Entre el Sol y La Luna

Huacas de Moche: arqueología, conservación y desarrollo.

Huacas de Moche es un complejo urbano-ceremonial, uno de los más antiguos de la costa norte del Perú, compuesto por dos edificios de adobe denominados Huaca del Sol y Huaca de la Luna, y la ciudad que se extiende entre ambos. Está ubicado a unos ocho kilómetros al sur de la ciudad de Trujillo, capital de la Región La Libertad.

Huaca de la Luna es una construcción monumental, levantada enteramente con millones de adobes en una secuencia arquitectónica de seis templos superpuestos a lo largo de seis siglos de ocupación. Las paredes de los patios ceremoniales que presentan relieves polícromos (los primeros de este tipo en el valle Moche), fueron descubiertas por el autor de la presente nota en octubre de 1990.

Desde el 15 de mayo de 1991, investigadores de la universidad Nacional de Trujillo, con el apoyo de instituciones como la Fundación Ford y algunas empresas trujillanas, iniciaron los trabajos en la Huaca de la Luna.

En 1992 la Sociedad Cervecera de Trujillo (fusionada en 1996 a unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A.) se comprometió con el proyecto arqueológico y propuso un apoyo sistemático de largo plazo, que permitiera investigar y conservar la Huaca de la Luna, convertirla en un recurso turístico y generar impacto en la comunidad local. Ese mismo año se culmina el estudio de factibilidad para los primeros diez años, documento base que viene siendo utilizado hasta la fecha.

En 1995 se inicia la actividad turística en la Huaca, la que ha aumentado gradualmente, llegando a convertir a este sitio en uno de los monumentos arqueológicos más visitados de la zona norte del Perú y el de mayor tasa de crecimiento anual. A partir de ese año, la Municipalidad de Trujillo se sumó al apoyo financiero y de promoción del proyecto. En enero de 2002 se formó el Patronato de las Huacas del Valle de Moche, organismo civil sin fines de lucro, que tiene por finalidad administrar los aportes privados y gestionar nuevos auspiciadores.

En la actualidad, se ha gestionado otras alternativas de financiamiento como el Fondo Contravalor Perú-Francia y, fundamentalmente, la World Monuments Fund que ha donado un millón de dólares, con el cual se garantiza la continuidad de los trabajos de conservación hasta 2012; así como del equipamiento del Centro de Investigación de Arquitectura de Tierra, la organización de tres reuniones académicas y el financiamiento del Plan de Manejo de las Huacas.

El modelo de gestión mixta del Proyecto Huaca de la Luna permite una administración ejecutiva, práctica y gerencial. Ello significa una capacidad de decisión y ejecución inmediata en la implementación de las necesidades de los arqueólogos, conservadores, arquitectos, ingenieros y otros especialistas que conforman el equipo de trabajo. Esta gestión se desarrolla sobre la base de dos unidades de gestión y administración: el Patronato Huacas del Valle de Moche y la universidad Nacional de Trujillo. La primera entidad maneja los recursos económicos procedentes del sector privado, mientras que la segunda administra los recursos públicos.

Áreas específicas

El Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna posee un ambicioso programa que se orienta a cuatro áreas específicas: arqueología, conservación y acondicionamiento, uso público y desarrollo comunitario. Estos cuatro aspectos conforman una nueva estrategia de gestión y manejo, es decir, un cambio de actitud de la arqueología en su rol científico y de proyección social.

Huaca de la Luna es el centro de investigación de un proyecto peruano planificado a largo plazo. Esto ha sido posible desde el inicio del proyecto, cuando se diseña la política de conformar un equipo interdisciplinario, trabajar extensivamente y garantizar la conservación del monumento. Se trata de un proyecto arqueológico conservacionista, autogestionario y gerencial, cuyos exitosos resultados son evidentes después de diecinueve años de trabajo continuo.

Museo vivo

A diferencia de los proyectos de corto plazo, en Huaca de la Luna existe la capacidad de exhibir y conservar permanentemente para las futuras generaciones los contextos culturales, gracias al énfasis en los procesos de conservación y acondicionamiento turístico.

De ser un montículo inexplicable ante los ojos de la comunidad local e internacional, hoy se ha convertido en un museo vivo, que permite a los científicos conocer la historia y función del monumento, así como descubrir aspectos claves de los moche; y a los visitantes, apreciar la creatividad del antiguo peruano y aprender del pasado, en el marco de sembrar o consolidar la identidad cultural como factor de unidad regional y nacional.

El proyecto es una escuela de campo para la formación continua de alumnos y profesionales, locales, nacionales y extranjeros, por ello se ha constituido en un importante centro académico. Asimismo, es un polo de desarrollo social y económico, al haber generado puestos de trabajos directos e indirectos que favorecen a la comunidad local. El flujo turístico registrado, con una tasa de crecimiento anual promedio de 14%, configura un auspicioso futuro para el monumento, el medio ambiente y la comunidad.

