Hallazgo en Amazonas: pinturas halladas en Bagua cambiarán concepto arqueológico en el Perú

La civilización de esa época dominó la geometría, desarrolló la tecnología y la organización social para el trabajo colectivo, dijo el investigador Quirino Olivera Núñez.  Las pinturas murales encontradas tienen una antigüedad de 3.200 años.

Durante varios años se ignoró la existencia de una zona arquitectónica monumental en la amazonía peruana; sin embargo, un reciente descubrimiento de pinturas murales de forma geométrica y lineales en un templo ceremonial de planta rectangular, con una antigüedad de 3.200 años, en el sector Las Juntas, en Bagua (Amazonas), podría cambiar el concepto que se ha tenido en cuanto a arqueología, en el Perú, afirma el arqueólogo Olivera.

Algo que ha dejado sorprendidos a los arqueólogos, sobre este templo, es que entre pilastra y pilastra (especie de columnas, pero bajas), hay una distancia exacta de 1.40 centímetros. Lo que hace deducir que esa sociedad tenía un manejo muy adelantado de la medida del espacio y trabajo colectivo, revela Olivera Núñez.

Las pilastras están unidas por una pared de adobe, en algunos casos, de quincha inducida con arcilla; la zona superior ha sido pintada de color amarillo. En la parte alta han hecho una franja donde dibujaron signos verticales y horizontales- y diagonales en algunos casos-, que son de color blanco, rojo y negro (colores vivos); y en el centro, una figura casi triangular como una especie de patas de araña (aún no se ha logrado identificar la figura completa), indicó.

“Actualmente se realizan trabajos de investigación para determinar, si el negro es un color elaborado con carbón vegetal o algún mineral”, precisó.

 

 

Trabajo colectivo

La arquitectura monumental establecida, revela que la población de este grupo social tenía un desarrollo tecnológico adelantado.

Para construir un monumento de esta magnitud con columnas y piedra (sacada de los ríos), se necesita un trabajo colectivo bastante amplio y una alta especialización de la gente. Eso explica que esta civilización permaneció por muchos años, contó el investigador.

Asimismo, el monumento-especie de centro ceremonial- al cual la gente de ese tiempo acudía a rendir culto a los dioses, fue remodelado en varias oportunidades.

Campo de investigación

El espacio de estudio abarca cuatro provincias del Amazonas: Bagua, Utcubamba, San Ignacio y Jaén que comprende parte de la cuenca baja del río Utcubamba, parte del Marañón y casi toda la cuenca del río Chinchipe en el lado peruano.

En zonas cercanas “se ha encontrado algunas especies de entierros secundarios donde tenemos la esperanza de encontrar la gran tumba del personaje que lideró al grupo social que habitó en esta parte de la amazonía”, detalló Olivera Núñez.

El proyecto se inició dentro de un marco binacional Perú-Ecuador con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, que se vence el 17 de junio.

Es importante que el Gobierno Regional de Amazonas garantice las medidas de conservación de este importante hallazgo para evitar amenazas de huaqueros, advirtió el investigador.

Equipo de trabajo

Un grupo de arqueólogos y técnicos especialistas, junto a unos 14 obreros (que vivían en extrema pobreza) realizan las tareas de campo, todos los días de 6:00 a.m. hasta las 5:00 p.m., a una temperatura habitual de 34 grados centígrados bajo sombra.

Civilizaciones paralelas

Mientras se desarrollaba esta cultura en la amazonía, en la sierra emergía Chavín y en la costa Caral.

 

Fuente: RPP

 

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