12:08 pm - Lunes octubre 27, 2014

CARAL: El origen del tiempo

ciudad_caral_1La doctora Ruth Shady profundizó, en 1992, sus investigaciones sobre los orígenes de la civilización andina en el área norcentral del Perú. Con un grupo de arqueólogos peruanos, ella había revisado las evidencias obtenidas en investigaciones previas en Bagua y la bibliografía disponible.

EN 1993, como resultado de sus estudios del año anterior, Ruth Shady publicó el artículo “Del Arcaico al Formativo en los Andes Centrales” en la Revista Andina del Centro Bartolomé de las Casas, donde examinaba la información del fenómeno Chavín (1800-200 a.C.) que era la síntesis de un proceso cultural que venía ocurriendo desde siglos atrás. Nadie se imaginó entonces que estaba atrapando la punta de una madeja que pronto iba a cambiar la historia.

Y el tiempo se ha hecho corto. Hoy, con el Pago a la Pachamama, comienzan las celebraciones de uno de los hallazgos más extraordinarios en nuestra historia. Hace 19 años se iniciaron las investigaciones sobre la civilización Caral y ahora se darán a conocer los avances en la investigación, conservación y difusión de los valores de esta cultura, así como las acciones realizadas para la ejecución de los proyectos de desarrollo, planteados en el Plan Maestro, con la finalidad de fomentar un crecimiento sostenible.

ESPACIO Y CONMOCIÓN

Aquella vez, la primera que visité Caral, me sentí en el origen de este mundo al reconocer las entrañas de la Ciudad Sagrada, y escribí: “Toco el génesis de mi civilización. Este viento del tiempo telúrico está en sus piedras articuladas a los constructos piramidales. Aquí vivieron los primeros peruanos 2.627 años antes de Cristo. Mucho antes
de nuestra era y su confín. Y en esta soledad intemporal que me  conmueve, digo, la inmensidad espacial es un portento”.

ciudad_caral_1Había partido de Lima tres horas antes. El bus me trajo a Barranca, 197 km por la Panamericana Norte. La ciudad es un emporio comercial; tiene agro y océano. Bajé a la playa y ahí estaba lo de ‘Tato’, el chef que le dio brillo al “tacu tacu”. Con alma marina, ¡qué de mariscos y crustáceos!, ¡qué de aromas de nuestro mar! Como afirma el maestro Lenin Gonzales, hasta antes de Caral se consideraba que en los inicios de la civilización andina los antiguos peruanos se organizaron en aldeas, dedicados a la recolección de tubérculos y mariscos y la caza en pequeña escala. Se creía también que en los momentos previos a la aparición de la cerámica (1800 a.C.) se construyeron los primeros templos, como La Galgada y Kotosh, y que los grandes conjuntos de pirámidescorresponden al período siguiente: Inicial (1800 a.C. a 800 a.C.). Sin embargo todo eso cambió, pues las investigaciones realizadas desde 1994, dirigidas por la doctora Shady, demuestran que en tiempos tan remotos como hace 5000 años, Caral ya era una vibrante ciudad de monumentales pirámides.

Si Egipto es lo que es, si las civilizaciones de la Mesopotamia tienen ausencia de memoria, si la China suma el tiempo en otros dígitos, Caral es contemporánea a ese momento histórico.

Como afirma la maestra Shady, Caral es la organización urbanística más antigua de esta parte del mundo. Cierto es que el sitio fue descubierto en 1905, pero la ausencia de cerámica y otros datos faltantes impidieron que los arqueólogos se percataran de su antigüedad.

En 1949, los primeros que llamaron la atención sobre Caral fueron el viajero estadounidense Paul Kosok y el arqueólogo Richard Schaedel. En su informe, publicado en el libro Life, Land and Water in Ancient Peru (1965), mencionan a Chupacigarro –como se le conocía a Caral entonces– que debía ser un centro ceremonial muy antiguo, pero no pudieron explicar su antigüedad. Las pirámides y sus teatros confirman que Caral fue construida por una sociedad de organización sociopolítica que ya conocía el concepto ‘Estado’.

Al ingresar a Caral, encuentro el anfiteatro perfecto y circular. Ahí se hallaron hasta 15 instrumentos musicales. Una orquesta. Pero hay más: las pirámides de más de 150 metros de planta y muros de hasta 20 metros de elevación confirman los 600 años de ocupación.

VERDAD CONTINUA

Caral es mucho más que ese engranaje espacial. Es una verdad irresuelta. He tocado sus piedras y su imaginario. He temblado con su energía. He celebrado mi sorpresa. Y luego, regresar a Lima alucinado. No sé a qué tiempo pertenezco y eso me explota en el corazón.

INFINITO CONCRETO

He vuelto a Barranca y en un taxi –por cinco soles– me llevan a Caral. A tiro de piedra está Supe. Su valle es prominente y ubérrimo. Su puerto, un poema de Blanca Varela.
Una carretera entre sembríos de una naturaleza vigorosa nos acerca al lugar. Desde el auto uno siente un ligero temblor personal. Estoy frente a la seguridad de lo
imprevisible. El ascenso demora 40 minutos, quebrada arriba. De pronto se cruza el río y sobre un promontorio macizo, aparece Caral. Aparece el infinito concreto.

 

 

Fuente: Revista Variedades – El Peruano
Escribe: ELOY JÁUREGUI

Publicado en: Noticias

Una respuesta Para “CARAL: El origen del tiempo”

  1. eduardo achutegui giraldo
    2013/11/15 a 18:36 #

    Excelente artículo con base de datos arqueológicos. Me gusta por la fuerza de la prosa que estimula a realizar un viaje turístico cultural a Caral.

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