Julio C. Tello (1880 – 1947)

Julio César Tello Rojas (n. Huarochirí, Perú, 11 de abril de 1880 – m. Lima, 3 de junio de 1947), fue un destacado médico y arqueólogo peruano. Es considerado el padre de la arqueología peruana. Descubrió las culturas Chavín y Paracas e impulsó y creó el Museo de Arqueología Peruana.

Biografia

Hijo de una modesta familia agricultora, Julio Cesar Tello Rojas nació en la provincia limeña de Huarochirí. Fueron sus padres Julián Tello García y María Asunción Rojas Erques. Desde pequeño destacó por ser inteligente, por ello le auguraron éxito en la vida; le apodaron Sharuko. Sus estudios primarios los hizo en Huarochirí y en 1893 se trasladó a Lima para cursar la educación secundaria en el colegio dirigido por Pedro A. Labarthe, concluyéndola en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe.

En 1900 ingresó a la facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde fue condiscípulo de un hijo del ilustre tradicionista don Ricardo Palma, por lo que frecuentó su casa, ganándose el afecto del anciano escritor, quien, en su condición de director de la Biblioteca Nacional del Perú, le consiguió un puesto como conservador. Fue allí donde le nació a Tello la inquietud por la ciencia y la investigación, especialmente la arqueología y la antropología. Su acercamiento al mundo prehispánico se produjo a partir de la lectura de un estudio de las lenguas indígenas de Sebastián Barranca. En 1906 ofreció su primera conferencia en torno a unos cráneos prehistóricos desenterrados en tumbas prehispánicas de Yauyos. Pero antes que nada decidió culminar su carrera y se graduó de bachiller en Medicina el 16 de noviembre de 1908, con su tesis «La antigüedad de la sífilis en el Perú»,1 un original estudio sobre dicha enfermedad. Finalmente se recibió como Médico Cirujano en 1909.

Gracias a una beca concedida por el primer gobierno de Augusto B. Leguía viajó a los Estados Unidos para realizar estudios de postgrado en la Universidad de Harvard, permaneciendo allí por tres años. Tuvo por maestros a celebridades del mundo científico, como Alex Hrdlicka y Franz Boas. Obtuvo su maestría en Artes (1909) y en Antropología (1911), siendo el primer peruano en alcanzar tal grado académico en dicha universidad. A mérito de sus estudios, obtuvo una nueva beca, que le permitió concurrir, en Londres, al XVIII Congreso Internacional de Americanistas (1911) y seguir estudios de especialización en el Seminario de Antropología de la Universidad de Berlín (1912) Conoció por entonces a la dama inglesa Olive Chessman, con quien después se casaría.

A su retorno al Perú en 1913 comenzó su labor arqueológica acompañando a su maestro Alex Hrdlicka en sus investigaciones por los valles de la costa central. Fue nombrado director de la sección arqueológica del Museo de Historia Nacional, cuya organización inicial orientó hasta verse obligado a renunciar en 1915.

Militó en el Partido Nacional Democrático y fue elegido diputado por la provincia de Huarochirí, cargo que ejerció entre los años 1917 y 1929, período en el cual luchó indesmayablemente por la defensa del patrimonio histórico y arqueológico nacional. Presentó proyectos de ley en favor de la Protección y Conservación de Monumentos Históricos; y de la Reforma Universitaria, donde se enfatiza la investigación, la formación de docentes y la capacitación de profesionales a través de becas.

En la Facultad de Ciencias Naturales de San Marcos se graduó de bachiller el 6 de mayo de 1918 con la tesis «El uso de las cabezas humanas artificialmente momificadas y su representación en el antiguo arte peruano».2 Luego optó el grado de Doctor, el 6 de agosto de ese año.

Empezó a recorrer todo el país con el fin de realizar trabajos de campo, haciendo valiosas investigaciones en torno a las culturas precolombinas. A él debemos la identificación de la antigüedad y difusión de la Cultura Chavín (1919) y el descubrimiento de la necrópolis de Paracas (1925); asimismo, las excavaciones en el extenso valle del Santa (1926 y 1934) y en el alto valle del Marañón (1934 y 1937); en Huánuco Viejo y Kotosh (1935); en el valle del Urubamba (1942) y en sitios diversos de los departamentos de Lima, Arequipa, Cuzco y Puno, que le permitieron formular su propia apreciación sobre el proceso civilizatorio del Perú antiguo.

