Monumentos arqueológicos del Cusco estan proteguidos ante fenomeno del Niño

muyuqmarka-cuscoEl titular de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, Ricardo Ruiz Caro, aseguró que todos los monumentos arqueológicos del ámbito de la región Cusco, como Machupicchu, Saqsaywaman, Ollantaytambo, Chinchero, Pisac, Tipón, Pikillaqta, Raqchi, Choquekirao, Vilcabamba y otros, se encuentran protegidos ante las situaciones de emergencia que se puedan registrar por el Fenómeno del Niño.

El funcionario señaló que anualmente se asigna un presupuesto aproximado de 25 millones de soles para los trabajos de limpieza, mantenimiento y conservación de los más de 200 lugares arqueológicos de Cusco, contando para ello con un promedio de 500 personas, entre obreros conservadores y profesionales arqueólogos que realizan esta labor.
“Adicionalmente hemos destinado un presupuesto de 2 millones de soles para trabajos de emergencia” agregó Ricardo Ruiz Caro, quien precisó que estas labores se realizan de manera permanente.

“Los sistemas de drenaje de los recintos, andenes y caminos inkas funcionan adecuadamente gracias a la labor de mantenimiento que se realiza y eso permitirá evitar situaciones de emergencia en caso que el Fenómeno del Niño provoque lluvias torrenciales” explicó el Director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.
En el caso de los muros de piedra que no poseen techo o cubierta, el funcionario explicó que en la cabecera de muro se aplica una cubertina impermeable que impide la filtración del agua hacia el núcleo del muro. Esta cubertina es una mezcla de arcilla, arena y cal; en ocasiones se utiliza el zumo del cactu conocido como “gigantón” o “Jahuaccollay” que tiene gran propiedad aglutinante.

“También se han dado las directivas precisas para que el personal de todos los sitios, zonas y parques arqueológicos se mantengan en estado de alerta a fin de actuar en forma oportuna ante las situaciones de emergencia que se puedan presentar” concluyó Ricardo Ruiz Caro.




Acciones para protección y preservación de Líneas y Geoglifos de Nasca

lineas-de-nasca-colibriProyecto de Gestión Nasca desarrolla acciones de prevención, conservación y sensibilización, en coordinación con las autoridades y la población local.

El Ministerio de Cultura viene trabajando esforzadamente en la protección y conservación de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Pampas de Jumana, en el marco del Plan ‘Sistema de Gestión para el Patrimonio Cultural del Territorio de Nasca y Palpa’, aprobado por este sector en enero de este año.

Con la implementación del Proyecto de Gestión Nasca, a partir de este año, se dotaron de los recursos necesarios y de personal especializado a cargo de un equipo de arqueólogos bajo la dirección del experto Jhonny Isla, para garantizar la preservación del patrimonio arqueológico, paleontológico de este bien declarado Patrimonio Cultural de la Nación y Patrimonio Mundial por la Unesco.

Actualmente, los especialistas del Ministerio de Cultura trabajan en el registro, saneamiento, protección y conservación del patrimonio de Nasca y Palpa, así como en el desarrollo de actividades que permitan fomentar y fortalecer el compromiso de la comunidad aledaña.

Este sector ejecuta acciones de sensibilización, en coordinación con las autoridades y la población, con el fin de informarlos sobre el patrimonio cultural de su entorno y concientizarlos sobre la importancia de su cuidado y preservación. Paralelamente, actúa firmemente contra el avance urbano que afecta nuestro patrimonio, notificando y trabajando con las autoridades locales para lograr su reubicación a zonas sin restos arqueológicos.

Asimismo, el Ministerio de Cultura realiza un monitoreo de toda la zona donde se han producido afectaciones utilizando tecnología satelital para monitorear, todos los daños perpetrados a lo largo de varias décadas.

 




Nueva amenaza de El Niño

Huaca-Chotuna-Instalacion-cubiertas-provisionalesAnte la llegada de un nuevo evento de El Niño, el Ministerio de Cultura asumió un plan de trabajo para proteger 63 sitios ubicados entre Tumbes y Casma, como parte de una política inédita para la protección del patrimonio arqueológico del norte del país. Presentamos los puntos más resaltantes de este proyecto.

