Pueblo Achuar, Perú

Pueblo Achuar
Otras denominaciones: Achual, Achuare, Achuale
Familia lingüística: Jíbaro
Lengua: Achuar

Pueblo-AchuarEl pueblo achuar, cuya lengua se denomina con el mismo nombre, forma parte de la familia lingüística jíbaro. Este pueblo está asentado principalmente en la zona norte del departamento de Loreto. Según las cifras del INEI, para el 2007, la población de las comunidades autoidentificadas como achuar se estimaba en 10,919 personas.

La historia del pueblo achuar se relaciona con la del pueblo jíbaro, la cual se caracteriza por las luchas de resistencia contra la colonización española que impuso en buena parte de la selva peruana misiones evangelizadoras. Esto causó que durante la primera parte del siglo XIX, los achuar permanecieran en relativo aislamiento del resto de la sociedad peruana, situación que hoy en día ha variado de manera importante. Al igual que otros pueblos de la Amazonía peruana, los achuar sufrieron los estragos de la época cauchera, caracterizada por la invasión y esclavización de pueblos indígenas. La historia contemporánea de los achuar se relaciona con las  exploraciones de hidrocarburos de las décadas de 1960 y 1970, actividad que ha dejado pasivos ambientales importantes y que afectan la salud de la población indígena del lugar.

Historia

achuar_choza

El pueblo achuar y los ejércitos incaicos entablaron contacto en el siglo XV. Fueron dos las expediciones realizadas por estos últimos a territorio jíbaro hacia finales de dicho siglo, y una tercera realizada durante el gobierno del inca Atahualpa, poco después de que venciese a su hermano Húascar (Chirif y Mora 1976).

La primera incursión en territorio de los jíbaro, familia lingüística a la que pertenecen los achuar, fue realizada por Alonso Alvarado en 1535, quien habría empleado la ruta desde la ciudad de Chachapoyas hacia la confluencia de los ríos Chinchipe y Marañón. En 1556, Juan de Salinas emplearía otra ruta para incursionar en la misma zona, partiendo desde la ciudad de Loja, hoy en Ecuador.

Las fundaciones de las ciudades de Valladolid en 1557, Loyola y Santiago de las Montañas en 1558, y Santa María de Nieva en 1564 han sido momentos importantes en la incursión de los conquistadores en territorio jívaro. Sin embargo, es la fundación de la ciudad de Borja por Diego de Vaca en 1619 la que constituye un punto especialmente estratégico de ingreso a territorio jíbaro. Es desde allí que en 1638 llegan los jesuitas para iniciar las misiones de Maynas, cuya influencia se hizo
sentir por los próximos 130 años (Uriarte 2007).

Al igual que los demás pueblos jívaro, los achuar se enfrentaron frecuentemente con los españoles que intentaron reducirlos en las misiones. Esta resistencia indígena ocasionó continuos fracasos de los misioneros hasta que, en 1704, los misioneros jesuitas recibieron la orden de abandonar la labor misional en territorio jívaro. A pesar de que en 1767 los jesuitas logran obtener un permiso para reiniciar las misiones, este intento duraría poco debido a que en 1769 los jesuitas son expulsados del Perú (Uriarte 2007).

Los achuar experimentan un relativo aislamiento durante las primeras cinco décadas del siglo XIX, hasta el aumento de la navegación fluvial a partir de 1850 y el periodo de la extracción del caucho entre 1880 y 1914. Aunque los caucheros no ingresan directamente a territorio jíbaro, sí establecen relaciones de intercambio con ellos; los achuar entregaban caucho a cambio de escopetas y telas (Chirif y Mora 1976).

Las exploraciones en busca de petróleo iniciadas a fines de 1920 y la guerra entre Perú y Ecuador en 1941 afectaron de manera importante la vida de los achuar, así como también su relacionamiento con agentes foráneos. En las décadas de 1960 y 1970, tanto Perú como Ecuador relanzaron sus campañas de exploración petrolera de manera más ambiciosa, pero también intensificaron proyectos de “colonización” de la zona estableciendo asentamientos de población no-nativa, puestos y guarniciones militares (Uriarte 2007). 