Fundó el Museo de Arqueología y Etnología de la Universidad de San Marcos, el 21 de octubre de 1919, cuya dirección ejerció hasta su muerte. Al mismo tiempo y teniendo como base la colección Larco Herrera adquirida por el Estado, en 1924 formó el Museo de Arqueología Peruana, que dirigió hasta 1930, cuando debido a la caída del presidente Leguía fue reemplazado intempestivamente por Luis E. Valcárcel. Entre 1931 y 1938 dirigió el Instituto de Investigaciones Antropológicas dependiente de dicho museo, instituto que por iniciativa suya se convirtió en el Museo Nacional de Antropología, con sede en la Magdalena Vieja (1938). Luego, por decreto supremo del 30 de enero de 1945, dicho museo se transformó en el Museo Nacional de Arqueología y Antropología, concentrando todas las colecciones arqueológicas que el Estado tenía en Lima. Tello fue su primer director y reunió allí todo el material acumulado a lo largo de tres décadas de exploraciones con la colaboración de sus discípulos Rebeca Carrión Cachot y Toribio Mejía Xesspe.

Su gran vocación humanística lo llevó también a dictar cátedras de Arqueología en la Universidad San Marcos; cuando esta fue clausurada en 1931, pasó a la Pontificia Universidad Católica del Perú donde fue catedrático de Antropología de 1931 a 1933. Enseñó también Historia del Perú Antiguo en el Colegio Antonio Raimondi, de 1934 a 1935. Como docente universitario renovó la cátedra con nuevos cursos como Antropología General, Antropología Física, Arqueología de América y del Perú. Sus clases eran prácticas y acostumbraba llevar a sus alumnos a los museos y sitios arqueológicos. Para ayudar a sus estudiantes escribió obras generales de visión sintética y panorámica de las culturas prehispánicas.

A los 67 años de edad, se le detectó cáncer a los ganglios, falleciendo en el hospital Arzobispo Loayza, dejando un valioso legado cultural. Fue sepultado —según su propia voluntad— en los jardines del Museo Nacional de Arqueología y Antropología en la Magdalena Vieja, que desde 1992 adoptó el nombre de Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre.

La teoría sobre el origen de la cultura peruana

Tello hizo su aparición en el panorama científico del Perú defendiendo la tesis del autoctonismo de la cultura peruana precolombina y refutando la teoría de la procedencia centroamericana sostenida por el arqueólogo alemán Max Uhle. Tello también sostuvo la precedencia andina y no costeña de la cultura indígena señalando la sierra oriental como punto de origen de la misma.

Según la teoría de Tello, la cultura peruana habría seguido más o menos el siguiente proceso:

a) En épocas prehistóricas, grupos de hombres primitivos procedentes del norte llegaron a la selva amazónica. Esta gente vivía de la caza, pesca y recolección.

b) En busca de un medio más acogedor, estos grupos fueron ascendiendo por el flanco oriental de los Andes y se establecieron en la ceja de selva o selva alta, zona que es muy favorable para la vida. Allí descubrieron la agricultura y aprendieron a cultivar maíz, yuca, camote, frijoles, maní y árboles frutales (papaya, chirimoya, palta, piña, guanábana, lúcuma, pacae, granadilla). Con la agricultura surgió la vida sedentaria, la construcción de viviendas, la fabricación de utensilios, tejidos, cestos, etc. nació propiamente la cultura.

c) Prosiguiendo su ascensión llegaron dichos hombres a la sierra interandina, donde perfeccionaron la agricultura. Domesticaron la papa, la cañigua, la quinua, la oca, el olluco y animales como la llama y la alpaca. Desarrollaron enormemente la textilería, la cerámica, la arquitectura de piedra, etc.

d) Posteriormente los hombres de las altas culturas serranas bajaron a la costa y formaron las culturas costeñas.

Por cerca de 30 años Tello recorrió en todas direcciones el territorio peruano, haciendo notables excavaciones y estudios, siendo los principales los realizados en la cuenca de los ríos Huallaga y Marañón, en Chavín de Huantar, en el río Grande de Nazca, en la Península de Paracas, en Pachacámac, Casma y Nepeña, en Moche, Puno, Cuzco y otros lugares.

Como resultado de sus investigaciones, Tello señaló a la cultura Chavín (cuyo centro es el santuario del mismo nombre, situado en la ceja de selva) como la cultura madre o matriz de la civilización peruana, es decir de la que se originaron el resto de las culturas. Tello calculó su antigüedad en 1000 a 1500 años antes de Cristo.

Las teorías de Tello dominaron la arqueología peruana durante décadas, pero investigaciones posteriores han demostrado una evolución cultural en territorio peruano muy anterior a Chavín. Lo que si ha prevalecido es la tesis del carácter autóctono de las culturas prehispánicas.