Escribe: Ricardo Morales Gamarra, Miembro de la Comisión Técnica ENSO/MC

Los eventos del Fenómeno de El Niño (El Niño Southern Oscilation-ENSO) no deberían definirse como circunstancias totalmente traumáticas por el hecho de haber alterado la economía, el orden geopolítico y la ideología de las antiguas sociedades, pues en los contextos arquitectónicos prehispánicos se evidencia el desarrollo de las sociedades norcosteñas y su capacidad de recuperación durante varias generaciones. Sin embargo, las alteraciones progresivas del cambio climático y los eventos naturales, sismos y eventos ENSO, han generado cambios brutales en el paisaje cultural y la irreversible pérdida de evidencias, y con ellas la información científica, como en el caso de Las Ventanas y otros sitios en el bosque de Pómac, en Lambayeque. Sin duda, a la natural fragilidad de un material tan deleznable como la tierra, se suma la fatiga causada por la permanente meteorización y las nuevas condiciones de vulnerabilidad, que la modernidad determina en el medio ambiente y en las comunidades vecinas.

Experiencias y aprendizajes La pasada centuria nos dejó la traumática lección de tres ENSO: 1925, 1982 y 1997. Los dos últimos aún vivos en el recuerdo de la mancomunidad norcosteña y de los conservadores comprometidos con el patrimonio arquitectónico que estuvimos en campo. Chan Chan y las huacas de Moche, referentes prehispánicos liberteños; Chotuna y Túcume, en Lambayeque; Narihualá en Piura y Cabeza de Vaca en Tumbes, forman parte de la dolorosa pérdida patrimonial.

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PÉRDIDAS IRREPARABLES. Evento El Niño de 1998 causó daños a las estructuras arqueológicas en la Huaca El Taco, en Lambayeque.

En 1982-83 no hubo advertencia oficial de un impacto pluvial, de allí que los improvisados trabajos de protección bajo lluvia no contaran con la debida planificación y financiamiento. Las intensas lluvias y ríos arrasaban todos los intentos por conservar un contexto arqueológico en extrema vulnerabilidad. En 1997-98 fue diferente, la prevención funcionó y los resultados mejoraron, pero en función al esfuerzo personal de los arqueólogos responsables.

Ante el pronóstico de un nuevo evento, el Ministerio de Cultura definió una política sectorial decisiva, oportuna e inédita, y por tanto pionera, mediante la cual se conformó la Comisión Técnica del Programa de Prevención ENSO. Desde entonces, esta institución asumió el reto y desarrolló un trabajo sostenido en corto tiempo –una prospección, evaluación y diagnóstico macro regional–, que permitió elaborar un plan de trabajo para proteger 63 sitios arqueológicos, ubicados entre Tumbes y Casma, incluidos 9 sitios en Piura que no estaban registrados. Este documento respondió a objetivos concretos, con base en un marco teórico, metodología, principios, técnicas y estrategias, producto de las citadas experiencias, adecuadas a las condiciones físico-mecánicas y sociales de un patrimonio en riesgo ante la amenaza natural.

Planeamiento y realidad

Como primer objetivo, el plan propuso caracterizar el estado actual del patrimonio. El trabajo de prospección arqueoconservadora en el campo consistió en observar y registrar las condiciones físico-mecánicas y sociales de los sitios, priorizando los de carácter emblemático, en uso social activo, en proceso de investigación y los expuestos al vandalismo. Cabeza de Vaca, Nariahualá, Túcume, Ventarrón, Sipán, Chan Chan y Sechín, entre otros, son los casos representativos.

Fue un trabajo duro y contra el reloj, enfrentando la falta de compromiso de funcionarios, autoridades y profesionales. Quizá no se entendió la magnitud de la tarea o no estábamos preparados para un manejo organizado a nivel macro regional. En principio, incluimos las responsabilidades del Estado en estos momentos de precrisis, en la intención de refrescar la memoria y sensibilidad de los funcionarios públicos con capacidad de decisión y compromiso. Se trata de no esperar el avance del fenómeno y no condicionar la atención presupuestal ante la importancia de
los traumas sociales que generan estas alteraciones.

