Descubren murales en Palacio de Úcupe pertenecientes a la Cultura Lambayeque

Tres nuevos personajes ataviados con tocados de plumas, en la que destaca un majestuoso individuo flanqueado por dos báculos o estandartes fueron hallados en los nuevos murales polícromos del Palacio de Úcupe, en el departamento de Lambayeque.

El hallazgo se produjo tras el reinicio de las labores mantenimiento y conservación del complejo arqueológico del mismo nombre, ubicado a 39 kilómetros de la ciudad de Chiclayo.

El director del Museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, presentó hoy a los medios de comunicación dicho hallazgo descubierto en los últimos tres meses.

En los nuevos murales de Úcupe se observan a tres personajes que se suman a otros seis descubiertos hace 28 años, ataviados con suntuosos tocados de plumas y una especie de alas postizas que nos remiten a la imagen plasmada en una de las joyas de la orfebrería Lambayeque: el
Tumi de Oro así como a casi todas las imágenes que aparecen en el arte de la cultura Lambayeque.

Además se halló un escalón y una plataforma central que mira hacia la plaza. “En la cara frontal de esta plataforma fue plasmada la impresionante imagen de un majestuoso personaje flanqueado por dos estandartes que indica su más alta jerarquía, llevando en sus manos un vaso ceremonial”, destacó.

Dijo que al costado de la plataforma hay una rampa de acceso hacia el pórtico y hacia los lados dos escalones.

“Estos elementos arquitectónicos también están decorados con imágenes de escenas que representan un desfile de personajes de menor rango llevando ofrendas como tocados, conchas spondylus, plumas y otros incluyendo un guacamayo”, indicó.

Alva resaltó asimismo el mural de una escena erótica poco conservada. “Es única en su género en los murales del antiguo Perú”, dijo.

Además se descubrió últimamente en otra cara de la plataforma una escena donde aparecen diversos personajes en una escena festiva o cortesana.

“Un acróbata parado sobre uno de ellos lleva banderas, una mujer tocando maracas y otros llevan ofrendas o banderolas”, mencionó al agregar que antes no se conocían este tipo de representaciones en el arte mural de la cultura Lambayeque.

Alva refirió que sorprende el derroche de movimiento y actividad que no resulta muy usual en el arte de Lambayeque donde siempre se presentan imágenes hieráticas y rígidas.

“El nuevo descubrimiento completa el discurso iconográfico del Palacio de Ucupe, facilitando la interpretación de este conjunto de imágenes que enriquecerán el conocimiento de la cultura Lambayeque”, destacó.

Además informó que las escenas parecen revelar capítulos de los usos y costumbres de los gobernantes de la época que incluirían en la parte superior una suerte de “retratos oficiales” de los dignatarios.

El investigador señaló que este conjunto reaviva la hipótesis que podría tratarse de escenas vinculadas al mítico Naylamp, el legendario héroe que fundó la dinastía de reyes de la región Lambayeque.

La estructura cuando terminó su función por alguna razón que desconocemos fue cuidadosamente cubierta.

“En el antiguo Perú no solamente se sepultaban los cuerpos de sus gobernantes, sino también los templos o palacios. Eran lugares sagrados que había que protegerlos y preservarlos  para la eternidad”, agregó.

Puntualizó que se trata de alrededor de 40 metros cuadrados de muros decorados con nuevas imágenes.

Alva indicó que se han encontrado restos de columnas de algunas almenas que decoraban el muro en su parte superior con imágenes alados.

Recordó que hace 28 años Susana Meneses y su persona, descubrieron el primer mural de Úcupe representando seis personajes de frente y tres de perfil que desde entonces se convirtió en la imagen representativa de la cultura Lambayeque desarrollada en esta región entre los Siglos VIII a XII de nuestra era.

“Hace 28 años conocíamos un solo muro y ahora tenemos una mayor idea de lo que había más abajo. Lo importante que en esa época no dimos cuenta que se trataba del mural polícromo más importante de la cultura Lambayeque”, destacó.

En los actuales trabajos de conservación de esta área labora el arqueólogo residente, Bruno Alva, acompañado de un equipo de profesionales y diez obreros de la comunidad de Úcupe.

Inversión del Estado
Por su parte, el director de la Unidad Ejecutora Nº005 Naylamp-Lambayeque, Celso Sialer, informó que en este proyecto de mantenimiento y exploración se han invertido 145 mil nuevos soles, en los que se incluye 30 mil nuevos soles destinado a trabajos de prevención en el sitio.

Mencionó que Lambayeque cuenta con expertos conservadores para realizar el trabajo de puesta en valor de los murales, sin embargo, se requiere de una partida especial para dicha tarea.

