Descubren tumbas en las Huacas del Sol y de la Luna, en Trujillo

huaca del sol ceramiosNuevos y sorprendentes hallazgos en las Huacas del Sol y la Luna, en Trujillo, prometen cambiar la historia sobre las relaciones que desarrollaron los moches con otras culturas regionales del norte del Perú.

Por primera vez en los 22 años de investigaciones en el complejo arqueológico del Proyecto Huacas del Valle Moche, se encontraron tumbas con piezas de cerámica mochica “tardíos” (conocidas como Moche V) que están relacionadas con cerámica de la denominada cultura Cajamarca.

Los recientes hallazgos se produjeron en las tres plataformas: Huaca de la Luna (cerámicas Moche y Huari), Huaca del Sol (cerámicas Moche V y Cajamarca) y en la denominada área urbana (cerámicas del periodo conocido como Cajamarca costeño).

Se trata de evidencias que son comunes de encontrar en otros sitios arqueológicos de los valles de Chicama, de Jequetepeque y de Lambayeque.

Los arqueólogos del Proyecto Huacas del Sol y la Luna indicaron que excavaron cerca de 300 tumbas.

Como se sabe, el Complejo Arqueológico se ubica en la Campiña de Moche, en el distrito de Moche, en la periferia de la ciudad de Trujillo.

“Algo que nos faltaba, frente a otros sitios como Jequetepeque, San José de Moro y Chicama, es esta relación de las sociedades serranas con las sociedades Mochica. Daba la impresión –con los hallazgos que teníamos anteriormente– de que la sociedad de los Mochicas de las Huacas del Sol y la Luna fueron una sociedad autárquica, muy cerrada y que nunca se abrió al resto de culturas y civilizaciones. Este hallazgo nos abre un campo nuevo de investigación”, relató el codirector del Proyecto Huacas del Sol y la Luna, Santiago Uceda.

LA HUACA DEL SOL

Según los investigadores que laboran desde el año 1991 en ese recinto arqueológico, estos descubrimientos son una prueba más que sustenta su propuesta de que, en la fase final de su existencia, la Huaca del Sol pasó de ser una residencia a convertirse en un palacio, el primero en su género en la costa norte del Perú; y que las élites religiosas fueron perdiendo progresivamente su poder y este fue pasando a las élites urbanas.

Los arqueólogos revelaron que también se ha investigado un conjunto de 125 tumbas descubiertas en la plaza principal de la Huaca de la Luna. Estas tumbas representan estilos que copian formas foráneas de Cajamarca, Casma, y de otras culturas tan lejanas como los Huari, cuyo epicentro es identificado en los territorios del actual departamento de Ayacucho.

“Si bien estos hallazgos incluyen tumbas de los estilos Chimú Medio y Chimú Imperial, también existen otras tumbas con estilos cerámicos de influencia Huari, Casma y Cajamarca”, insisten los investigadores.

La antigüedad de las tumbas va de los años 850 al 1100 D.C. “Estamos hablando de casi finales de la Cultura Moche y principios de la Cultura Chimú”, resaltaron los arqueólogos en la rueda de prensa.

Mientras que las piezas de  cerámica encontradas en la Huaca del Sol se ubican entre los años 600 y 800 D.C. Los descubrimientos se realizaron en los tres últimos años.

Los hallazgos fueron presentados en una conferencia de prensa realizada en el auditorio del Museo Huacas de Moche. También participaron el codirector del Proyecto, Ricardo Morales Gamarra, la vicerrectora administrativa de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), Flor Marlene Luna Victoria Mori; el presidente del Patronato Huacas del Valle de Moche, Alfredo Pinillos; y el jefe de área de Asuntos Corporativos Backus, Nikolai Álvarez Cartagena.

PERSONAJE EN FARDO

El arqueólogo a cargo de las excavaciones en Huaca del Sol, Moisés Tufinio, confirmó que hace 20 días se encontró un personaje en un fardo completo momificado con las prendas adheridas a su piel. Los investigadores presumen que se trata de una mujer y se sorprendieron al comprobar que la momia está sentada, sin cabeza, pero con el abdomen intacto.

A su turno el arqueólogo Enrique Zavaleta Paredes señaló que en el mismo núcleo urbano –muy cerca de Huaca del Sol– también se ubicaron siete vasijas con forma de plato con diseños de ofidios, figuras ajedrezadas, todos motivos propios de la cerámica Cajamarca, que, a decir de los expertos, fue imitada por los moches del año 850 D.C.

Lo que le sorprendió a Santiago Uceda fue observar que en una de las cerámicas los mochicas mostraron su arte hasta en pequeños detalles como la restauración del gollete de uno de sus ceramios.

“Se les rompió, pero cuando lo restauraron no dudaron en mostrar su arte para hacerlo con diseños geométricos”, destacó.

Estos hallazgos serán motivo de nuevas tesis para licenciados y para optar el grado de Doctor, reveló el experto. A la fecha el complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna ha dado material para la elaboración de 200 tesis de pregrado y postgrado, tanto de estudiantes de la UNT, de otras universidades nacionales e internacionales.  “Los próximos análisis y estudios nos permitirán saber si es población local que está copiando estilos foráneos o se trata de piezas importadas”, enfatizó Uceda

Estos datos también podrían ayudar a dilucidar la vieja discusión de la presencia del imperio Huari en la costa norte. Aunque Uceda afirma que las élites hicieron el intercambio, mientras que los habitantes procedieron a copiarlos.

Santiago Uceda recordó que en los años 600 D.C. esta zona fue afectada por un gran diluvio vinculado a un poderoso fenómeno del Niño. “Eso provocó el cambio de la élite, su manera de pensar y su manera de actuar”, manifestó.

Por su parte el codirector Ricardo Morales sostuvo que no solo hay una vinculación con la sociedad de Cajamarca sino también con la de Lambayeque. “Ahora vemos que hay una relación cercana entre Lambayeque y Cajamarca con nuestro Valle”, acotó.

Morales resaltó que estas investigaciones fueron posible merced al apoyo interinstitucional entre instituciones públicas como la UNT y el Ministerio de Cultura y las privadas, entre las que destacan la Fundación Backus y el Patronato Huacas Valle de Moche.

EL PROYECTO HUACAS DEL VALLE MOCHE

Desde hace 22 años, Santiago Uceda y Ricardo Morales dirigen el proyecto Huacas del Valle Moche, que comprende las huacas del Sol y de la Luna y un museo de sitio ubicado en las faldas del Cerro Blanco y a solo quince minutos de la ciudad de Trujillo.

Los hallazgos y la restauración de la huaca de la Luna han convertido a este proyecto en la puerta de ingreso al circuito turístico Moche, que comprende a los departamentos de La Libertad y Lambayeque.

En el año 2006, el proyecto mereció el IV Premio Reina Sofía de Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural, candidatura presentada por la Universidad Nacional de Trujillo y el Patronato Huacas del Valle de Moche.

Los nuevos hallazgos en las 125 tumbas (cerámicas y restos óseos) prometen reescribir la historia prehispánica del norte peruano.

EN CIFRAS

300 tumbas fueron excavadas en los últimos tres años.

180 personas trabajan en el Proyecto Huacas del Sol y la Luna.

140 millones de adobes se utilizaron en la construcción de la Huaca del Sol, en Trujillo.

 

Fuente: La República

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