Hilos del pasado, patrimonio del futuro. Textiles de la Cultura Paracas

 mantos ceremoniales paracasEn medio de la adversidad, Ica mantiene la importancia de ser cuna de una de las civilizaciones prehispánicas más importantes: la cultura Paracas. Recientemente, el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú concluyó la restauración de 43 textiles pertenecientes a esta cultura, gracias al apoyo económico del Musée du Quai Branly de Francia.

Transcurría el segundo quinquenio de la década de 1920 cuando Julio C. Tello, entonces director del Museo de la Arqueología Peruana, marcaba un hito en la tradición arqueológica nacional con el hallazgo de importantes vestigios de la cultura Paracas (Ica), una civilización caracterizada por su alto desarrollo artístico y técnico que floreció a partir del 500 a.C. en la península del mismo nombre. Los primeros hallazgos sucedieron en 1925, cuando se descubrió un conjunto de fardos funerarios en los cementerios de Cerro Colorado y Arena Blanca. Pero el hallazgo más importante sucedió dos años después, cuando Tello y su equipo encontraron en un tercer cementerio, denominado Wari Kayán, un total de 429 fardos funerarios que contenían hasta 16 mantos, además de otras prendas como turbantes, paños, esclavinas y objetos de uso personal.

textil_paracas_1La importancia de estos tejidos radica en que pertenecen al periodo Paracas Necrópolis, caracterizado por una gran maestría en el uso del color y por la delicadeza en los diseños, debido a que eran bordados. Entre dichos textiles destacan 220 mantos ceremoniales elaborados en una tela llana sobre la cual se bordan los motivos decorativos en fibra de camélido teñido, en una perfecta armonía de colores.

En ellos se representan personajes sosteniendo báculos, cabezas trofeo o cuchillos ceremoniales y ataviados con ornamentos faciales, tocados y cinturones atados a la cintura que a la vez terminan en forma serpientes bicéfalas. En segundo orden, diseños naturalistas tomados tanto de flora y fauna, como aves, felinos, peces, frutos y flores. Actualmente, este material se conserva en un depósito espe-cialmente acondicionado del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú (MNAAHP), ubicado en Pueblo Libre.

textil_paracas_2Proyecto cristalizado Según comenta Carmen Thays, jefa del área de Colecciones Textiles del MNAAHP, debido a la falta de presupuesto sólo ocho de los 220 mantos paracas habían podido ser restaurados hasta hace algunos años. Sin embargo, esta realidad cambió en el 2004, cuando el Musée du Quai Branly de Francia aceptó financiar con la suma de 68 mil euros un proyecto del MNAAHP para la restauración de 43 textiles, entre ellos 13 mantos. “El proyecto se desarrolló en un periodo de dos años, entre el 2005 y 2006. Se trabajó con un equipo estable de tres personas, pero también contamos con la ayuda de otros especialistas”.

Thays señala que la restauración de los tejidos se ha realizado con una técnica más compleja que la que se conocía en la época del hallazgo, basada en la mejor organización de los hilos respetando los colores y el diseño. “La conservación era muy incipiente en ese entonces. La antigua técnica consistía en usar una tela de tocuyo como soporte del textil. Sin embargo, con esta precisión no pretendemos poner en demérito el trabajo realizado por Tello, sino más bien resaltar la importancia de su labor como conservador y la preocupación que tuvo por poner en valor este material”.

Thays destaca que estos textiles son valiosos porque provienen de un contexto, es decir, de excavaciones arqueológicas. “Un contexto implica una forma distinta de aproximación a una cultura, muy distinta a un material obtenido de un huaqueo. La información es más rica, por más sencillas que sean las piezas”, explica.

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