El Qhapaq Ñan es patrimonio mundial: así se celebró en Lima

pachacamac camino inca 1La noche del miercoles 25 de junio del 2014 fue la fiesta simbólica de un hito en la historia sudamericana, ya que por primera vez las seis naciones se unieron para la postulación. Y la elección del sitio para celebrar, a 40 kilómetros de Lima, en la localidad de Lurín, no fue azarosa. 

Pachacamac es la sede del oráculo más famoso del mundo andino donde los hombres y mujeres del Tawantinsuyo (Imperio Inca) llegaban en peregrinación para consultar su destino y el de sus pueblos. No en vano, se la conoce como la Roma de los Andes, todos los caminos, de una y otra forma, llegaban hasta allí.

Es el reconocimiento mundial de una impresionante red vial prehispánica, columna vertebral del poder polí­tico y económico del Tawantinsuyo y que cuenta con 310 sitios arqueológicos

Lo que celebraron más de 500 personas fue justamente el reconocimiento mundial de una impresionante red vial prehispánica, columna vertebral del poder polí­tico y económico del Tawantinsuyo y que cuenta con 310 sitios arqueológicos. Pero también se festejó el ejemplo y el éxito de la integración regional a la hora de trabajar mancomunadamente. 

Mujeres vestidas como antiguas sacerdotisas daban la bienvenida a este sitio -que data de 1.000 años antes de los incas- donde con apenas la luz de las antorchas el visitante se sumergía en otra cosmovisión, la de hombres y mujeres que esperaban y que mantenían la reciprocidad para llegar a conocer su vaticinio, una respuesta que podía tardar años. 

pachacamac camino incaEsta es la historia que se recreó anoche. “Así era el proceso para acercarse al complejo; la gente venía a pedir y a ofrecer para su comunidad y llegaban hasta un punto, porque jamás iban a llegar hasta la parte superior donde estaban los sacerdotes”, cuenta a Télam, Eduardo San Román, a cargo de la puesta en escena en este santuario que en su última etapa, los incas construyeron el templo del sol, la pirámide más monumental.

Con la entonación del himno peruano en la voz del coro de niños, se dio inicio a un acto central, donde los protagonistas fueron la historia, la integración, el trabajo y el desafío conjunto y, finalmente, que el mundo haya destacado este itinerario cultural, un complejo único que conectaba regiones de Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia.

“El Qhapaq Ñan logró la unificación del mayor proyecto político que hasta la fecha se ha construido, el proyecto inca. Ese pasado nos hace emocionar. Lo que en su momento permitió articular el imperio inca, hoy nos pone de relieve en el mundo”, dijo el presidente peruano, Ollanta Humala. 

“Se ha hecho justicia al esfuerzo de una cultura milenaria que articuló vastos territorios. Tenemos un futuro que nos hermana, es la herencia del Qhapaq Ñan. De la mano de ustedes podemos construir un Qhapaq Ñan más grande”, agregó el primer mandatario. 

En su primera visita internacional, la ministra argentina, Teresa Parodi, sumamente conmovida, celebró esta cultura precolombina “que supimos sostener y que nos unió desde siempre y para siempre. Me siento tremendamente latinoamericana, vibrando al unísono con nuestros pueblos, con la cultura profunda de la que somos parte”.

En su discurso “desde este imponente paisaje donde nos mira la historia” y para expresar esta “celebración conjunta”, Parodi retomó un verso de Atahualpa Yupanqui: “Caminito del indio, sendero antiguo rodeado de piedras, caminito del indio que junta el valle con las estrellas”.

En tanto, el canciller chileno, Heraldo Muñoz, advirtió que “los antepasados que construyeron esta gran carretera nos están enseñando lecciones. Este obra perdura y es un ejemplo a seguir adelante; conectarnos más entre nuestros países porque cuando hacemos las cosas juntos, nos va mejor”. 

pachacamac camino inca 2La ministra de Cultura peruana, Diana Álvarez Calderón, reconoció la labor de “cientos de héroes anónimos” que registraron los caminos para elaborar el proyecto que, finalmente, la Unesco declaró Patrimonio Mundial por unanimidad el sábado pasado en Doha, Catar, convirtiéndose en la inscripción más grande de la historia y única por su carácter transnacional.  

“Se reconoce no sólo una monumental obra de ingeniería, sino a miles de años de creación cultural, simbolizados en estos caminos que nos unen. Además del valor universal, ha considerado valorar este bien cultural vivo. Este regalo del pasado sigue expresando la integración cultural y su desarrollo”, dijo la peruana. 

La noche siguió su curso festivo con luces y proyecciones entre los antiguos templos, y con música de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil; Lucho Quenquezana; la Princesita Huanca y el Elenco Nacional de Folclore Música del Qhapaq Ñan que desplegaron un repertorio de canciones folclóricas de Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y Colombia. 

La coronación de la fiesta fue la entrada danzante, colorida y sonriente de la compañía peruana de danza que ingresó al son de un típico Huayno. Con las huacas de fondo y un diseño lumínico impactante, casi cincuenta bailarines en escena representaron una coreografía impecable del baile andino por excelencia.  

De Mendoza a Colombia, de norte a sur y transversalmente, las rutas más conocidas de Qhapaq Ñan no son historia, sino que es una viva y fuerte red latinoamericana, la de una visión del mundo que perdura y la de una unión que se consolida. 

 

(Telam, El Comercio)

image_pdfimage_print