En la década de 1950, los achuar empiezan a intercambiar regularmente maderas, pieles, carne y pescado salado, barbasco, productos hortícolas y animales de corral en los puertos comerciales del Pastaza, Huasaga y Huitoyacu (AIDESEP 2004).

Instituciones sociales, económicas y políticas

Antiguamente, los achuar habitaron enormes casas ovaladas, multifamiliares, espaciosas y con cerco de guerra (AIDESEP 2004). Hoy, la composición de los hogares achuar, así como el tipo de asentamiento en el territorio, es diversa. Mientras algunos achuar viven en comunidades en donde las viviendas están aisladas, otros habitan en comunidades nativas densamente nucleadas (Uriarte 2007). Los achuar pueden habitar también en viviendas unifamiliares o en viviendas comunales habitadas por una familia extensa.

Tradicionalmente, existe entre los achuar una división sexual del trabajo. Los hombres se dedican a la caza y a la pesca, actividades cuya frecuencia e importancia

depende de la cercanía de la comunidad respecto de los ríos. Si bien los hombres tienen un papel protagónico en la roza y tala de la chacra, son las mujeres quienes se relacionan más con la actividad agrícola. La siembra, el deshierbe y la cosecha son actividades femeninas. Según Descola (1988), es tradición que cada mujer achuar posea y maneje su propia chacra. Según fuentes más recientes, el 80% de las chacras de los achuar son destinadas al autoconsumo (yuca, plátano, frutales, barbasco, entre otros), mientras que un 20% son cultivos comerciales como maíz, frijol, maní, etc. (AIDESEP 2004).
Organizaciones representativas de nivel comunal

pueblo achuar organizaciones comunalesEl listado que se puede descargar en esta página incluye a las organizaciones representativas de nivel comunal de comunidades nativas autoidentificadas como parte del pueblo achuar y que cuentan con reconocimiento oficial. El Viceministerio de Interculturalidad se encuentra recopilando información sobre otros niveles de representatividad, información que se publicará en cuanto sea procesada.

Creencias y prácticas ancestrales

El instrumento tradicional de caza para el hombre achuar es la cerbatana, un tubo de tres metros hecho de madera de palmera que se usa con pequeñas flechas. La práctica ancestral frecuente entre quienes hacen uso de la cerbatana es untar la flecha con el curare, un veneno natural cuya preparación supone la cocción de cortezas de árboles, tallos y raíces diversas. Este veneno puede ser tan poderoso que una cuchara de curare alcanzaría para envenenar aproximadamente 70 flechas (Descola 1988).

Otros datos

A partir del Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía realizado en el año 2007, la población de las comunidades autoidentificadas como achuar se estima en 10,919 personas, ubicadas principalmente en la región Loreto. Según los datos del mismo censo, la población mayor de 14 años asciende a 6293 habitantes, para los cuales se estima que el índice de analfabetismo es del 17% (INEI 2007).

Datos Geográficos

pueblo achuar ubicacion geografica

Referencias geográficas: río Tigre, río Corrientes, quebrada Masacuri, río Pastaza, río Huasaga, río Manchari, río Huitoyacu, quebrada Anazo, río Situche
Región: Loreto

Bibliografía

AIDESEP, FORMABIAP, FUNDACIÓN TELEFÓNICA
2004 – El ojo verde. Cosmovisiones amazónicas. Lima: AIDESEP, FORMABIAP, Fundación Telefónica.

CHIRIF, Alberto y MORA, Carlos
1976 – Atlas de comunidades nativas. Lima: Sistema Nacional de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS).

DESCOLA, Philipe
1988 – La selva culta, simbolismo y praxis en la ecología de los achuar. Quito: AbyaYala.

INEI
2007 – Censo Nacional 2007 (XI de Población y VI de Vivienda). Censo de Comunidades Indígenas de la Amazonía 2007.

URIARTE, Luis M.
2007 – “Los achuar”, en SANTOS GRANERO, Fernando y BARCLAY, Frederica (editores), Guía etnográfica de la Alta Amazonía. Volumen VI. Lima: Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, IFEA.

URL de origen (Obtenido en 03/13/2014 – 11:18): http://bdpi.cultura.gob.pe/pueblo/achuar

Fuente: Ministerio de Cultura del Perú

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