Hallan tres tumbas del 2.500 a.C. con cerámica Chavín en complejo arqueológico Ventarrón-Collud-Zarpán, Lambayeque

Complejo registra vestigios que van desde el 2.500 a.C. hasta el incanato. Cuerpos fueron enterrados junto a cerámica chavín muy valiosa.

En un pequeño montículo rodeado de rocas enormes y decenas de pozos que dejó el intenso huaqueo hace treinta años, los arqueólogos del complejo arqueológico Ventarrón-Collud-Zarpán descubrieron tres contextos funerarios que guardaban excepcionales piezas de cerámica que darán nuevas luces sobre el desarrollo de las culturas Cupisnique y Chavín, ocurrido hace más de 2.500 años.

Los cuarenta auxiliares dirigidos por Francisco Valle Riestra Martin –el arqueólogo residente del sitio Zarpán, ubicado en el distrito de Pomalca– no se imaginaron encontrar verdaderas joyas de cerámica en un cementerio donde los saqueadores, en los ochenta y noventa, extrajeron hermosas obras de arte que hoy forman parte de colecciones privadas.

Luego de varios meses de ardua labor, a una profundidad de aproximadamente 2 metros, se desenterraron tres tumbas del período formativo que, pese a no corresponder a personas de alto estatus, contienen bellos ejemplares de cerámica con un altísimo nivel estilístico, excelente acabado y pulido excepcional.

Así, se encontraron, por ejemplo, una botella con típicos rasgos de Chavín o la representación de un mono en plena actividad, platos, vasos, además de otras valiosas piezas que lamentablemente fueron rotas por los huaqueros.

El estado de conservación de los esqueletos es realmente muy malo, debido a la humedad y a que todo el montículo había sido invadido por plantas silvestres.

Para el equipo de investigadores también ha sido un logro haber encontrado un gran muro de piedra, que circunda un gran templo asociado a un canal ritual que aún falta excavar, además de una superposición de manifestaciones culturales posteriores, como entierros simples pertenecientes a las culturas Lambayeque y Mochica. Valle Riestra está seguro de que en el lugar se develará un monumento muy complejo, luego de culminadas las excavaciones.

CUPISNIQUE Y CHAVÍN
El hallazgo de los objetos de cerámica y de las tres tumbas motivó la visita del director del museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, quien opinó que el descubrimiento dará nuevas luces sobre el origen y la forma como fue consolidándose la civilización en el norte del país.

El complejo arqueológico Ventarrón-Collud-Zarpán se ha convertido en los últimos años en una investigación singular porque en los tres vestigios se ha encontrado una estratigrafía horizontal que comienza con los orígenes de la civilización (en la época del arcaico y precerámico) con una antigüedad de 4.500 años y se prolonga hasta el período incaico.

Ignacio Alva Meneses, arqueólogo residente del sitio Ventarrón, hijo del doctor Walter Alva, refirió que se puede concluir que hace 4.500 años, en Lambayeque, se constituyó el origen de la civilización y de la arquitectura, mientras que en Collud y Zarpán se introdujo la cerámica acompañada de construcciones más grandes, teniendo como patrón lo que ya se había definido en la arquitectura ceremonial del complejo Ventarrón.

“Lo que se ha encontrado refleja el encuentro estilístico de lo que se llama Cupisnique y Chavín. En Zarpán se ha encontrado la superposición de ambos estilos. También se registra la imposición de un patrón arquitectónico de otro lugar”, dijo Walter Alva.

El Comercio

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One Comment

  • Me parece muy interesante la nota, y la arqueologìa en general. Los hallazgos en Perù y Bolivia, me enorgullecen, por ser sudamericana, ya que reflejan que paralelamente a otras culturas de Europa, Medio Oriente, y màs allá, en nuestras tierras los hombres creaban y desarrollaban culturas elaboradas con una estètica muy particular.

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