En segundo lugar se presentó el planeamiento del Programa ENSO que es un avance sustancial con sus aciertos y errores, propios de la emergencia y el corto tiempo disponible. En este punto, como señala el investigador Herb Stovel, “la conservación efectiva demanda una colaboración completa con aquellos de otros campos; trabajar exclusivamente dentro de un marco de trabajo para el patrimonio cultural en riesgo demanda una colaboración plena y abierta con los funcionarios de respuesta ante emergencias” (Preparación ante riesgos: un manual para el manejo del patrimonio cultural mundial, ICCROM, 2003). Esta propuesta se organizó en tres etapas, una acción preventiva y previa al ENSO; otra durante el desarrollo de este, donde se evidenció la falta de profesionales y especialistas en la rama de conservación y el ámbito administrativo logístico de las instituciones responsables de esta tarea; y una tercera después del evento. En esta última se desarrollará un proceso de intensa evapotranspiración y salinización total de las estructuras, y una sensibilización ante la recurrente amenaza social de invasiones de las poblaciones colindantes, en busca de lugares altos por ser más seguros. Esta actividad deberá contar con un presupuesto ad hoc que se ajuste a la realidad del desastre y amenaza, que en este momento no se puede calcular ni prever.

Criterios técnicos

El Programa de Prevención ENSO busca priorizar la atención de los sitios emblemáticos en uso social y de investigación, con base en un plan de emergencia pragmático y puntual. En este punto se descarta la investigación arqueológica como actividad prioritaria, salvo que responda a situaciones especiales de rescate para facilitar la intervención conservadora. Por otro lado, se orienta a estandarizar el uso de materiales, técnicas y servicios para patologías afines. Igualmente, se trata de socializar las técnicas y materiales de comprobada eficacia en los últimos 20 años, aprovechando las experiencias registradas en los informes técnicos, información histórica, archivos y referencias bibliográficas y ejecutar un plan de monitoreo permanente.

Sin embargo, para finalizar, debemos indicar que no se puede hablar de una receta única para la intervención de todos los sitios, pues todos presentan características propias.

El Ministerio de Cultura se encuentra implementando un programa de prevención sin precedentes en el país para salvaguardar nuestro tan preciado patrimonio cultural y las edificaciones que erigieron los antiguos peruanos.

La iniciativa involucra 63 sitios arqueológicos en todo el norte del país y tiene un presupuesto de S/. 22 millones de soles, una cifra jamás antes vista para llevar a cabo acciones de prevención en los más importantes monumentos que se sitúan en esta zona.

“El programa se está ejecutando a lo largo de toda la costa norte y comprende las regiones de Áncash, La Libertad, Lambayeque, Piura y Tumbes”, afirma la Directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, María Elena Córdova.

Para la región La Libertad se han priorizado 13 sitios arqueológicos: Chan Chan, las huacas del Sol y la Luna, El Brujo, Chikitoy Viejo, Faña, Farfán, Galindo, Huaca de los Reyes, Tomaval, Huancaco, Mocollope, San José de Moro y Pacatnamú. “En estas zonas arqueológicas se han llevado a cabo labores de limpieza de las áreas arqueológicas, retiro de maleza y basura, adecuaciones de drenaje para evitar inundaciones y se realizaron barridos de canales”, indica Córdova.

Además de estas acciones preventivas, la directora de la DDC de La Libertad precisa que también se están realizando trabajos complejos que requieren un gran apoyo logístico, como el cambio de coberturas en las huacas moche del Sol y de la Luna. “Estamos trabajando en el cambio de anclajes para colocar nuevas coberturas en el mismo altar, por ello nuestros especialistas realizan las labores con mucho cuidado y tomando todas las previsiones a fin de no afectar la estructura”, refirió.

En estas labores de prevención está involucradocmás de 500 trabajadores, entre especialistas, arqueólogos, conservadores, arquitectos, ingenieros hidráulicos, topógrafos y personal auxiliar de campo, que están comprometidos en finalizar esta gran encomienda a la perfección.

El Ministerio de Cultura utilizó herramientas de alta tecnología para la identificación de áreas vulnerables en las principales zonas monumentales en esta región. En la etapa de evaluación se usaron drones, los cuales facilitaron las labores de documentación, ahorrando recursos y tiempo a los especialistas.

Cabe destacar que por primera vez el Estado toma en cuenta la salvaguardia de los monumentos arqueológicos en los planes de prevención ante el arribo del evento de El Niño.