Importancia

Tello es considerado el «padre de la arqueología peruana», porque fue el primero que se propuso estudiar, con rigurosidad y métodos adecuados, la formación y la naturaleza de las culturas antiguas del Perú, convenciendo de que era la única manera de comprender al Perú actual.

Tuvo el mérito encomiable de ser uno de los primeros científicos sociales en «romper la idea dominante» de la inferioridad de los antiguos pueblos del Perú. En este sentido, acumuló ingentes testimonios de la grandeza del pueblo peruano, en contra de los que se avergonzaban de lo genuinamente indígena. Hizo brotar literalmente de las llanuras costeñas, innumerables tumbas, templos y ciudades deslumbradoras, imágenes de dioses en oro, piedra y barro, e infinidad de evidencias de la realidad sociocultural y económica del antiguo poblador andino.

También interpretó la relación entre el desarrollo étnico-cultural y el medio ambiente, mostrando la heterogeneidad del peruano pre y post-hispánico.

El archivo Tello

Antes de morir, el doctor Tello legó su inmenso archivo personal a la Universidad de San Marcos, mencionando en su testamento a dos de sus discípulos, Rebeca Carrión Cachot y Toribio Mejía Xesspe, a quienes consideraba los más idóneos para continuar su trabajo. Había además una cláusula, según la cual, ningún documento podía ser abierto sin presencia de la familia. Los documentos se hallaban repartidos entre el Museo de la Magdalena, la Universidad de San Marcos e Incawasi (la casa familiar del arqueólogo en el distrito de Miraflores).

Así pues, Carrión y Mejía fueron designados por la Universidad para compilar, ordenar y en algunos casos complementar las anotaciones y libretas de campo hasta concluir algunas de las obras que Tello dejó en proceso de preparación. Fue gracias a la labor de Mejía Xesspe que se dio a luz dos obras fundamentales: Chavín, cultura matriz de la civilización andina (1960) y Paracas (2 vols. 1959 y 1979). Además: Arqueología del Valle de Casma. Culturas Chavín, Santa o Huaylas Yunga y Sub Chimú (1956) e Historia de los museos nacionales del Perú. 1822-1946 (1967).

Pese a esta gran labor de recopilación, mucha de la documentación inmensa permanece aún archivada en el Museo de Pueblo Libre y en San Marcos. En esta última existen 130.213 documentos, entre folios, dibujos, calcos, ilustraciones (divididos por temas: Paracas, Nasca, Chimú) así como correspondencia epistolar, además de apuntes de sus trabajos de campo, sus resúmenes e interpretaciones.

Libros

921.- Introducción a la historia antigua del Perú. Lima.

1929.- Antiguo Perú. Primera época. Editado por la Comisión Organizadora del Segundo Congreso Sudamericano de Turismo. Lima. 183 pp.

1956.- Arqueología del valle de Casma. Culturas: Chavín, Santa o Huaylas Yunga y Sub-Chimú. Informe de los trabajos de la Expedición Arqueológica al Marañón de 1937. Lima, Editorial San Marcos, 344 pp.

1959.- Paracas, primera parte. Vol. 1. Publicación antropológica del Archivo «Julio C. Tello» de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima. 129 pp.

1960.- Chavín. Cultura matriz de la civilización andina. Primera parte. Publicación antropológica del Archivo «Julio C. Tello» de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Vol. II. Lima. 364 pp.

1967.- Páginas escogidas. Selección y prólogo de Toribio Mejía Xesspe. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima. 241 pp.

Artículos en revistas especializadas

1908 «La antigüedad de la sífilis en el Perú». Revista Universitaria. Órgano de la Universidad Mayor de San Marcos. Año IV, Vol. IV, pp. 180-212. Lima.

1912 «Prehistoric trephining among tire Yauyos of Peru». XVIII International Congress of Americanists. Actas y trabajos, pp. 75-83. Londres.

1917 «Los antiguos cementerios del valle de Nasca». Proceedings of the Second Pan American Scientific Congress, Washington 1915-1916. Section I: Anthropology. Vol. I, pp. 283-291. Washington.

1918 «El uso de las cabezas humanas artificialmente momificadas y su representación en el antiguo arte peruano». Revista Universitaria. Órgano de la Universidad Mayor de San Marcos. Año XIII, Vol. II, pp. 477-533. Lima.

1923 «Wira Kocha». Inca. Revista trimestral de estudios antropológicos. Órgano del Museo de Arqueología de la Universidad Mayor de San Marcos. Vol. I, No. 1, pp. 93-320; Vol. I, No. 3, pp. 583-606. Lima.

