Las Salineras de Maras y las lágrimas de Ayar Kachi

A una hora y 10 minutos aproximadamente, de la ciudad del Cusco, se encuentran las Salineras de Maras, ubicada en el distrito del mismo nombre, provincia de Urubamba.

Los que viajan por primera vez a este lugar, no solo se sorprenden por la gran cantidad de pozas que existen en un promedio de 5 mil metros cuadrados de territorio, sino por la blancura de la zona y la caprichosa forma que le dio la naturaleza, con el paso de los años.

Las Salineras de Maras, tiene más de 3 mil pozas, de diversos tamaños y dimensiones, las mismas que pertenecen a las familias lugareñas, que en tiempo de sequía aprovechan la sal que se genera para tratarla con yodo y venderla a las amas de casa.

El ingreso a las Salineras de Maras, cuesta 5 soles y los interesados pueden visitar este lugar, principalmente en época de sequia, o sea cuando no hay lluvias, con el fin de caminar por pequeños senderos que unen una poza con otra, dialogar y compartir el proceso del retiro de la sal de las pozas con los pobladores y finalmente, si desean, adquirirla.

Esta localidad, ubicada entre los cerros del Valle Sagrado de los Incas, se encuentra cerca a la montaña de Weqey Willka, lugar en el que según cuenta la leyenda, habría sido encerrado Ayar Kachi, el más pequeño de los Hermanos Ayar, quienes llegaron al Cusco para fundar el Imperio de los Incas.

Según el relato, lloró de tanta tristeza por la traición de sus hermanos en la oscuridad, que sus lágrimas se convirtieron en cristales transparentes. Los mismos que brotan hoy en día como agua por medio de un canal subterráneo y permite llenar los pozos, recordando a este pueblo el sacrificio de Ayar Kachi.

Los pozos de las Salineras se llenan en tres días, al evaporarse el agua, se solidifica hasta en una altura de 10 centímetros, luego la sal se retira para ser comercializada.

El escenario natural, al margen de los ingresos que pueden reportar a las familias de Maras, es realmente impresionante, y lleva al visitante a través del tiempo. Algunos recrearán su origen a partir de los mitos andinos, y otros preferirán darle una explicación más científica, que establece que estas sólidas formaciones tectónicas, son el resultado de procesos que han experimentado los andes durante milenios.

Pero, cuando hablamos del distrito de Maras, no solo vamos a destacar las Salineras, es importante invitar a los turistas nacionales a visitar el pueblo, donde aún se observan viviendas con portales de piedra.

Quizás otros prefieran ir al sector de Pichingoto, donde, según comenta el expresidente del Colegio de Licenciados en Turismo, Miguel Angel Oróz, aún subsisten familias que viven en una especie de pequeñas cavernas, que también son el resultado de los cambios morfológicos de la tierra por muchos años.

Pero eso no es todo. A 7 kilómetros de Maras, se encuentran los restos arqueológicos del distrito de Moray.

Moray está formado por cuatro andenes circulares a manera de un cráter artificial, donde culturas preíncas habrían cultivado variedades de maíz.

Maras es un pequeño pueblo ubicado a 3 mil 300 metros sobre el nivel del mar y fue fundado en tiempos coloniales por Pedro Ortiz de Orué. Antiguamente se le denominó Villa de San Francisco de Asis.

 

Fuente: RPP

 

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