Protegen huacas del santuario de Pómac para enfrentar El Niño

prevención-en-Bosque-de-PomacLa Unidad Ejecutora Naylamp-Lambayeque ejecutó obras de prevención en las huacas del Santuario Histórico Bosque de Pómac, en la provincia de Ferreñafe, para mitigar los posibles efectos negativos del anunciado fenómeno climatológico de El Niño.

El director de la Unidad Ejecutora Naylamp, Carlos Aguilar Calderón, detalló que a la fecha, para mitigar el daño que podría ocasionar El Niño en las emblemáticas huacas de Pómac se han realizado labores de reforzamiento a la defensa provisional en el sector que cruza el río La Leche, además de trabajos de descolmatación y la instalación de coberturas.

“Por su ubicación es evidente el grado de vulnerabilidad de nuestras huacas de Pómac, sin embargo hemos cumplido con ejecutar las acciones previstas por la Comisión Técnica ENSO del Ministerio de Cultura, instalando un muro de contención provisional levantado con 30,000 sacos de arena reforzado y la descolmatación del río con el apoyo de la comuna de Pítipo”, refirió.

Asimismo, subrayó que ante un evento climatológico como el que se pronostica nada parece ser suficiente.

Por tal motivo, resaltó las obras de prevención de limpieza y descolmatación que ejecuta el Programa Subsectorial de Irrigación (PSI) en el río La Leche, que han reforzado las medidas adoptadas por Cultura según pudo constar en el lugar.

“Ayer, con ayuda de los drones, hemos podido constatar la magnitud de los trabajos realizados por el PSI en el río La Leche. Definitivamente nos alivia comprobar que a través de otros sectores de Estado se pueda complementar la labor realizada”, señaló.

Recordó que la dirección de la Unidad Ejecutora 005 Naylamp – Lambayeque informó que las conclusiones de la Veeduría de la Contraloría General de la República sobre la Conservación y Protección del Patrimonio Arqueológico en el Santuario Histórico Bosque de Pómac, dan cuenta sobre el riesgo de la zona arqueológica.

Explicó que esta veeduría fue realizada el año pasado, antes de las acciones de prevención ejecutadas tanto en huaca Las Ventanas como en huaca Lercanlech, en el marco de las labores del Plan de Contingencia ENSO 2014-2015.




Con drones se protege el patrimonio arqueológico del Perú

drones-proteccion-arqueologiaPerú, un país de gran patrimonio histórico, ha incorporado los drones a las clásicas herramientas de la arqueología para registrar y proteger sus sitios arqueológicos de daños climatológicos y humanos.

El uso de estas aeronaves ha permitido registrar hasta ahora 375 sitios arqueológicos, que representan el 63,5 % de los que se encuentran en Lima Metropolitana, en su mayoría perdidos entre edificios y avenidas de una ciudad de más de nueve millones de habitantes.

Mientras una aeronave no tripulada sobrevuela una pirámide trunca prehispánica, en el distrito de San Borja, el coordinador del área de fotogrametría del Ministerio de Cultura, Aldo Watanave, relata lo difícil que era elaborar un registro de sitios arqueológicos cuando no contaban con drones.

“Antes, para obtener las tomas desde el aire, debíamos consultar en los registros de fotografía aérea de los años cincuenta, sesenta y setenta; o debíamos esperar a que un satélite pasara por una zona determinada y tomara una fotografía”, relató.

Recuerda también las largas horas que el equipo del Ministerio de Cultura invertía para obtener los mapas a escala y en tercera dimensión (3D) de un sitio arqueológico.

Casi tres años después del inicio del proyecto, ya son nueve los drones que se encuentran a disposición del equipo de arqueología para la labor de registro, que se hace todos los días.

La flota está conformada por cuatro drones octocopteros (de ocho hélices), destinados a realizar fotografías y otros cinco cuatricopteros (de cuatro hélices) para vídeo.

Con los drones, la labor se ha reducido, ahora solo basta con que un experto maneje el control del aparato y otro compañero controle su altura y velocidad mediante una pantalla.

Watanave señala que la forma tradicional para obtener un mapa antes llevaba de dos a tres días y ahora se puede hacer “en solo minutos”.

Los octocopteros tienen una autonomía de vuelo de hasta un kilómetro de distancia alrededor del centro de comando y pueden permanecer en el aire hasta doce minutos, lo que les ha permitido fotografiar los numerosos sitios arqueológicos, conocidos como “huacas”, que hay en Lima.