Arqueología

La investigación en la Huaca de la Luna se realiza de forma estrictamente planificada, utilizando métodos científicos y técnicas modernas de

arqueología. Las excavaciones y descubrimientos realizados responden a un cronograma aplicado sistemáticamente y en estrecha coordinación con el área de conservación. Los resultados de las investigaciones se publican en un libro anual, así como en revistas especializadas y de difusión, nacionales y extranjeras.

Esta actividad ha tenido en Fundación Backus a su principal soporte financiero, al que se ha sumado el aporte de la Municipalidad Provincial de Trujillo.

La investigación nos ha permitido adquirir también nuevos conocimientos sobre la capital de los moche, así como desarrollar nuevas estrategias y métodos de investigación para sitios de gran amplitud y complejidad. Tecnología apropiada, trabajos interdisciplinarios, cooperación internacional y capacitación han sido

fundamentales. Gracias a estos trabajos cada día conocemos más sobre la importancia de la civilización Moche, así como detalles de su organización económica y social, sus costumbres e ideología y las características de sus construcciones, tanto religiosas como domésticas. Sobre esta capital hemos aprendido que era una ciudad muy dinámica y bien planificada, con viviendas y talleres en base a una traza urbana de avenidas, calles y callejones entre las colosales Huacas del Sol y de la Luna.

Conservación

La conservación en la Huaca de la Luna va ligada con el proceso de investigación. Son muchos los testimonios arqueológicos descubiertos en el Perú que simplemente han desaparecido por no haberse articulado este binomio. Las investigaciones realizadas han dejado al descubierto áreas y murales polícromos, los que deben ser tratados para evitar su deterioro y destrucción. Este tratamiento comprende labores de conservación y protección de las nuevas áreas expuestas, y su preparación para sumarlas al recorrido de visita actual, contribuyendo a la difusión y puesta en valor para uso social del sitio arqueológico.

Conservamos todas las evidencias arqueológicas, como muros, pisos y elementos decorativos. Igualmente, las excavaciones en la Huaca de la Luna, así como en el Núcleo urbano, han permitido recuperar una enorme cantidad de material, especialmente cerámica, madera, metales y textiles.

El proyecto Huaca de la Luna destina el mayor porcentaje de sus recursos al componente conservación, llegando a contar con una estación meteorológica. Además, es el único complejo arqueológico peruano que tiene implementado un plan de prevención y emergencia frente al evento de El Niño, elaborado por los conservadores del Proyecto y aplicado directamente en la Huaca, mediante la instalación de acueductos y desfogues que aseguran la integridad del complejo arqueológico.

Uso público

Este factor aplicado correctamente constituye “el seguro de vida” de todo proyecto arqueológico, pues los ingresos que se van generando a través del flujo de visitantes y otras actividades, garantizan la continuidad, mantenimiento y el mejoramiento paulatino de las instalaciones. Por otro lado, un monumento arqueológico en el contexto de la sociedad contemporánea tiene razón de ser, si se logra articular con la comunidad que lo rodea. Por ello, el Proyecto Huaca de la Luna ha puesto énfasis en mostrar permanentemente sus resultados a la comunidad local y por extensión, al turista nacional y extranjero. El 90% de los ingresos por concepto de visitantes es reinvertido en las actividades del proyecto y paralelamente ha gestionado obras públicas a favor de la comunidad como una carretera de doble vía embloquetada, construida con fondos del Plan Copesco Nacional de MINCETUR y el Patronato Huacas del Valle de Moche.

En la Huaca de la Luna se ha construido un complejo donde el turista cuenta con todas las comodidades y facilidades para realizar una visita confortable y atractiva. El centro cuenta con oficina de informaciones, parqueo, sala de audiovisuales, área de venta de souvenirs y artesanías, cafetería, teléfono público y servicios higiénicos con instalaciones adecuadas para discapacitados. Sin embargo, la reciente inauguración del Museo de Sitio Huacas de Moche constituye la mejor evidencia de un trabajo concertado en varios frentes, al cual, se sumó el Gobierno Central, a través de la Presidencia de la República. La transferencia de diez millones de soles ha permitido que la Universidad Nacional de Trujillo, por administración directa, construya este complejo sobre seis hectáreas.

En torno al desarrollo comunitario se debe indicar que el proyecto Huacas del Sol y de la Luna con el apoyo del Fondo Contravalor Perú-Francia ha consolidado su política de responsabilidad social, orientado a la artesanía en la campiña de Moche (2008-2009), mientras que con Fondo Empleo se trabaja con el sector alimentación (2010-2011), a fin de incentivar las actividades económicas que mejoren la calidad de vida e identidad cultural de la población local.

 

Autor:
Ricardo Morales
Codirector del Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna

Gaceta Cultural del Perú

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