1924 «Observaciones del Editor al discurso del profesor Seler». Inca. Vol. I, No. 2, pp. 375-382. Lima.

1924 «Arte Antiguo Peruano: Álbum fotográfico de las principales especies arqueológicas existentes en los Museos de Lima. Primera Parte. Tecnología y Morfología». Inca. Vol. II. Lima.

1926 «Los descubrimientos del Museo de Arqueología Peruana en la península de Paracas». XXII Congreso Internacional de Americanistas, Roma. Actas y memorias. Vol. I, pp. 679-690. Roma.

1927 «Bibliografía antropológica del Perú». Boletín Bibliográfico. Biblioteca de la Universidad Mayor de San Marcos. Vol. III, No. 3, pp. 31-36. Lima.

1928 «Andean Civilization: some problems of Peruvian Archaeology». XXIII Congress Intemational of Americanist, New York. Actas y trabajos. Vol. I, pp. 259.290. Nueva York.

1928 «Los descubrimientos del Museo de Arqueología Peruana en la Península de Paracas». Actas del XXII Congresso Intemazionali degli Americanisti, Roma, settembre 1926. Vol. I, pp. 679-690. Roma.

1931 «Un modelo de escenografía plástica en el arte antiguo peruano». Wira Kocha. Revista peruana de estudios antropológicos. Vol. l, No. l, pp. 89-l12. Lima.

1934 «Perú prehistórico: origen, desarrollo y correlación de las antiguas culturas peruanas». Revista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Tomo II, No. 10, pp. 151-168. Lima.

1936 «Indumentaria de los incas». Letras. Órgano de la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de San Marcos. No. 2, pp. 413-419. Lima.

1937 «La civilización de los inkas». Letras. Órgano de la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de San Marcos. Tomo III, No. 6, pp. 5-37. Lima.

1938 «Objeto y propósito de la Expedición arqueológica al Marañón». Boletín de la Sociedad Geográfica de Lima. Tomo LV, Trim. 2-3, pp. 123-131. Lima.

1940 «Pachacamac». Chaski. Organo de la Asociación Peruana de Arqueología. Vol. I, No. 2, pp. 1-4. Lima.

1940 «Un vaso de piedra de Nasca. Primeros indicios de una Cultura Megalítica semejante a la de Chavín en la región central del Perú». Chaski. Organo de la Asociación Peruana de Arqueología. Vol. I, No. 1, pp. 27-48. Lima.

1940 «Un ejemplar de cerámica de Cajabamba». Chaski. Vol. I, No. 2, pp. 77. Lima.

1941 «La ciudad Inkaica de Cajamarca». Chaski. Órgano de la Asociación Peruana de Arqueología. Vol. I, No. 3, pp. 3-7. Lima.

1942 «Origen y desarrollo de las civilizaciones prehistóricas andinas». Actas y trabajos científicos del XXVII Congreso Internacional de Americanistas, Lima 1939. Tomo I, pp. 589-720. Lima.

1942 «Sobre el descubrimiento de la Cultura Chavín del Perú». XXVII Congreso Internacional de Americanistas, Actas de la Primera Sesión, celebrada en la ciudad de México en 1939. Tomo I, pp. 231-252. México.

1943 «Memoria suscita sobre los trabajos arqueológicos realizados en las ruinas de Pachacamac durante los años 1940 y 1941». Memoria de la Junta Departamental Pro-Desocupados de Lima, 1939, 1940 y 1941. Lima.

1943 «Discovery of the Chavin culture in Peru». American Antiquity. Vol. IX, No. 1, pp. 135-160. Menasha.

1943 «Sobre el descubrimiento de la cultura Chavín en el Perú». Letras. Órgano de la Facultad de Letras y Pedagogía, Universidad Mayor de San Marcos. No. 26, pp. 226-373. Lima.

1945 «El país de los inkas». Peí en entras 1944-45. pp. 592-613. Lima, Empresa Gráfica Scheuch S.A.

1955 «El país de los inkas». Revista del Museo Nacional de Antropología y Arqueología. Año II, No. 2, pp. 24-45. Lima.

Artículos en la prensa

1906 «Craneoctomía prehistórica entre los Yauyos». El Comercio. Diario Independiente. Lima, 5 de mayo. p.3.

1914 «Las antiguas riquezas del valle de Lima (para el doctor Urteaga)». La Crónica. Diario de la mañana. Lima, 30 de diciembre. p. 5.

1915 «El uso de las cabezas humanas artificialmente momificadas». El Comercio. Lima, 29 de agosto.

