Presentan nuevos hallazgos en Huaca El Paraíso

Hace tan solo cinco días se celebraba en la plaza de Armas de Lima el aniversario de la fundación española de la ciudad. Ese mismo día, a unos kilómetros al norte, en el límite entre San Martín de Porres y Ventanilla, se hizo un hallazgo singular: una figurina antropomorfa de probablemente 3500 años de antigüedad.

Este descubrimiento ocurrió en la huaca El Paraíso, sitio del período precerámico que estuvo ocupado desde hace 4200 años hasta la época a la que pertenece este objeto hallado. Así comentó al Diario Oficial El Peruano la encargada del gabinete del proyecto arqueológico de la huaca Paraíso, Cecilia Aguilar.

Primeros limeños

La especialista hace notar que la técnica para la confección de este objeto es casi similar a la empleada en los albores de la época cerámica, pero aún con la iconografía propia del período previo. También nos señala la similitud con lo hallado en el sitio más conocido de esa época: Caral.

Pero más allá de lo sorprendente de este desentierro, no es lo único que la huaca ha develado desde que se trabaja en su puesta en valor.

En este sitio, trabajado por el Ministerio de Cultura con el apoyo del museo Andrés del Castillo, se ha encontrado también un contexto funerario en uno de los ambientes de la huaca. Se trata de una mujer de aproximadamente 35 años.

Se presume que la razón de su deceso fue un golpe en el rostro, que no se pudo curar. Aguilar señala que junto a este cadáver se encontró una serie de objetos, lo que hace sospechar que esta dama se habría desempeñado como tejedora.

En distintas áreas de esta edificación precerámica se han hallado restos de productos utilizados para la alimentación de la población. Por ejemplo, conchas y otros productos de origen marino. Así como residuos de comida de origen vegetal, como pallares y maíz.

Pasado recuperado

Bernardino Ojeda, quien fuera miembro de la primera expedición arqueológica que visitó el lugar en la década de 1960 y que hoy labora como asesor del museo Andrés del Castillo, comenta que no es gratuita la ubicación del sitio El Paraíso. Está a un paso del mar y cerca de una zona agrícola.

Además, las lomas cercanas en invierno se ponen verdes, lo que en antaño posibilitaba el arribo estacionario de ciervos y camélidos originarios de zonas más altas.

Ojeda, quien trabajara con Fréderic Engel, pionero de la arqueología del período precerámico, destaca que al inicio de los estudios en 1966 se desenterraron algunos ambientes, pero que se tuvieron que recubrir. Uno de ellos es un área que aparentemente sirvió para ceremonias.

Hoy, luego de los trabajos de puesta en valor, se puede apreciar de nuevo esta estructura. Está en la parte más alta y de más difícil acceso de la huaca, por lo que se maneja la hipótesis de que a esta parte solo tuvo acceso la élite de la comunidad para ciertas ceremonias.

La forma en que está distribuido el espacio resulta peculiar. En el centro, un rectángulo a desnivel y en las cuatro esquinas hay cuatro huecos circulares. De acuerdo con los restos de cenizas y maderas quemadas, se presume que estos huecos habrían sido utilizados para hacer hogueras.

Ojeda comenta que desde las primeras tareas de excavación hasta la fecha esta huaca ha cambiado. Antes, recuerda, tan solo se tenía idea del volumen de la edificación, pero poca cosa más.

Menciona que por los estudios realizados ha habido hasta cinco períodos de ocupación, en que las terrazas que se construían se sobreponían a las del período anterior. Ya en 1966 la etapa más antigua estaba cubierta casi totalmente de arena.

Estudio pionero

En los últimos años se ha trabajado bastante sobre el período conocido como precerámico o también arcaico tardío.

A esta época corresponde por ejemplo la célebre civilización Caral.

Pero uno de los primeros lugares de esta época que se estudiaron fue esta huaca de la zona rural de San Martín de Porres: El Paraíso.

Cuenta Bernardino Ojeda, quien trabajara en la primera excavación en la zona a las órdenes de Frederic Engel a mediados de la década de 1960, los arqueólogos de ese tiempo abordaban más culturas como Chavín o algunas precursoras de esta.

El nombre de precerámico y su concepto era novedoso. Menciona que un aspecto interesante era descubrir que la arquitectura monumental había sido posible en un período en el que aún no se contaba con una tecnología muy refinada.

Indica que un área de interés es ver cómo esos grupos humanos supieron ingeniarse para sobrevivir.

Datos

Como parte del convenio entre el Ministerio de Cultura y el museo Andrés del Castillo, se está implementando un gabinete para el estudio de los objetos hallados.

También se ha apoyado en la colocación de los hitos que delimitan el área de influencia de la huaca.

