Cuna civilizadora

Hace 5.000 años se erigieron pirámides en el desierto costero del Perú. Conozca más sobre los creadores de una ciudad que sigue sorprendiendo al mundo.

Indira Palomino
Revista Rumbos

Cuando en el mundo antiguo empezaban a surgir Mesopotamia y Egipto, al norte de Lima, en la actual provincia de Barranca, se cimentaban las bases de Caral, la primera civilización de América, un pueblo que se desarrolló en completo aislamiento, a diferencia de las otras sociedades de su tiempo.

Un viaje a los orígenes para redescubrir la cimiente de la cultura andina. Esta se consolidó en el desierto, entre valles y el oleaje del Pacífico. Fue allí donde se construyeron pirámides y edificios que son la herencia de una sociedad compleja.

Ellos “desarrollaron conocimientos para dar soluciones a aspectos prácticos de la vida diaria”, reflexiona la arqueóloga Ruth Shady, quien hace 20 años empezaría a develar los secretos de un pueblo que conoció conceptos matemáticos, geométricos, astronómicos y biológicos. Saberes que les permitieron diseñar su urbe, elaborar un calendario y mejorar especies agrícolas.

Recorrer la Ciudad Sagrada de Caral viendo pirámides y plazas circulares, subiendo a miradores o al cerro Gozne para otear el panorama y conociendo los altares de fuego donde se realizaban rituales religiosos.

En esas llamas que se mantenían encendidas por horas gracias a un sistema de ductos, se quemaban las ofrendas con las que se rendía tributo a las divinidades.

El fuego se aviva todos los años en octubre por el aniversario del Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe. Así, los dioses antiguos iluminarán a los investigadores de hoy, para que sigan revelándose los misterios de un complejo arqueológico que era desconocido hace dos décadas.

Pero no hay que adelantarse. Volvamos al ayer milenario que explican los guías del proyecto. Sus palabras nutren de conocimiento el recorrido de dos horas que termina en el Centro de Interpretación, donde se exhiben réplicas de los objetos encontrados en las pirámides, de esa ciudad contemporánea a las grandes civilizaciones del planeta.

Más información en:
www.rumbosdelperu.com

LA FICHA

RUTA: Viaje por la Panamericana Norte hasta el desvío hacia Caral, distrito de Supe, Barranca (km 184). Desde este punto se recorren más de 20 kilómetros hasta el parador turístico. Luego hay que caminar 20 minutos.

HORARIOS: De lunes a domingo desde las 9:00 hasta las 16:00 horas. Se recomienda llegar antes de las 14:00 horas.

COSTO: Los adultos pagan 11 nuevos soles. Niños, adultos mayores, escolares, universitarios y docentes: un nuevo sol. Guiado: 20 nuevos soles.

PERNOCTE: Hay zona de camping. Costo: 15 nuevos soles por carpa.

INFORMACIÓN: www.zonacaral.gob.pe.

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