Ñan – Camino Principal Andino” viene desarrollando un intenso y permanente trabajo tanto en la investigación de campo propiamente dicha como en las labores de gabinete en donde se procesa la información acopiada a lo largo de muchas horas, días y meses, caminando desde entonces, no menos de 14,781.068 Km.

Se ha logrado identificar monumentos arqueológicos y se ha establecido el sendero de la ruta troncal y de las vías transversales así como datos asociados al patrimonio inmaterial y riquezas paisajísticas.

Uno de los objetivos de mayor envergadura es reivindicar la presencia de los hombres en sus tierras ancestrales, recuperar la memoria de una manera de ser y de vernos, de valorarnos en tanto debemos respetarnos en la diversidad.

La labor del Programa Qhapaq Ñan se sustenta en propuestas técnicas que buscan involucrar a la población a fin de proteger y desarrollar potencialmente a los pueblos hacedores y herederos de la tradición andina.

Ello con el objetivo de generar formas sostenibles de desarrollo turístico y de mejor comprensión de los procesos particulares de cada comunidad o región.

En el Qhapaq Ñan, el principio del respeto al otro y de la comprobación de la similitud es asombroso. Investigadores de diversas especialidades y disciplinas, de variadas nacionalidades e intereses se enlazan en este esfuerzo por cimentar las bases de la historia. Desde el Instituto Nacional de Cultura, el Qhapaq Ñan va avanzando como quien pone, punto a punto, los hilos de un gran tejido en el que deben estar presentes y reconocerse todos los elementos que hacen de la diversidad cultural del Perú, la base fundamental de nuestra manera de ser.

Esa labor se teje también con el aporte de los diversos programas o comités nacionales de los seis países por donde el Camino Principal Andino también discurre y con quienes se viene realizando una labor intensa para unificar criterios técnicos; formas de registro y de manejo de la información, estando en capacidad de postular conjuntamente al Qhapaq Ñan para que en 2011, pueda ser reconocido por Unesco, como Patrimonio Cultural de la Humanidad; como testimonio de la obra de los hombres andinos que desde épocas inmemoriales hasta nuestros días, han trazado y andado ese camino, haciéndolo con la seguridad que es la vía que nos une, que nos integra y nos devuelve a la esencia de nuestros orígenes comunes.

No en vano, el cronista Pedro Cieza de León, en tiempos tan tempranos como 1553, señalaba: “… Una de las cosas que yo más me admiré, contemplando y notando las cosas deste reino, fue pensar cómo y de qué manera se pudieron hacer caminos tan grandes y soberbios como por él vemos y que fuerzas de hombres bastaran a los hacer y con que herramientas y instrumentos pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas, para hacerlos tan anchos y buenos como están; porque me parece que si el emperador quisiese mandar hacer otro camino real, como el que va del Quito a Cuzco o sale de Cuzco para ir a Chile…..” Para el Perú la importancia de este Programa es sustantiva, habiendo sido reconocido como actividad de interés nacional según Ley 28260 y, en cumplimiento de ello, el Instituto Nacional de Cultura integra a profesionales de diversas especialidades, a ciudadanos y trabajadores que en conjunto, hacen del trabajo en el Qhapaq Ñan una expresión de confianza en la grandeza del Perú y una forma de manifestar la esperanza de que sea este Qhapaq Ñan, el gran elemento unificador de los peruanos y una ruta para vislumbrar un futuro de integración.

Cecilia Bákula Budge

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