En Cajamarquilla, la ciudadela de barro más grande de la costa central peruana, que fue construida entre el 600 y 730 de nuestra era, los drones detectaron vertederos de basura a los lados del camino.

En la lucha por preservar la herencia arquitectónica, los aparatos también permiten detectar los daños ocasionados por personas que ingresan de forma ilegal a zonas arqueológicas y tomar medidas de prevención frente a los fenómenos climáticos como “El Niño”.

“En el norte de Perú obtuvimos información sobre la conservación de sus sitios arqueológicos, (y) conseguimos datos de cómo se movería el agua en determinadas zonas de los complejos arqueológicos”, explica Watanave.

Los registros fotográficos y vídeos capturados por los drones ofrecen, además, la oportunidad de redescubrir sitios arqueológicos muchas veces perdidos en medio de Lima.

Solo basta con ingresar a la web Drones en Arqueología del Ministerio de Cultura, en la que se presentan fotografías, vídeos interactivos y mapas en 3D para conocer de cerca la riqueza arquitectónica del antiguo Perú.

“Las personas siempre hablan de Machu Picchu, pero ahora, con esta información que está siendo recuperada, podemos mostrar que existen otros sitios arqueológicos en Perú, en los que se puede conocer los casi diez mil años de historia que tenemos”, concluye el experto.




Perú invierte en prevención en sitios arqueológicos ante fenomeno El Niño

proteccion-arqueologico-fenomeno-el-niñoEl gobierno peruano ha invertido un total de 22 millones 570,709 nuevos soles para la ejecución de labores de prevención en 63 sitios arqueológicos de la costa norte del país ante el Fenómeno de El Niño (FEN).

Los trabajos se realizan desde setiembre del 2014 a la fecha, con el fin de evitar la destrucción de estos importantes monumentos debido a las fuertes lluvias e inundaciones que afectan las frágiles estructuras de tierra.
Ante la amenaza de un gradual incremento en la magnitud de El Niño, este sector preparó un inédito plan de trabajo que expresa la política sectorial para la conservación preventiva de los 63 sitios patrimoniales ubicados entre Tumbes y Casma, invirtiendo un presupuesto de 22 millones 570,709 soles asignados por el Ministerio de Economía y Finanzas, de los cuales 7 millones 593,602 han sido destinados para la región Lambayeque.
Para ello, se conformó la Comisión Técnica del Programa de Prevención ENSO, que elaboró y ejecutó un plan de prospección, documentación, evaluación, diagnóstico y presupuesto referencial. En esta propuesta preventiva se priorizaron los monumentos emblemáticos y en uso turístico como Sechín (Áncash), Chan Chan (La Libertad), Chotuna, Huaca Rajada y Túcume (Lambayeque), Narihualá (Piura) y Cabeza de Vaca (Tumbes), entre otros, por ser los más expuestos al impacto del fenómeno climático.
Asimismo, se implementó un innovador proceso de estudios de ingeniería hidráulica en los sitios ubicados en las laderas de los cerros, a fin de determinar el caudal, comportamiento e impacto de las escorrentías que bajan por las quebradas.
En esta etapa de la evaluación se usaron drones que facilitaron las labores de documentación, registro y análisis, ahorrando recursos y tiempo a los especialistas.
Esta intervención macrorregional ha significado un impacto económico directo, como fuentes de trabajo que han beneficiado a 2,840 trabajadores, entre arqueólogos, conservadores, arquitectos, ingenieros civiles e hidráulicos, topógrafos y personal auxiliar de campo.
Impactos indirectos en las comunidades locales a través de servicios básicos como alimentación, albergue y movilidad, entre otros; así como la compra de herramientas, materiales y servicios que favoreció el flujo económico del mercado local.
El programa de prevención ENSO 2014-15 ha demostrado cómo una innovadora y responsable política sectorial, en el marco de criterios claves como eficiencia, racionalidad y transparencia, logra resultados positivos en la conservación del Patrimonio Cultural de la Nación, en la consolidación de la identidad y el compromiso de defensa de las comunidades adyacentes a los sitios arqueológicos intervenidos.



