Kuelap: Fortaleza Inmemorial, su conservación

Kuélap es un monumento que guardará por siempre la memoria de una de las civilizaciones menos conocidas de nuestro pasado. Quien visite el lugar estará de acuerdo en que testimonia el inigualado portento de la antigua arquitectura nororiental del Perú.

Ubicado a 70 km al sur de Chachapoyas, el sitio es cobijado por un bosque húmedo, poblado de numerosas variedades de orquídeas y frondosos árboles, a 3000 metros de altitud. Está rodeado por picos rocosos cubiertos de bosque, pajonal y profundas quebradas que bajan hasta el río Utcubamba, afluente del Marañón.

Ubicado en un territorio habitado por el colibrí maravilloso, único en el mundo; vecino de cavernas como Quiocta y Gocta, la tercera catarata más alta del mundo; el conjunto arqueológico tiene cerca de 500 hectáreas. Su sector más importante es la famosa “Fortaleza”, que sobresale por su monumentalidad y hegemónica ubicación en la cúspide rocosa del mítico Cerro Barreta. En los alrededores se conservan chullpas, andenes y conjuntos de arquitectura campesina. Malcapampa constituye una enorme extensión inconclusa al sur del sitio.

Luego de su descubrimiento en 1843 por Crisóstomo Nieto,juez de Chachapoyas, el interés por la zona motivó la presencia de estudiosos como Adolf Bandelier (1893) y expedicionarios franceses como Louis Langlois (1933) ylos esposos Reichlen (1950). Arturo Ruiz continuó el estudio de la alfarería en 1972. Luis Alfredo Narvaez Vargas dirigió varias temporadas de trabajo: en 1986 realizó una detallada descripción arquitectónica y el primer plano completo y más conocido del sitio. En 1988  realizó un programa de investigación relacionado con la función del sitio incluyendo estudios de etnohistoria y trabajos de conservación interdisciplinaria.

Estos trabajos se continuaron entre setiembre de 1999 y marzo de 2000 por Alfredo Narváez y Ricardo Morales, por encargo del Instituto Nacional de Cultura.

El año 2003 se elaboró el Plan Maestro que abarca Kuélap y otros sitios arqueológicos en el Alto Utcubamba. Desde 2004, las intervenciones están a cargo de Alfredo Narváez y Raúl Zamalloa, gracias al aporte del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, el Instituto Nacional de Cultura y el Gobierno Regional de Amazonas.

El monumento fue declarado en emergencia por el colapso paulatino de secciones de su colosal muralla, que alcanza 20 metros de altura y alrededor de 1.5 km de extensión. Así como por el deterioro de sus tres largas, estrechas y profundas entradas amuralladas de 60 metros de largo y de18 metros de altura; el colapso del Templo Mayor, edificio único en su género, en forma de un gran cono truncado e invertido; y el mal estado del Torreón, construido estratégicamente sobre un acantilado inaccesible en el extremo norte.

Poco más de 400 viviendas de planta circular y otras de carácter civil y religioso en su interior, han sido deterioradas entre otras cosas por el bosque.

Esta situación viene siendo afrontada gracias al fondo creado por la Ley de Apoyo al Desarrollo Turístico, que ha permitidola ejecución de seis etapas consecutivas desde 2004,enfrentando la gravedad del problema de forma exitosa, con la participación de destacados especialistas peruanosen conservación de monumentos.Al mismo tiempo se generó un proceso de capacitaciónpermanente de profesionales y campesinos de las comunidadeslocales vecinas, que comienzan a utilizar métodos ytécnicas para salvar monumentos. Los más destacados sonpromovidos para ejercer trabajos con mayor responsabilidad,sobre la base de una capacitación constante, incluyendocursos internacionales.

Debemos mencionar la reciente incorporación de AntiquaFoundation, a través de World Monuments Fund (WMF), y elFondo del Embajador de los Estados Unidos, que contribuyencon el esfuerzo del Estado peruano, a través de la administracióndel Centro Mallqui, cuyo trabajo desde el Museo de Leymebamba es ampliamente reconocido. Gracias a laWMF se ha instalado una moderna estación meteorológicaen el sitio. Paralelamente, los conocimientos científicos permiten a especialistasde diversas disciplinas, contribuir al conocimientodel sitio, cuya función estrictamente militar comienza aser cuestionada a la luz de numerosas evidencias que apuntana considerarlo como un centro sagrado, tal vez, el centroreligioso de mayor jerarquía para los chachapoyas.
Dada la importancia nacional del monumento, la regiónAmazonas y el norte del Perú esperan que la conservaciónde Kuélap sea un paso inicial en el proceso de desarrollo integral,apostando por la participación protagónica de las comunidades locales, legítimas aspirantes a los beneficios queel pasado puede dar a sus futuras generaciones.Por sus características, Kuélap tiene las condiciones para ser considerado como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Por ello, gracias al apoyo de la Agencia de Cooperación Internacionalde Japón (JICA), se viene promoviendo inversiones diversas en acondicionamiento turístico, infraestructura y la elaboración de los formularios de UNESCO para solicitar su incorporación en la lista tentativa de patrimonio mundial. El complejo camino de la recuperación de Kuélap, felizmente progresa con paso seguro.

 

 

Fuente: Gaceta Ministerio de Cultura

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