Libran a alcalde de Cusco de denuncia por atentado patrimonial

SALVADO. Para la fiscal Margarita Poicon, la estatua del inca puesta en la Plaza Mayor por el burgomaestre de Cusco, Luis Flórez, no alteró dicho bien. Dos peritajes dicen lo contrario.

La Tercera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Cusco archivó la denuncia que pesaba en contra del alcalde cusqueño, Luis Arturo Flórez García, por el delito contra el Patrimonio Cultural, bajo la modalidad de destrucción, alteración y extracción de bienes que integran la lista de Patrimonio Cultural de la Nación. Se le acusó del ilícito por la colocación inconsulta de una estatua del Inca sobre la pileta de la Plaza Mayor de la Ciudad Imperial.
La obra, que constituía una intervención en un espacio declarado patrimonio por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en 1983, debió contar con la aprobación de la Dirección Regional de Cultura, hoy Dirección Desconcentrada Cusco del Ministerio de Cultura. Sin embargo, eso no pasó.
Aún así, la fiscal Margarita Poicon Vallejos también desestimó los cargos atribuidos al exdirector de Cultura, David Ugarte Vega Centeno, por no haber denunciado el atentado (omisión de funciones). También se salvaron de la acusación el exgerente del Comité de Servicios Integrados Turístico-Culturales (Cosituc), Orlando Olivera Enríquez, y el exmandatario regional, Jorge Acurio, por haber usado casi 100 mil soles del boleto turístico para la elaboración de la efigie que se instaló (peculado y malversación de fondos).
PERITAJES ENFRENTADOS
Según el análisis de la fiscal Poicon, no se ha demostrado el atentado ni los otros delitos denunciados. Basó su decisión en el informe pericial oficial de la arqueóloga Carmela Cáceres Silva, quien concluyó que “la efigie del Inca no altera el contexto urbano y por tanto no rompe ni altera la estética arquitectónica de la pileta de la plaza, por el contrario armoniza todas las épocas históricas del Cusco”.
Empero, en el expediente también se incluye un peritaje de la arqueóloga Maruja Villena Marroquín quien concluye que la “municipalidad ha alterado gravemente las características patrimoniales” de la Plaza Mayor. De igual forma el arquitecto Adolfo Saloma encontró en su pericia arquitectónica que “desde el punto de vista urbanístico se ha alterado de manera relevante el contexto del bien cultural y la intangibilidad de la pileta y la plaza”.
A pesar de ello, la fiscal dispuso no formalizar la denuncia para abrir una investigación preparatoria, el pasado 13 de marzo.

 

José Víctor Salcedo.
Cusco.

Fuente: La Republica

 

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