El Hallazgo

En pleno apogeo de una antigua civilización, hace 1.100 años y a dos kilómetros y medio de la desembocadura del río Zaña en el Océano Pacífico, se desarrolló una majestuosa ceremonia. Esta vez el ritual fúnebre no era para sepultar a un dignatario con sus ofrendas y concubinas, sino para enterrar un pequeño palacio sagrado, en el que los mejores artesanos del reino plasmaron varios rostros míticos, personajes semidivinos y escenas iconográficas en muros polícromos que abarcarían más de 40 metros cuadrados.

Los gobernantes de la época decidieron ocultar definitivamente un recinto que por varias décadas sirvió para rendir culto a Naylamp, personaje que, según la leyenda, habría poblado esta zona del Perú. Cubrir los recintos para que no sean utilizados por otros gobernantes era una tradición en la cultura Lambayeque.

Este era una especie de semidiós, cuyas expresiones, vestimentas, súbditos y ceremonias quedaron grabados con genialidad en muros multicolores de un recinto que hoy es develado en su integridad para conocer un poco más el real significado de la cultura Lambayeque.

Por tratarse de una estructura sagrada, los antiguos lambayeques creyeron que esta no debía ser reutilizada por otra gente, por lo que decidieron sepultarla y dejarla como un montículo de apariencia natural. Así permaneció varios siglos hasta que en 1983, en esta zona denominada Úcupe y ubicada en el distrito de Lagunas Mocupe, los arqueólogos y esposos Walter Alva y Susana Meneses descubrieron uno de los murales, pero fue guardado ante la falta de recursos económicos para desenterrarlo y conservarlo.

Casi 30 años después, Bruno Alva Meneses –quien tenía 1 año cuando sus padres descubrieron los primeros murales– y un equipo de investigadores del museo Tumbas Reales de Sipán hallaron nuevas pinturas murales y el resto de la estructura del palacio.

Con este trabajo que ha tomado tres meses, este complejo se convierte en el nuevo atractivo turístico de la región por la gran variedad de colores que posee y las míticas escenas que adornan la parte baja del valle de Zaña, en el paraje conocido como San Miguel, que perteneció a la antigua Cooperativa Agraria de Úcupe.

MÁS INVESTIGACIONES
El hallazgo que debió ser ocultado en 1983 fue impactante: se encontraron nueve personajes, de los cuales seis son principales y tres secundarios. Todos ellos representan retratos de importantes gobernantes ricamente ataviados con vistosos tocados, coloridos atuendos, brazaletes y distintivos reales.

Sin embargo, el trabajo reciente no solo permite conocer nuevos personajes, sino una rampa lateral decorada con escenas de súbditos llevando ofrendas, una especie de portada en la que un personaje de alta jerarquía con dos estandartes parece ofrecer una bienvenida, un muro lateral con escenas inéditas, además de otras pinturas en la parte inferior del muro donde hace 28 años se encontraron los primeros personajes.

Walter Alva, director del museo Tumbas Reales de Sipán, maneja varias hipótesis como la narrada al inicio del texto. Otra de ellas es que en los murales se representó a los gobernantes de la época, que ordenaron plasmar sus imágenes para demostrar su poder y hacer sentir su divinidad. Para esto se vestían con trajes llenos de diseños, dentro de una gran escena que evocaba momentos religiosos.

NUEVOS SIGNIFICADOS
Un hecho que llenó de expectativa a los investigadores es que, en los últimos días, desentrañaron otro paño mural en el que se aprecia a diversos personajes en una escena aparentemente festiva. En ella hay un acróbata parado sobre los hombros de otra persona que lleva en sus manos banderas, mientras una mujer toca maracas y otros cargan ofrendas. Según Alva, lo que quedó grabado en Úcupe es similar a las más finas cortes de Europa.

Alva considera que es sorprendente el movimiento y actividad en las escenas, lo cual no resulta muy usual en el arte de Lambayeque.

También se descubrieron imágenes como las del segundo nivel del muro principal. En él hay una secuencia de súbditos que desfilan llevando ofrendas, entre ellas un guacamayo con espectacular plumaje, un spondylus, plumas multicolores y objetos sagrados como vasos y tumis que luego fueron entregados al gobernante.

LA CIFRA
15%
AVANCES EN LA CONSERVACIÓN
El conservador de estructuras prehispánicas arquitectónicas José Delgado Castro dijo que se ha avanzado ese porcentaje del total del palacio. Ya se ha instalado un cobertor y se ha aislado la estructura para evitar malas condiciones del clima.

Andina,  El Comercio, Wilfredo Zandoval

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