1915 «El diagnóstico diferencial entre las aberturas craneales por trepanación y las practicadas en las cabezas trofeos». La Prensa. Lima, 7 de octubre.

1918 «Arqueología y primitiva religión del Perú». La Prensa. Diario de la mañana. Lima, 11 de julio.

1926 «Interesantes descubrimientos arqueológicos en Cerro Colorado (Paracas)». El Comercio. Lima, 6 de febrero.

1928 «Los restos arqueológicos recientemente descubiertos en la península de Paracas». La Prensa. Diario de la mañana. Lima, 7 y 8 de junio.

1931 «Las ruinas de Wari son, por su extensión, el enorme material arquitectónico, la piedra tallada, los edificios subterráneos, estatuas, etc. superiores, en ciertos aspectos, a las de Tiawanaku y semejantes a las de Chavín…». El Perú. Diario de la mañana. Año I. Lima, jueves 27 de agosto. p. 1.

1933 «Importante descubrimiento arqueológico en el valle de Nepeña. El señor Julio C. Tel1o anuncia el hallazgo de un notable monumento antiguo». El Comercio. Lima, l de septiembre. p. 20.

1933 «Las ruinas del valle de Nepeña». El Comercio. Lima, 5, 6, 9 y 14 de octubre.

1934 «Las excavaciones arqueológicas en el departamento del Cusco». El Comercio. Diario de la mañana. Lima, 12 y 13 de marzo.

1934 «El oro en el antiguo Perú». El Comercio. Lima, 1 de enero.

1935 «Las civilizaciones pre-incaicas, su antigüedad y sucesión cronológica». La Crónica. Lima, 30 de mayo.

1935 «Culturas arcaicas del Horizonte inferior». El Universal. Lima, 13 de junio.

1936 «Los monumentos arqueológicos de Magdalena Vieja y la necesidad de conservarlos». Gaceta Municipal. No. l, pp. 5-6. Magdalena Vieja, Lima.

1937 «Los trabajos arqueológicos en el departamento de Lambayeque». El Comercio. Lima, 29, 30 y 31 de enero.

1937 «La búsqueda de tesoros ocultos en las huacas de Lambayeque». El Comercio. Lima, 11 de marzo.

1937 «El oro de Batán Grande (algunos apuntes de la reciente conferencia del doctor Julio Tello)». El Comercio. Lima, domingo 18 de abril. pp. 3, 6.

1937 «Importante hallazgo arqueológico en la huaca Cerro Sechín de Casma». El Comercio. Lima, 28 de septiembre.

1937 «Objeto y propósito de la expedición arqueológica al Marañón». El Comercio. Diario de la mañana. Lima, 31 de octubre.

1938 «Los resultados de la expedición arqueológica al Marañón de 1937». El Comercio. Diario de la mañana. Lima, 9 de enero.

1938 «La gran muralla del norte del Perú es un camino de penetración de la costa a la sierra de carácter comercial y principalmente religioso». El Comercio. Diario de la mañana. Lima, 11 de octubre.

1938 «El strombus en el arte Chavín». El Comercio. Lima, 18 de abril.

1938 «Las excavaciones que se efectúan en Pachacamac». El Comercio. Lima, 13 de septiembre.

1938 «Los resultados de la Expedición Arqueológica al Marañón de 1937». El Comercio. Lima, 9 de enero.

1938 «La gran muralla del norte del Perú es un camino de penetración de la Costa a la Sierra de carácter comercial y principalmente religioso». El Comercio. Lima, 11 de octubre.

1938 «Una notable insignia de oro del Antiguo Perú». Turismo, No. 133. Lima (Noviembre) s.p.

1939 «El cóndor en el arte antiguo peruano». Turismo. No. 136. Lima (Mayo) s.p.

1939 «Algunos monumentos arqueológicos existentes entre Lima y Paramonga». El Comercio. Edición de la mañana. Lima, 26 de septiembre.

1940 «Los recientes descubrimientos arqueológicos en las ruinas de Pachacamac». Turismo. Órgano del Touring Club del Perú. No. 153. Lima.

1940 «El descubrimiento de esculturas monolíticas en la Waka Cerro Sechin, valle de Casma». La Prensa. Diario independiente. Lima, domingo 7 de enero, p. 3.

1940 «Descubrimientos realizados arqueológicos en las ruinas de Pachacamac». El Comercio. Lima, 18 de julio.

1940 «Los recientes descubrimientos arqueológicos en las ruinas de Pachacamac». Turismo. No. 140. Lima (julio).

1946 «Los tesoros arqueológicos de Ancón». El Comercio. Lima, 17 de marzo.

Fuente: Wikipedia

image_pdfimage_print

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *