Machupicchu, una ciudadela de piedra y vida

machu picchu osoMachupicchu no solo es de piedra, sino también es una zona verde. En 1983, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y Cultura (Unesco) declaró al Santuario como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. La denominación reconoce la arquitectura que cobija una variadísima flora y fauna. Por ello no es extraño ver un oso de anteojos paseando entre los enormes bloques de la ciudadela que se erige en la enmarañada jungla.

Este enclave ubicado en el valle del Urubamba abarca una extensión de casi 38 mil hectáreas. Cobija entre las cumbres andinas y los llanos amazónicos a 104 conjuntos arqueológicos y caminos incas registrados a abril de 2014, y miles de especies silvestres.
En la actualización del Plan Maestro se puso en evidencia la riqueza natural. Expertos de la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco (DRCC), Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), entre otras entidades, catalogaron especies únicas y otras en vías de extinción.

MARAVILLA VERDE

El santuario tiene vida silvestre. Dentro de ese paraíso viven nutrias, monos, pumas, osos hormigueros, osos perezosos, venados, entre otras especies. Hasta hace unos cuarenta años, según el documento de ordenamiento, se podía observar primates y felinos. Ahora han desaparecido.
“El plan nos ayudará a conservar esa armonía que hay entre naturaleza y patrimonio cultural”, anotó Fernando Astete, director del Parque Arqueológico de Machupicchu.

De acuerdo al catálogo hecho para el plan, en ese lugar conviven 75 especies de mamíferos, de los cuales 51 son pequeños, siendo los más numerosos los murciélagos (24) y roedores (31). Los grandes (24) se encuentran en un estado crítico, con poblaciones mínimas, como es el caso del oso de anteojos, la taruca, el venado cola blanca, el pudu o venado enano y la nutria o mayupuma.

Viven cuatro tipos de venados de los ocho existentes en el Perú y de los 32 en el mundo. Además existen 423 especies de aves, de las que 17 son amenazadas. Están en peligro el tunqui o gallito de las rocas, el tucán andino, el relojero, los quetzales y el cucarachero.
También hay 13 especies de peces, 15 de anfibios y 25 de reptiles conformados por 9 de lagartijas y 16 de serpientes. También se debe agregar las 377 variedades de mariposas.

ORQUíDEA WAKANKI

Existe una leyenda que cuenta que en el incanato hubo una bella joven princesa que se enamoró de un valiente guerrero inca. Cuando su padre se enteró de la relación la prohibió. A causa de la decisión paterna, la princesa huyó hacia la espesura de la selva del santuario llorando por su amor prohibido. Tanto lloró que se convirtió en la hermosa flor “Wakanki”, que significa llorarás. Cada vez que el guerrero encontraba esa flor rompía en llanto.

Wakanki es una de las 425 especies de orquídeas que embellecen el Santuario de Machupicchu. Los estudios revelan que existe un endemismo considerable (presencia exclusiva de las flores en el sector), pero también destaca el hallazgo de nuevas especies. Uno de los recientes hallazgos lo hizo Fernando Astete Victoria, director del arque Arqueológico de Machupicchu. Por eso lleva su nombre “Epidendrum Astetei”.

Cultura y Sernanp calculan que en el santuario hay hasta 3 mil 391 especies de flora en total. De ahí que en Machupicchu se halla el 15% de especies existentes en todo el territorio peruano. En Perú se cuenta con 18 mil 777 especies.

También alberga a 156 especies endémicas peruanas de plantas con flores (116 dicotiledóneas y 40 monocotiledóneas). Es decir, el 4% de plantas en riesgo de desaparecer. Además hay 370 especies de árboles de 67 familias y 145 géneros. Todo eso y más, porque todavía siguen las investigaciones en la caja de sorpresas que es Machupicchu.

 

Fuente: La Republica

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