Además se está acondicionando un camino para que los visitantes puedan desplazarse sin ocasionar daños.

58 hectáreas ocupa el complejo arqueológico el paraíso.

Hallazgo de entierro

El hallazgo de un nuevo entierro (el sexto) y el descubrimiento de un fragmento de cerámico experimental de la última fase de nuestra prehistoria es el resultado de un trabajo de investigación y recuperación que se viene efectuando en la Huaca El Paraíso, ubicado en el distrito de San Martín de Porres.

Luego que los traficantes de terrenos ingresaran a la zona hace algunos años atrás, las autoridades locales han decidido recuperar dicho centro arqueológico con el fin de ponerlo en valor para que en un futuro sirva como punto turístico.

Al respecto, Joaquín Narváez, director del proyecto “El Paraíso”, dio cuenta de una serie de excavaciones y limpieza en el entorno de la huaca donde se ha podido hallar vestigios de herramientas, utensilios y productos alimenticios con una data desde hace 4 mil años.

“Se ha efectuado la recuperacion del edificio uno, donde se han encontrado productos alimenticios de la época, mariscos, peces, productos agrícolas, así como restos de una mujer de aproximadamente 30 años de edad, robusta, trigueña, que aparentemente se dedicaba a la textilería”, precisó.

A su turno, Guido del Castillo, presidente del museo “Andrés del Castillo”, sostuvo que tras un acuerdo entre el Ministerio Público y la entidad privada se ha obtenido una serie de beneficios para el proyecto del museo, que tomará 3 años en culminarse y demandará una inversión de 4 millones de soles.

La imagen de una retroexcavadora demoliendo una de las 12 pirámides –o unidades– del Complejo Arqueológico El Paraíso aún sigue vigente en muchas retinas. Si bien los trabajos de restauración y conservación de este sitio de 4.200 años de antigüedad se suspendieron luego de este atentado realizado a mediados del año 2013, desde hace cuatro meses un grupo de arqueólogos del Ministerio de Cultura ha retomado las labores en el lugar.

Entre los primeros resultados de esta corta etapa de investigación figura el hallazgo de un nuevo entierro (el sexto) y el descubrimiento de un fragmento de cerámico experimental de la última fase de nuestra prehistoria.

“En esta nueva etapa hemos intervenido dos edificios, la unidad I y IV, y recuperado un entierro muy peculiar. Se hicieron análisis al cuerpo y ofrendas que traía consigo y hoy sabemos que era una mujer de entre los 30 y 35 años”, detalló a La República el arqueólogo Joaquín Narváez, director del Proyecto El Paraíso.

Mujer de la élite

De acuerdo con los estudios (antropológico y dental) se presume que la mujer que fue hallada en la Unidad IV del complejo –desnuda con las piernas y brazos recogidos– era una mujer de la élite dedicada a la textilería. La evidencia señala que trabajaba mucho con los brazos. Esta versión va de la mano con las ofrendas encontradas: cuentas de piedras e instrumentos textiles.

Respecto al cerámico encontrado en el edificio principal, el director del proyecto explica que se trata de una figurita muy pequeña elaborada durante el último periodo de esta civilización.

“Si bien El Paraíso pertenece a la época precerámica, la aparición de este fragmento da cuenta de las primeras pruebas que realizaron los antiguos peruanos en la cocción de la arcilla”, asegura el arqueólogo.

Estos trabajos han sido realizados en el marco del convenio público privado firmado hace un año entre el Ministerio de Cultura y el Museo Andrés del Castillo para poner en valor las huacas El Paraíso, Cerro Culebras y Rosada ubicadas en San Martín de Porres y el Callao por el plazo de cinco años, aproximadamente.

En esta primera etapa de trabajo conjunto se ha colocado un cerco perimétrico a todas las huacas y un módulo de seguridad; también se procedió a la limpieza por dentro y por fuera. Se busca la protección.

En el caso de El Paraíso, se viene sensibilizando a los pobladores de los cinco asentamientos humanos que viven en su entorno. Incluso varios de los que laboran en la conservación son vecinos del lugar.
Nuevos detalles

Para el arqueólogo Bernardino Ojeda, director del proyecto por parte del museo y uno de los primeros investigadores de El Paraíso junto a Frederick Engel, estos nuevos descubrimientos permiten conocer de cerca mayores detalles de la prehistoria peruana.

“La Huaca El Paraíso puede darnos más respuestas ya que se trató de una civilización con manifestaciones muy complejas para la época; incluso la elección del lugar de asentamiento (ubicado entre el río Chillón y a 20 minutos del mar) resulta peculiar, pues hoy sabemos que los pobladores no llegaron al azar sino que realizaron un reconocimiento geográfico previo”, detalló.

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