Con apoyo de comunidad se realiza limpieza de sitio arqueológico Ollape

ollate_comunidad-limpiezaActividad realizada por la Dirección de Cultura de Amazonas contó con el apoyo voluntario de jóvenes y club de Madres de La Jalca Grande – Chachapoyas.
Como una demostración de identificación con el patrimonio cultural de su localidad, los jóvenes de la Asociación Juvenil Jalquina, estudiantes del 5to. Año de Secundaria de la Institución Educativa Juan Velasco Alvarado y el club de madres realizaron dos jornadas de limpieza en el Sitio Arqueológico Ollape, distrito de La Jalca Grande, provincia de Chachapoyas.

El pasado viernes cien jóvenes, acompañados de músicos del lugar, se congregaron en el sitio arqueológico para organizarse en cuadrillas de diez personas. Los trabajos estuvieron a cargo del arqueólogo Jorge Chiguala Azabache.

La faena se repitió el lunes en el área contigua con la participación de 100 mujeres del club de madres de La Jalca Grande.

El sitio arqueológico Ollape, se ubica a una altitud de 2800 msnm, cerca del pueblo La Jalca, cuyo ecosistema se caracteriza por la presencia de un bosque húmedo montano, cuyos árboles se encuentran poblados de orquídeas, bromelias, líquenes y musgo.

El asentamiento prehispánico pertenece a la cultura Chachapoyas que floreció durante el Intermedio tardío (1100 -1470 dC.). Tiene aproximadamente 5 hectáreas de extensión. Comprende un promedio de al menos 120 estructuras arquitectónicas, levantadas sobre basamentos de hasta tres metros de alto.

El material utilizado para la edificación fue la piedra caliza finamente canteada unida con argamasa de barro. Alrededor del sitio arqueológico se puede apreciar andenes prehispánicos donde todavía se cultivan tubérculos y cereales andinos.




Sitios arqueológicos de la costa norte del Perú se encuentran protegidos ante el evento de El Niño

proteccion-chan-chan-el-ninoDesde setiembre del 2014 a la fecha, el Ministerio de Cultura viene ejecutando labores de prevención en 63 sitios arqueológicos de la costa norte del país, a fin de evitar su destrucción debido a las fuertes lluvias e inundaciones que afectan las frágiles estructuras de tierra. El recubrimiento de áreas monumentales en peligro, la instalación de cubiertas y drenes han sido las principales intervenciones de protección ambiental.
Ante la amenaza de un gradual incremento en la magnitud del evento de El Niño, el Ministerio de Cultura elaboró un inédito plan de trabajo que expresa la política sectorial para la conservación preventiva de los 63 sitios patrimoniales ubicados entre Tumbes y Casma, invirtiendo un presupuesto de S/. 22’570,709.00 millones de soles asignados por el Ministerio de Economía y Finanzas. Para tal efecto, se conformó la Comisión Técnica del Programa de Prevención ENSO, que elaboró y ejecutó un plan de prospección, documentación, evaluación, diagnóstico y presupuesto referencial.

En esta propuesta preventiva se priorizaron los monumentos emblemáticos y en uso turístico, como Sechín (Áncash), Chan Chan (La Libertad), Chotuna, Huaca Rajada y Túcume (Lambayeque), Narihualá (Piura) y Cabeza de Vaca (Tumbes), por ser los más expuestos al impacto ambiental y de la visita.

Asimismo, se implementó un innovador proceso de estudios de ingeniería hidráulica en los sitios ubicados en las laderas de los cerros, a fin de determinar el caudal, comportamiento e impacto de las escorrentías que bajan por las quebradas. En esta etapa de la evaluación se usaron drones que facilitaron las labores de documentación, registro y análisis, ahorrando recursos y tiempo a los especialistas.

Esta intervención macrorregional ha significado un impacto económico directo, como fuentes de trabajo que han beneficiado a 2,840 trabajadores, entre arqueólogos, conservadores, arquitectos, ingenieros civiles e hidráulicos, topógrafos y personal auxiliar de campo. Impactos indirectos en las comunidades locales a través de servicios básicos como alimentación, albergue y movilidad, entre otros, así como la compra de herramientas, materiales y servicios que favoreció el flujo económico del mercado local.

El programa de prevención ENSO 2014-15 ha demostrado como una innovadora y responsable política sectorial, en el marco de criterios claves como eficiencia, racionalidad y transparencia, logrando resultados positivos en la conservación del patrimonio cultural de la Nación y en la consolidación de un sentimiento y compromiso de defensa de las comunidades adyacentes a los sitios arqueológicos intervenidos.