Markavalle: el primer asentamiento humano del Cusco

markavalleLos tres primeros contextos funerarios intactos hallados recientemente dan nuevas luces de lo que fueron los primeros habitantes que poblaron la antigua capital de los incas hace más de mil años.

En la presente semana, los investigadores sociales fueron gratamente sorprendidos tras el anuncio del hallazgo de los tres primeros contextos funerarios intactos que contenían las osamentas de cinco individuos pertenecientes a la cultura preinca Markavalle.

La misma es considerada  por estudiosos de la talla de Luis Barreda Murrillo y  Manuel Chávez Ballón como el primer asentamiento humano que dio origen a la población del Cusco, antigua capital del Imperio de los Incas, luego de que realizarán el  primer sondeo arqueológico en el año 1964.

Esta investigación se realizó con un grupo de alumnos  de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco y la participación de la estudiosa norteamericana Patricia Lyon en las áreas libres, de lo que fue y es el Centro Juvenil de Rehabilitación “Señor de los Milagros”, en el distrito de Wanchaq.

Estos trabajos se realizaron bajo la supervisión del expatronato de arqueología, descubriéndose en ese entonces fragmentos de cerámica, restos de instrumentos de obsidiana, huesos de humanos y camélidos, carbón vegetal y piedras calcinadas.

De acuerdo a los testimonios escritos, se sabe que los markavalle vivieron en el Cusco hace 1 000 años antes de Cristo y ocuparon territorios extensos en Anta, Quisipicanchis, Urubamba, Espinar y Chumbivilcas, lugares donde se instalaron los primeros ayllus del Cusco que inicialmente se dedicaron al pastoreo en las zonas altas y a la agricultura en los territorios de clima templado.

La cerámica destacaba por sus colores crema, naranja y rojo. Además eran frágiles, motivo por el que en esta primera etapa, según señalaron el equipo de estudiosos, no encontraron objetos íntegros ni tampoco algún objeto de metal.

Manuel Chávez Ballón, al descubrir en 1953 cerámica en esta zona,  lo puso el nombre de Markavalle, porque el terreno habría pertenecido a uno de los súbditos del rey de España, de nombre Markavalle, luego de la repartición de  territorios en Cusco.

Desde esa fecha pasaron más de cinco décadas  para que un equipo de 50 profesionales de la arqueológica y ramas afines nos dieron la buena nueva. No sólo se había hallado dos contextos funerarios íntegros e intactos, sino un muro rústico y una  gran cantidad de elementos líticos como morteros, percutores, martillos, piezas de hueso como buriles, punzones, perforadores pertenecientes a camélidos, cérvidos, y roedores (cuyes), los mismos que eran consumidos y utilizados para realizar esculturas.

La información fue proporcionada por Luz Marina Monrroy Quiñónez, directora del proyecto de investigación. Durante la presentación se puntualizó que los  dos contextos funerarios contenían los esqueletos de dos individuos adultos,  un infante  y dos adolescentes.

Asimismo, se precisó que otras de las novedad en los trabajos realizados entre junio y febrero del 2013  por más de 50 arqueólogos de campo y especialistas en trabajo  de gabinete, es el descubrimiento de un muro rústico semicircular construido con piedra arenisca y mortero de arcilla, el mismo que se constituye en la primera evidencia arquitectónica de lo que sería una vivienda de los markavalle.

¿Cuánto material se halló hasta el momento en Markavalle?

Según informe de los especialistas no hay un número exacto, pero de acuerdo a las primeras proyecciones se sabe que a la fecha se cuentan con 1 400 costales de piezas de cerámica, 800 bolsas de osamentas (huesos) y más de 600 piezas líticas.

Además, se prevé que los trabajos de gabinete serán arduos para la clasificación y catalogación de cada una de las piezas, que encierran en cada trazo, la historia antigua del Cusco.

Cabe señalar que los trabajos se realizan en el marco de un convenio con la Corte Superior de Justicia del Cusco, el mismo que comprende aproximadamente 20 mil metros, de los cuales 8 mil actualmente son ocupados por el Centro Juvenil de Rehabilitación. El espacio en el que se ha trabajado hasta la fecha son 292 metros cuadrados.

En esta misma zona arqueológica, se hallan construidas viviendas pertenecientes a la denominada Villa Periodistas,  la misma que fue habitada después de una invasión en los años de 1980.

Actualmente se evalúa la ampliación del convenio con el Poder Judicial para continuar con las prospecciones, con el fin de dar luz a nuevas evidencia de la cultura matriz del Cusco.

 

Por: Adelayda Letona García
Fuente: RPP

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